¡Juramos que no volverán jamás!

"Juro frente a esta Constitución de la República Bolivariana de Venezuela absoluta lealtad a los valores de la Patria, absoluta lealtad al liderazgo del comandante Hugo Chávez. Juro que defenderé esta Constitución, nuestra democracia popular, nuestra independencia y el derecho a construir el Socialismo en nuestra Patria"

Juramentación popular chavista y revolucionaria 10 Enero 2013 Caracas


Con la asistencia de unos 22 representantes de gobiernos hermanos del Caribe, Centro América, y toda Nuestra América reunida ante la fuerza del protagonismo y participación chavista y revolucionaria apoyando a Hugo Chávez y demostrando al mundo entero que en Venezuela hay conducción política, aún a pesar de las adversidades (motivos de salud) y de los conflictos (tendencia golpista revelada en los cuadros de la oposición) internos la mayoría camino, oro, lloró, gritó, rió y gozó con Chávez en este día histórico para la república. En el otro lado la burguesía apátrida a través de sus medios privados persistían con las balas de siempre, el insulto, la subestimación, la violencia y la mentira como ataques sistemáticos y permanentes contra la voluntad del pueblo, de la comunidad organizada, de los que siguen a Chávez y a su proyecto revolucionario.

Las intimidaciones de la derecha provienen directamente de Washington y la intención clara es usar el momento de rehabilitación del líder máximo para declarar la guerra contra el hilo constitucional, contra las leyes, y los poderes; y manifestar su condición de serviles al caos propiciado por los intereses de Obama y sus aliados, contra los países progresistas de la región. ¿Pero qué han logrado con esta ola de rumores, intimidación, agresiones, y amenazas de rebelión y desconocimiento del Estado de derecho, los majunches serviles al gran capital? La hábil respuesta colectiva ha sido de más unidad y aplicación de la unidad en la disciplina y en la organización frente a los ataques del interés egoísta, individualista, y golpista.

Ellos no conocen otro olor que el olor de la derrota tras derrota, en las arenas electorales y en las forzadas y mal intencionadas maniobras de guerra de baja intensidad que constantemente han aplicado durante 14 años como eslabones del capitalismo salvaje, como vendepatrias y esclavos del imperialismo. Han provocado y desafiado al poder que reside en el pueblo organizado y han sido testigos de cómo este 10 de Enero del 2013 la revolución toma juramento a todo un colectivo que se autogobierna obedeciendo el mandato, la orden ineludible del soberano. Queriendo debilitar y amenazar ese poder constituido y constituyente, no han hecho otra cosa que fortalecerlo en un nivel más alto aún, el de la toma de conciencia de que ese poder es intransferible, y sólo reside en el pueblo.

Los sicarios del Pentágono y sus cipayos representantes en la política local y regional han tomado nota de lo que este año manifiesta con una fuerza inexorable. Existe una confrontación definida y definitiva contra un pasado que no vuelve más, y hacia un futuro que se construye con la intervención de las mayorías. Por ello, la burguesía apátrida no tiene suelo aquí, no tiene religión, ni tradición, ni historia, es el fin de su mundo, no tiene sangre en Venezuela, territorio chavista y revolucionario. El juramento del autogobierno comunal y la constitución de un Estado socialista y bolivariano ha trascendido la fórmula unipersonal y ha avanzado hacia la realidad de una autoridad colectiva, emancipada de la hegemonía imperialista, siendo leal a su comandante presidente.

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