4 de Febrero 21 años después

“30 años después del “Carupanazo” en Mayo de 1962 y del “Porteñazo” de Junio del mismo año se manifestó la rebelión militar apoyada por civiles del 4 de Febrero de 1992 donde nuestro comandante Hugo Rafael Chávez Frías asumió el liderazgo revolucionario contra el régimen puntofijista aliado al imperialismo norteamericano. Tres años antes el pueblo había manifestado su indignación a la dictadura del Fondo Monetario Internacional que tenía a Carlos Andrés Pérez como cipayo en Miraflores. En noviembre del mismo año 1992 se manifestó otra rebelión encabezada por Vizconti cerrando así un ciclo histórico de tres décadas que darán inicio al nuevo proceso histórico venezolano. Los dos movimientos rebeldes del año 1962 y los dos del año 1992 tienen repercusiones políticas que unidos a la rebelión popular que tuvo su expresión paradigmática en lo que llamamos el “Caracazo” configuran la entrada de nuestra nación al Socialismo del Siglo XXI.”

Así comienza un artículo escrito hace seis años atrás (http://www.aporrea.org/imprime/a30251.html) cuando se cumplían 15 años del histórico acontecimiento. Esta vez vamos para los 21 años, y es la primera vez que lo celebramos con la esperanza y fe puestas en la recuperación del personaje central de este magno evento, nuestro comandante Hugo Chávez, recuperándose en Cuba. 21 soles han transcurrido y hemos comprobado la expansión febrerista por todo un continente que abre los ojos y despierta al clamor revolucionario nacido en la patria de Bolívar. Expansión política, cultural y económica, social y revolucionaria que aumenta cada día a través de los logros y avances en los planes y políticas sociales implementadas por un gobierno socialista que enseña al pueblo a ser el verdadero gobierno colectivo y asume el rol de gobernar obedeciendo. 21 años de gloria mientras que el mundo neoliberal sigue una dirección proporcionalmente al revés: 21 años de decadencia y precipitación al vacio, al caos y a la guerra. Los europeos que se burlaban de nosotros hace 21 años y apostaban a nuestra destrucción están viviendo la peor crisis de su historia moderna. Los más radicales (fascistas) que invirtieron en golpes de Estado, terminaron con el tiro por la culata. Basta mirar cómo el capitalismo neoliberal y genocida arrasa con políticas neocolonialistas sobre Medio Oriente y África para saber que la desesperación los lleva al suicidio político. 21 años donde no hemos aun conquistado la ruptura total con los antivalores de ese capitalismo salvaje, pero hemos sembrado la semilla de un mundo otro posible. Uno donde la justicia social y los derechos humanos no sean falaces banderas de un discurso hipócrita. Sabemos bien nuestras limitaciones, pero nos encaminamos hacia la madurez que implica asumir las responsabilidades éticas, políticas, morales capaces de fortalecer la conciencia revolucionaria y construir así un modelo propio de autogobierno nacido del corazón mismo de la república.

La juventud (para la cual escribimos) debe conocer a fondo las raíces profundas que interconectan la histórica rebelión cívico militar de 1992 con las que la precedieron. Hacemos especial hincapié en el 27 de Febrero, “el Guarenazo” que dio el golpe mortal a la pseudo democracia puntofijista, ladrona de los movimientos rebeldes del 23 de Enero de 1958. Hoy reunidos los herederos de la contrarrevolución se agrupan en los partidos de oposición, marionetas del imperialismo, y notamos que a través de una acumulada agenda de fracaso tras fracaso, imploran por invasiones, fomentan el caos, lavan el cerebro a través de los canales privados y medios impresos y electrónicos a la minoría disociada que vomita contra nuestro proceso histórico y revolucionario. Al contrario, en el seno de la patria crece, fortalecido el grueso cuerpo de una colectividad que rechaza de manera racional y científica, las maniobras manipuladoras del fascismo que sobrevive en las elites. 21 años después del 4 de Febrero, hermano gemelo del 27 de Febrero de 1989, la patria socialista se levanta gloriosa sobre estos dos pilares y construye el templo de la soberanía, la independencia y la justicia social.

Creemos conveniente señalar que después de 21 años en guerra contra la dictadura mundial nos hemos fortalecido consumando históricamente un legado que iniciaron nuestros próceres mas queridos y emblemáticos. Unidas las tres razas que nos parieron y la historia de sus rebeliones contra los usurpadores y asesinos, orgullosos llevamos el grito de rebeldía que ha transformado para siempre nuestra nación y nuestro continente entero. El 4 de Febrero de 1992 nació una nueva forma de liderazgo encarnada en un colectivo cívico-militar que puso a Hugo Chávez al mando del carro del triunfo revolucionario. Gracias a la unidad del pueblo rebelde y su líder no hemos conocido la derrota en ninguna de las batallas, 21 años después TODOS SOMOS CHAVEZ, y gritamos con fervor en honor a nuestro querido comandante: ¡Viviremos y Venceremos! ¡Hasta la victoria siempre!.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 1410 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US Y /actualidad/a158624.htmlCUS