Hugo Chávez Frías, en el año 98 insurgió como el gran movilizador de multitudes. Sus comienzos en las filas revolucionarias se remontan a los propios años de su ingreso a la Academia Militar. Su contacto con el mundo político revolucionario, se concretó en la figura de su hermano Adán Chávez; quien era un cuadro de militancia y de dirección en el Partido de la Revolución Venezolana, organización fundada como instrumento de lucha por la Liberación Nacional y el Socialismo, una vez que el PCV y el MIR, se acogieron a la pacificación decretada por Rafael Caldera en su primer gobierno.
En cada proceso comicial para elegir presidente, desde el año 98, los contendores electorales de Hugo Chávez, vienen de más a menos para animar y captar seguidores. Con diferentes matices, la oposición viene uniéndose para enfrentar al “Huracán Bolivariano”, inclusive, para dar el golpe de estado, con algunas caras más visibles que otras; de tal manera, que no es verdad que ahora en la contienda en desarrollo, por fin están unidos. Se puede recordar los rostros de IRENE, candidata de COPEI y el de Alfaro Ucero de AD; a quienes les dieron la espalda, para finalmente, apoyar al hombre que hacia gala montando costosos caballos en caminatas rurales y urbanas, por los caminos que le conducirían a Miraflores; Salas Romer, se creía inmenso y con clase. En la última confrontación electoral, el candidato de la oposición unida, se ganó el titulo de “filosofo”, debido a las expresiones que en algunos momentos lanzó; Manuel Rosales, criticaba al Presidente por sus aspiraciones de seguir en el poder; sin embargo, frustrado en su carrera a la Presidencia de la Republica, se reintegro a la Gobernación del Zulia, y luego, se lanzó como candidato a la Alcaldía de Maracaibo. Rosales, firmante del Acta de la auto juramentación de Carmona Estanga, con todas y sus metidas de pata, llego al final, con algunas motivaciones de sus seguidores, realizó concentraciones de importancia que buscaban demostrar el arrastre de multitudes, para tratar de competirle esa cualidad al candidato Hugo Chávez, quien desde el año 98, manda en las calles, convertido en el “Huracán Bolivariano”.
En esta oportunidad, el gran esfuerzo que ha puesto la “oposición unida” para dar muestras de fortalezas, para tratar de convencer que ahora si se puede derrotar al Candidato Hugo Chávez; la campaña poco apegada al respeto de los derechos humanos y a la privacidad de la persona, sobre la salud del Presidente; a la intención de reivindicar las misiones desde el punto de vista de Capriles Radonski; a la puesta en dudas sobre los intercambios de energía por servicios o insumos con otros países; a desvirtuar las inversiones que hace PDVSA en el negocio petrolero con Brasil, Argentina o Ecuador; a los cuestionamientos sobre las políticas económicas, incrementos del salario mínimo y las metas alcanzadas en la Gran Mision Vivienda Venezuela; pese al desconocimiento del alcance de las metas del milenio, del país menos desigual de América y ser uno de los países con mayor matricula universitaria del mundo; logros reconocidos por Las Naciones Unidas, en los foros internacionales y por los pueblos; pese a todo eso, el candidato opositor no cuaja, no aníma multitudes, se limita realizar caminatas; a cuestionarle al gobierno nacional, aspectos como la inseguridad, que en su territorio como gobernador, no ha podido controlar; se le observa solo y sin la compañía de las figuras principales de los partido AD y COPEI; en las entrevistas, no centra las respuestas ajustadas a las preguntas, sino que siempre se vá por las ramas; a mas de un mes del lapso campaña oficializada por el CNE, poco ha sido el avance de la candidatura opositora.
El candidato Hugo Chávez, sigue siendo el hombre de las multitudes, a su paso mueve a todo el mundo, muestra una gran ventaja en casi todas las encuestas; donde llega, con algún anuncio, pone hablar hasta la oposición sobre su candidatura y su reelección; avanza a pasos de vencedores, para la estación 7 de octubre, deberá cruzar primero la meta: La victoria luce de su lado.
(ESPARTACO, frente al abandono del monumento de Alí Primera en el Cerro de Caujaráo, solicita que cese el abandono por parte de los organismos responsables sobre su mantenimiento).
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