Carta abierta al Señor Dios en vista de la salud del Presidente Chávez

«Yo no le temo a la muerte ni que la encuentre en la calle
porque sin permiso de Dios, la muerte no mata a nadie...»
 ( Del folclore llanero...)
 
 

Señor Dios, El Cielo:

        Sean mis primeras palabras para saludarlo respetuosamente a la vez que desearle que se encuentre usted bien de salud en compañía de su sagrada familia, disculpándome de paso por las preocupaciones, rabias y molestias que nosotros sus hijos le debemos hacer pasar.

        El motivo de la presente señor Dios, se me ocurrió el otro día, cuando supe por el Histórico Chanel, usted sabe, en el cable, Señor, donde en un documental dijeron que contemporáneo al señor Jesús, así como Juan el Bautista, había un tal Oshuan o algo así,  (escribí el nombre y perdí el papelito), que hacía un círculo y se plantaba en medio de él agarrado de una larga vara, y le decía a usted, levantando la cabeza hacia los cielos, a grito limpio, que no se iría de ahí hasta que usted le diera lluvia a las gentes de esa localidad, sedienta de sequía. Recordé entonces de otro arresto hacia usted, lo leí en un texto de Erich From, en «Seréis como Dioses», que usted debe haber leído también, me imagino... ¿verdad...? Allí dice From que los judíos tienen un Tribunal Divino donde se permiten juzgarlo a Usted, señor Dios, cuando consideran que usted les está fallando como su Dios, pues, ni más ni menos... Contaba allí Erich From de una vez que hubo una hambruna en Israel y entonces se reunió el tribunal ese y sancionó en su contra, sentenciándolo ¡a usted! a cumplir y arreglárselas para darle de comer a su pueblo que se moría de hambre. Pues bien, a los pocos días llegó un tren con un convoy de carros llenos de trigo que en Kiev habían reunido en solidaridad con los hambreados de Israel... tomando en consideración esos arrestos, me he atrevido a pensar, señor Dios de mis padres, qué tal si yo también tengo derecho, con todo respeto, por supuesto, porque la situación no deja de darme miedo, usted sabe señor Dios que yo no soy de los más valientes precisamente, y me preocupa que usted se arreche y la agarre conmigo, si yo solo creo estar interpretando, yo solo creo ser el instrumento de lo que están pensando muchos hermanos por acá en la República Bolivariana de Venezuela, es decir, Dios mío, si yo no tengo también derecho a algo más que a pedirle algo, si no tengo también derecho a reclamarle algo, mal que bien yo soy su hijo, ¿verdad? y los hijos y los padres debemos tener una comunicación expedita y sincera, eso que han dado en llamar «transparencia», por lo menos eso me conviene que usted acepte, para que no termine yo siendo el perjudicado por hacer algo que todos queremos hacer en este país, en este momento.

Más aún, señor Dios, cuando además de una comunicación entre parientes, --padre e hijo somos parientes-- más allá de ello, esta carta es una comunicación entre colegas, porque usted, Señor, es un CREADOR, en tanto yo, modestamente, llevo ya como cincuenta años ganándome el sustento con mi trabajo como CREATIVO de publicidad: así que esta es una carta de CREATIVO a CREADOR..!

        El asunto Señor, es que sin que me quede nada por dentro, vengo postrado ante usted para preguntarle qué le pasa a usted con este país, mi Señor, y le repito, con todo respeto: y no le hablo diosito santo, de sus riquezas naturales, «sus petróleos torrenciales», al decir de Aquiles, no le hablo mi Dios de los estremecedores o estremecidos o entremecedores y variados paisajes, a cuál de ellos más hermosos, todo un paraíso, --si me permite el lugar común-- no hablo tampoco del montón de variadísimos pájaros que prefieren vivir en estos cielos, su rica cultura popular, su bella música, dígame usted, por ejemplo, esa tierna canción con que la gente de aquí celebra sus cumpleaños, ni qué le digo de la belleza de las mujeres de este país, que si me permite, a usted también le deben gustar, porque si no fuera así no tendríamos taaaaantas venezolanas de Miss Universo por este mundo, ¿verdad, Señor?, sin dejar de mencionar, además, a las madres venezolanas, que no es por competir, pero que deben ser de la mejores madres del mundo, para alegría suya, señor... tampoco le hablo de sus playas ni de sus mares llenos de bendiciones  y alimentos, ni de sus llanos mágicos, que llegan de aquí hasta el sol,  ni de sus cumbres nevadas, por allá arriba, cerquita de usted,  ni de su explosiva selva, ni de esa tierra como al principio de sus tiempos, Señor, allá en Guayana... no hablo Señor de tanta cosa buena que usted le dió a esta geografía, lo reitero y digo con delicadeza, porque no se trata de ser malagradecido, pero si en algo no estamos de acuerdo, pienso yo,  tenemos que hablarlo señor Dios mío, porque no me parece justo, no creo que nos lo merezcamos, y le repito, no se me ponga bravo que se lo estoy diciendo con todo respeto y buena intención, no es que yo le vaya a decir a usted cómo hacer su trabajo, pero señor Dios mío, yo creo que a usted, con este país, con esta gente, su gente, su pueblo, Señor, a usted se le ha pasado la mano en algo, Señor, o cómo me explica usted, divino y altísimo, por qué usted se ha llevado tanta gente buena de este país, y tan jóvenes todavía, cuando tenían tanto que hacer por nosotros, cuando tanto los necesitábamos, ¡cónchale! Señor Dios mío...!

        Veamos: Guaicaipuro inicia la lista, al caer defendiendo estas, sus tierras,  teniendo sólo 38 años.... A Simón Bolívar se lo  llevó a los 47 años, ni siquiera había cumplido los cincuenta y tenía su obra a medio hacer todavía.... Dígame Antonio José de Sucre, el muchacho cumanés de apenas 35 años, lleno de brillo y vida, de talento y ganas de hacer... A José Félix Rivas lo perdimos a los 40 años... Y Ezequiel Zamora, con 43 años recién comenzaba a dar batalla.... Viniendo para acá, en años recientes, dígame Señor, si nos quitó al poeta Aquiles Nazoa, nacido aquí mismo, en El Guarataro, cerquita de donde yo vivo, se lo llevó cuando apenas tenia 56 años.... César Rengifo partió a los 65 años, lo cual es temprano para un hombre de su quehacer y su visión...Y Alí Primera ¡Dios mío! tenía solo 44 años... sólo trescientas canciones escritas, y te lo llevaste un 16 de febrero que no olvidaremos nunca... Ahora, en pleno proceso revolucionario bolivariano, mire usted Dios mío, Danilo Anderson a los 38 años, William Lara a los 53 años y Carlos Escarrá a los 55...

        ¿Le parece justo, Dios mío...? Porque a mí, no.

        Más aún si usted bien sabe lo difícil que es en este mundo ir por el buen camino, lo que cuesta ser soldado de tu luz en un mundo donde un tal Obama es Premio Nobel de la Paz , es decir, con lo difícil que es dar  la pelea del día a día con los malos de aquí, con lo difícil que es peleársela a los hijos del diablo de por estos lados, para que más encima nos quites a nuestros mejores, a los que más queremos y mejor nos orientan y nos liderizan, no es justo Señor Dios mío, no es justo, así no digan las escrituras que Tu eres infalible, yo digo que te equivocaste con nosotros Señor, y tómelo como quiera pero es lo que siento y se lo digo en su cara, Padre mío.

        Claro, como ya se lo dije Señor, con todo respeto pero sin que se me le quede nada por dentro, no estoy de acuerdo con sus decisiones a dedo, usted también debería acatar la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y permitir nuestra participación y protagonismo, tome en cuenta nuestra votación, Señor Dios mío, allá usted como quiera manejar su cielo, pero en esta tierra de albedríos y libertadores, aquí manda el pueblo, tu pueblo señor, y deberías hacerle caso, porque estamos preocupados Señor, porque no queremos otra de tus decisiones a dedo, Dios mío, con nuestro Presidente, con él nada que no sea un milagro, queremos al Comandante Hugo Chávez Frías, hijo de Hugo y Elena, nacido en Sabaneta, lo queremos no solo vivo, lo queremos saludable, te exigimos Señor que respetes el resultado electoral y Hugo Rafael Chávez Frías sea nuestro presidente, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela por el mandato 2013 - 2019, ni más ni menos, Señor Dios mío, porque, si a ver vamos, hasta el candidato perdedor reconoció el triunfo de Chávez, ¿por qué no habrías de reconocerlo tú, Señor...? Hasta donde yo tenía entendido, y lo que se comenta por estos lados, tú también eres chavista, mi Señor...

        Si a Oshuan o como se llame, lo escuchabas gritándote hacia el cielo en medio de su círculo, agarrado de su báculo, porque la gente, los animales, las siembras y las cosechas tenían sed, si le diste pan a los hambrientos de Jerusalem porque tenían hambre y obedeciste el dictamen del Tribunal Divino de los judíos, por favor señor, atiende este llamado que nace del pueblo venezolano y que no es ni por hambre ni por sed porque gracias a ti y a Chávez no tenemos sed ni tenemos hambre, pero escucha este llamado que es por amor, por Amor a la Patria , por Amor Bolivariano, por Amor a la Justicia , por Amor a la Independencia , por Amor a la Libertad , por Amor a la Inclusión , es un amor que nadie vino y nos lo regaló, Señor, este amor ha costado sangre, sudor y lágrimas, desde Guaicaipuro hasta estos días, esta tierra galopada por tantos libertadores produce maíz regado con la sangre de millones de patriotas, nadie dijo que sería fácil, y no ha sido, horita no más hay como trescientos dirigentes sindicales campesinos asesinados por querer una tierra «bien repartida», como lo dice en su canción Chico Buarque, casi trescientos y sólo dos crímenes esclarecidos, y estamos entendidos, la pelea es peleando y habrá que poner nuestra cuota de sacrificio, pero que no esté en ese inventario nuestro Comandante Chávez, porque precisamente lo necesitamos para llevar a buen fin esta lucha, y él se merece también ver más días de victoria, él se merece ver a más ciegos volviendo a ver, se merece nuestro Comandante ver a más familias saliendo del refugio o del ranchito para inaugurar su casa nueva, con sus hijos en brazos, emocionados de bienestar y agradecimiento, felices de que por fin alguien, el Comandante Chávez, los ha tratado como lo que son: los propietarios de la gran riqueza petrolera que tu nos pusiste bajo esta tierra, los socios mayoritarios de PDVSA, Señor Dios mío, que por fin le están viendo el queso a la tostada... Los que se están educando en este país donde estudia hasta el gato, los que se están alimentando como nunca antes, es decir, como seres humanos, los que reciben la mejor salud del mundo si es necesario, así no tengan ni para la receta, los que por fin han tenido acceso al crédito, los que siembran y cosechan sin que nadie les trampée ni el peso ni el precio, los trabajadores participando en la dirección de las empresas, las mujeres asumiendo todo el liderazgo de que son capaces, los indios de aquí de los hombros de América, en armonía con la naturaleza como siempre, pero ahora también en armonía con la Constitución y las leyes, y hasta las niñas y los niños, que son más chavistas que Chávez, de la mano de sus abuelas y abuelos, todos venezolanos, todos tus hijos, Señor, todos ellos merecen compartir esta construcción de humanidad junto a su jefe, nuestro jefe, nuestro comandante, Hugo Rafael Chávez Frías. 

        Nosotros, Señor Dios, somos un poco egoístas y a veces no pensamos en qué problemas puedas estar afrontando tú, y quizás necesites a nuestro Comandante para que te eche una mano allá en el cielo, con sus dones de organización y liderazgo, pero reiterando lo del respeto y todo eso, Señor Dios, haga usted su trabajo y déjenos a nosotros hacer el nuestro como lo que somos, como el electorado de Chávez, como el pueblo de Chávez, como la tropa del Comandante Chávez. Además si de ayuda se trata, usted tiene arriba a un buen grupo de venezolanos, si la idea es hacer una Comuna Socialista en el cielo, ahí tiene a Simón Bolívar, así que déjenos por acá al segundo Simón Bolívar. Allá también hay gente para todo, recuerde que también se llevó al Orfeón Universitario, al Grupo Madera, a una artesana extraordinaria como Sobeida la Muñequera , y si es por echar vainas, hace rato que están allá, cuando todavía tenían mucho que hacer por acá, Aníbal Nazoa y León Levis.

        Ahora, si las dificultades que sufre nuestro comandante no tienen que ver con usted sino con el patecabra, entonces no hay nada que discutir, porque estamos convencidos que si esa es la cuestión, usted no permitirá que tal mandinga nos friegue y va a proteger y sanar a nuestro líder.

        Bueno Señor Dios, ya le dije lo que le tenía que decir, espero no se me ponga bravo, no quisiera que usted mal interprete mis palabras y mis achaques se transformen en enfermedades terminales y mis enfermedades terminales en chao pescao, tampoco me gustaría que si un día estoy leyendo estas dolorosas líneas que me han nacido del corazón mesmo, en la Plaza Bolívar, por ejemplo, entonces por ahí me parta un rayo o no sé cómo serán los castigos divinos pero me imagino uno así y ya le dije, yo no soy de los valientes, hice lo que hice por amor al Presidente Chávez, rogando porque no tengamos que probarnos a ver si el chavismo puede salir adelante sin Chávez, creo que Nicolás es tremendo relevo, que tuvo el mejor profesor del mundo, pero prefiero que no tengamos que comprobar los dotes que sabemos que tiene y siga creciendo ahora como su vice-presidente...

        Y en todo caso, como yo sé que a ti Señor te gustan los pactos, como cuando creaste el arco iris, según se lee en el génesis, para recordarte a ti mismo que no volverías a matar la carne humana con diluvio, así yo entiendo que tú necesitas una contraprestación, así vamos a llamarla, como para hacer el pacto, yo lo que te puedo prometer es apoyar con más sinceridad, más esfuerzo y espíritu de unidad la lucha del presidente Chávez, en no dejarlo solo, Señor, que él esté cada día menos solo, cada día más rodeado de nosotros, pero sobre todo rodeado de nuestro trabajo.

        Voy a proponerme y voy a proponer que todos te ofrezcamos eso, Señor, que nosotros asumamos ese más consciente y más cerrado apoyo a nuestro Comandante, para que a él le quede tiempo para el reposo, para que duerma más, para que atienda su salud tanto como atiende a su país, que no solo estemos diciendo que todos somos Chávez, que todos también seamos un poco el presidente de este país y cumplamos responsablemente el pedacito de trabajo que nos corresponde, evitando que nuestro jefe, para que  la cosa funcione, tenga que transformarse en el alcalde de cada ciudad y pueblito de la República.. .

        Yo asumiré de mejor manera mi parte en este proyecto, y auparé a mis hermanos a que también lo hagan, en tanto usted, Señor, nos garantice que le hará también una ayudita extra, que le echará una mano  a los médicos cubanos, venezolanos, de Rusia y hasta de Estados Unidos que están haciendo el esfuerzo de su sanación, demostrándonos una vez más su divina capacidad de perdonarnos y amarnos, Señor Dios.  Y por favor no vaya usted a decir que si total Chávez ya hace tiempo que es inmortal, y que seguirá por siempre vivo en nuestros corazones, la cosa es que no nos conformamos con eso, queremos que vuelva de Cuba sano, que se baje en Maiquetía a recibir los honores dignos de su rango, que nos vengamos con él en caravana hasta el Balcón del Pueblo, que vuelva a dormir en su modesta habitación de Miraflores y que Gabriela mande un twister que diga que papá ya se durmió, que está reposando como le ordenaron los médicos y que mañana será otro día, con su desayuno llanero y El Gallito comiéndose una arepa de queso guayanés en las  rodillas de su abuelo...

        Eso es lo que te quería decir, con todo respeto pero con toda sinceridad Padre Nuestro que estás en los cielos, aprovechando la  oportunidad para desearle un feliz año 2013, también para agradecerle por estos 64 años de guerra que me has permitido vivir, por el pequeño talento que me diste para tener algo con qué aportar a la lucha de los pueblos, te doy las gracias por los hijos que tuve, gracias por las mujeres que me amaron, pero en todo caso esta carta no es para pedirte por mis lesiones diabéticas, de esas se encarga Joszef, mi médico cubano, Alicia que me las cura, Yelina mi podóloga en el CDI de La Quebradita y el equipo del Pié Diabético del piso 1 del Hospital Militar (de paso, por ellos si te pido, por esos médicos cubanos y venezolanos, que tengan mejor espacio y mejores condiciones humanas, que allí hacen casi casi tantos milagros como usted, Señor, perdonando las distancias, claro... y a  ver si volviendo el pre- sidente construímos  la  Gran Casa del Pie Diabético de Caracas, con todas las comodidades del caso... eso voy a proponerlo también como pago de manda, de esta manda y espero que quien corresponda me escuche y me respalde, porque a Dios no se le pueden andar ofreciendo cosas y después, si te he visto no me acuerdo...), volviendo al punto, aclaro que esta carta no es por mi, que yo estoy a su orden, Señor Dios, esta carta es por la vida de mi Presidente, el líder de la Revolución Bolivariana , Señor, tu compañero de luchas en la batalla por un mundo mejor, tu hijo que mandaste a parir en Sabaneta y que reivindicó el orgullo de lucir el uniforme de Soldado de la Patria para defender a su pueblo y no a los intereses del imperio y sus pate´cabra, tu hijo que ha desgastado su vida salvando a Venezuela, tu hijo que ha deteriorado su cuerpo haciendo un esfuerzo sobrehumano por salvar el Planeta Tierra, por él te pido, por él te pedimos, Señor Dios, compañero Dios, camarada Dios, compatriota Dios que estás en los cielos, ¡que viva Chávez!, amén.

 


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El Tano

Poeta inurbano, diseñador gráfico. Integró el equipo de comunicaciones de La Moneda cuando el presidente Allende en Chile. En Venezuela, diseñador de los empaques de los productos Casa, que se venden en Mercal. Coordinador de Abrebrecha-UCV. Del Colo-Colo en Chile y del Zamora en Venezuela.

 [email protected]      @eltanoyea

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