Las acciones antipatria ameritan medidas definitivas

Los hechos que condujeron a la devaluación del Bolívar ya son harto conocidos.  La oligarquía lacaya del imperio y su rabo de clase media, una vez más, han defraudado a la patria a través de CADIVI, como lo confirmó la Señora Ministra del Poder Popular para el Comercio, Aimé Betancourt. 

Resulta que estos malhechores sólo realizaron compras en el exterior por la mitad de los 57 mil millones de dólares otorgados el año pasado, utilizando el resto para atacar nuestra moneda, mediante el mercado paralelo y para fomentar el contrabando de extracción, el acaparamiento y la especulación con los productos básicos para alimentación de la población y estratégicos para la buena marcha del estado. 

Todo este desastre ocurrió por falta de control posterior que está bajo la responsabilidad de CADIVI.

Recientemente el presidente de este organismo, Manuel Barroso, al fin parecía haberse enterado de que roban al tesoro a través de solicitudes de divisas para viajes. 

Decía el «despabilado» funcionario que, alrededor de noventa mil personas han solicitado divisas en efectivo para viajes que no realizaron y luego se las entregaban a un grupo de crimen organizado que utiliza este mecanismo para obtener dólares de manera fraudulenta, y agregaba: «Hay una estructura de crimen organizado que contactan a las personas, le ofrecen dinero y obtienen las divisas de forma fraudulenta». 

Señor Manuel Barroso, con todo respeto pero con irreverencia revolucionaria le digo: No me eche esta vaina, por amor de Dios, esto está ocurriendo desde que se estableció el control cambiario; que yo no me canso de aplaudir porque le puso freno al desaguadero de divisas de la patria, que sólo beneficia a buena parte de la clase media y la oligarquía de este país.  Es que acaso usted estaba residenciado en otro continente los últimos años.

Todos, los que no somos ermitaños, sabemos que muchas personas a nuestro alrededor andan en eso.  Lo comentan bajito: “Pana saca tu pasaporte y entregas tu tarjeta de crédito y, rápidamente, obtienes tu  pelota de Bolívares».  Algunos, más seriecitos, se van ida por vuelta a Maicao, Aruba o Panamá para cubrir su crimen lesa patria.  Nunca he oído de alguien que le hayan suspendido el acceso a la divisa. Todo este torrente de dólares se quedan en manos de las mafias mencionadas; que tienen sus guaridas entre los amos del valle.

Que conste que no poseo tarjetas de crédito porque, desde hace ocho años, me cansé de que los banqueros vivieran a costa de mí.  Aquí comento es lo que veo, escucho e indago.  Vivo predicando en el desierto a mis allegados sobre lo pernicioso de esta práctica para el país y lo degradante para la persona en lo moral; pero la gente lo sigue haciendo porque ES MUY FACIL, o como diría Gonzalo Barrios, «egregio» líder adeco: «No hay razones para no hacerlo».

No es el momento de andar cacareando por los medios un problema harto conocido.  Me permito recordarles a nuestros Ministros y altos funcionarios que su deber es instrumentar mecanismos que remedien esta situación que tanto lesiona el erario nacional.  Si no saben, no pueden o no quieren hacerlo, entréguenle los cargos a Chávez para que éste coloque otra persona que sepa, pueda y quiera hacerlo bien.

Como ciudadano le exijo al alto gobierno que valla pensando en nacionalizar la Banca y expropiar Industrias Polar, para empezar a meter en cintura a estos vende patria.  Ya está bueno de tanta vaina, ¡carajo!

Estoy cierto que contarían con el apoyo activo del pueblo y su fuerza armada.

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