José Vicente Rangel tiene razón

Nos referimos a la tesis política propuesta por el político y periodista, José Vicente Rangel Vale(JVR), sobre la política de Estado que se ha venido imponiendo en los EEUU de América (EEUU) y desarrollado, globalmente, desde la Casa Blanca de los Estados Unidos de América (EEUU), por el reelecto Presidente Barack Obama, cual tituló como la “nueva política Obama”. La misma ha afectado las relaciones (aún por analizar en profundidad) de los EEUU con sus aliados de la costa Atlántica (particularmente, Alemania); al tiempo, consideramos, seriamente, que ha impuesto el “nuevo amanecer siglo XXI” geopolítico-imperialista en sus relaciones con la Región Asia-Pacífico; mientras que las relaciones con los países al sur del estado de la Florida de los EEUU “siguen en aparente igual escenario” con algunos toques ladinos en el marco de una política militar pentagónista dirigida específicamente a dos (2) escenarios geográficos y geoestratégicos muy concretos: las costas latinoamericanas y centroamericanas (incluyendo México) sobre el Pacífico y, al tiempo, el desarrollo con ciertas variables geoestratégicas sobre El Caribe (referidas, concretamente, hacia Cuba y Venezuela por razones político-ideológicas y concepciones económicas). No queremos hacerles pensar que el subconjunto conformado por las secretarias de Estado y Defensa yanqui se hayan olvidado del continente africano sino que lo han marcado como un proceso en marcha y enfrentado a China donde estaría dividido dicho desarrollo político en dos (2) escenarios: al norte del Sahara sobre el Mediterráneo y Golfo Pérsico y toda la geografía del resto del continente africano ubicado, geográficamente, al sur del Ecuador, lo que podríamos denominar como la “África negra”.

En ese orden de ideas, hemos podido ir observando sobre la base de la propuesta de Rangel Vale (“nueva política Obama”) como el año próximo pasado (2012) ha llegado a su ocaso en los tiempos post-modernos en la política internacional-global con la mirada mundial puesta sobre dos (2) objetivas realidades diferentes, contradictorias y sensibles que vienen afectando y, inevitablemente, afectarán el escenario internacional mirando el “nuevo año” (2013); es decir, para Washington, las actuales realidades histórico-político-ideológicas y de los desarrollos de las crisis estructurales del sistema capitalista y de la geopolítica internacional global, en toda sus praxis, las miramos con prudencia en las realidades expuestas en y por la “crisis fiscal” estadounidense bautizada por el vulgo mediático como el “precipicio fiscal” (“fiscal cliff”) y la realidad post-operatoria del Comandante, Hugo Rafael Chávez Frías, en su proceso recuperatorio en la hermana República de Cuba. En correlación con esos mencionados escenarios, están, al tiempo, presentes las realidades de las profundas crisis europeas que tienen sus sustentos en la “crisis del euro” y sus consecuencias comunitarias en el marco de las lógicas financieras y los impactos sociales cuales han pasado a un tercer plano de las realidades mundiales al tiempo que los gobiernos comunitarios y extra-comunitarios las han asumido como “una cotidianidad cínica de crisis-propuestas dialéctica”. Cuando reflexionamos sobre los efectos que tienen sobre las sociedades comunitarias europeas de aquellos países de “segundo piso” podríamos concluir que la “crisis comunitaria europea” es de larga data en tanto y cuanto se mantengan políticas de profundos recortes en las políticas dirigidas a solventar problemas sociales, es decir, la imposición a “troche y moche” de las políticas neo-liberales de gobiernos de derechas de partidos del status quo capitalista (léase: socialdemocracia y democracia cristiana). A ello debemos adicionar los escenarios de “guerra civil” en Siria con la tétrica realidad que ello significa para una histórica sociedad afectada por razones exógenas; ella (el escenario sirio) nos recuerda aquellos escenarios de la “guerra civil española” como “campo de pruebas” previo a la 2da. Guerra Mundial en las Europeas fascistas. “Aguas abajo” sigue el mundo girando sobre la “crisis del sistema capitalista” en su proceso de reingeniería salvadora buscando volver a posesionarse como sistema predominante y ductor de la economía mundial neoliberal; quizás podríamos expresar que es esa crisis del sistema capitalista la que ha obligado al imperio a diseñar e imponer su “nueva política Obama” (JVR dixit).

Es obligante precisar que la relación “imperio-imperialismo” se está viendo alterada con el desarrollo de la propuesta de Rangel Vale; por ende, nos permitimos proponer que se analice como se altera esa relación en mención en su historia mundial como concepto en desarrollo a partir de la expansión de los imperios europeos a tierras no incorporadas al naciente desarrollo de las políticas imperialistas gracias al propio desarrollo del sistema capitalista nacional hacia lo internacional ya que en sus calidades (praxis), en las actuales y objetivas realidades globales de la economía y sus impactos en los desarrollos estructurales nacionales, está obligando a Washington a analizarse y relanzarse como “imperio” y aceptar realidades objetivas y actuales de los obligados paradigmas del imperialismo a posteriori de la “Caída el Muro de Berlín” y sus lógicos desarrollos socio-económico-temporales (nos referimos a las políticas impuestas e impulsadas por Ronald Reagan y Margaret Thatcher) y tener, obligatoriamente, que aceptar el real desarrollo estructural-sistémico de China como economía global, sus impactos en el sistema capitalista y los desarrollos en el sector militar-tecnológico. En ese orden de ideas, trataremos de desarrollar algunas ideas con las venias de ustedes, lectores y, por ende, de José Vicente Rangel Vale.

Cuando reflexionamos sobre la propuesta de José Vicente Rangel Vale(JVR), debemos tener presentes no solo su trayectoria como político en “tiempos álgidos” (prosapia) sino sus responsabilidades de Estado en el marco del proceso político-ideológico de la Revolución Bolivariana diseñada y desarrollada por el Comandante Chávez Frías; es decir, JVR tiene la “cultura política” como para motivarnos a reflexionar sobre esa política propuesta que nos consideramos debería imponerse como “política de Estado” de la Revolución Bolivariana en esta “nueva etapa” revolucionaria que ha comenzado al día siguiente del triunfo electoral de Hugo Rafael Chávez Frías en octubre próximo pasado cuando fue reelecto como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y se reafirmó como el líder fundamental de ésta, la nuestra, Revolución telúrica-nacionalista-bolivariana y socialista venezolana. Lo expresamos porque la propuesta-invitación de JVR a reflexionar está íntimamente ligada con las relaciones entre ambas capitales: Caracas y Washington. Deberíamos objetivar ese escenario.

La nueva realidad de la política de Estado de Washington en la “nueva política Obama” tiene implicaciones importantes en el escenario internacional viendo la Historia romano-griego-cristiana de Occidente que ha venido dominando las objetividades en desarrollo de los sistemas socio-económicos tan bien descritos por Karl Marx. Al presente, inobjetablemente, el denominado “mundo occidental” ha impuesto sus paradigmas, globalmente, según las etapas correspondientes, fundamentalmente, durante la etapa “imperialista” (según concepto leninista) y a “sangre y fuego”. Ellos, los paradigmas, han ido “de la mano” de la relación: “armas-religión” según los conceptos occidentales en ambas realidades (armas y religión) con las lógicas diferencias según el “imperio-imperialismo” del cual nos estemos refiriendo. Con el traslado hacia la Región Asia-Pacífico, los EEUU de América y su ideología se verán frente a realidades socio-cultural-religiosas profunda y evidentemente diferentes a los conceptos culturales impuestos en occidente desde el Imperio Romano cristianizado conjuntamente con el desarrollo del Sacro Imperio Germano sustentándose esas culturas en sus ideologías en las referencias romana-griego-cristianas con sus históricos desarrollos según los imperios en expansión y durabilidad temporal-histórica. En ese orden, nos preguntamos: ¿Cómo se desarrollará esa afectación cultural en enfrentamiento y contradicción con los 5.000 años de Historia de China, por ejemplo? Para expresarlo con sencillez: ¿Cómo se expresarán las contradicciones entre la cultura occidental y las culturas asiáticas? Si nos acercamos a los recientes sucesos en los cuales se ha involucrado, directa e indirectamente, Washington como en Iraq, Afganistán, Irán, Siria, Libia, Paquistán, objetivamente, podríamos concluir que las contradicciones serán “escabrosas, difíciles y peligrosas” para la paz mundial llevando los escenarios a realidades impredecibles.

Expresado lo inmediato anterior, nos trasladamos a la Región del Caribe como escenario de contradicciones inevitables entre el imperio-imperialismo yanqui y las dignidades en ejecución actual de sustento histórico-bolivariano-chavista que nos permitiremos desarrollar en otro texto a posteriori.

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