Las Almas Nobles son los Guardianes de la Verdad. ¡Chávez lo fue!

¿Cuál es el legado más importante de Chávez?

Creo que el legado más importante de Chávez que ha de perdurar por los siglos de los siglos es: ¡Mi Vida Fue Mi Mensaje!!

A mi entender, Chávez, quien fue un hombre puro y sin visos de ambiciones materiales que no pudieran catalogarse como las mínimas y necesarias de la de un hombre común y corriente, poseía una elevada conciencia espiritual. Llevó el pueblo invisibilizado hasta las alturas e hizo posible que se elevara la “conciencia espiritual” del colectivo, permitiendo que desde esa madurez de conciencia se le diera cabida a las reformas y, lograr en hora buena, el sentido de pertenencia y los cambios sociales formulados desde su rol del presidente.

Como líder de un proceso que hizo posible profundos cambios en el país, también hizo posible que esos cambios de paradigmas fructificaran gracias a su fortaleza de conciencia, tenaz perseverancia, incondicional entrega por su gente, y a su humilde y proverbial manera de focalizar y enfrentar los problemas de su pueblo. Rompió de un solo plumazo con los viejos preconceptos que se enquistaron por muchos siglos en el subconsciente del pueblo.

Chávez fue un confeso feminista, pacifista por antonomasia, innato pedagogo, sagaz político, amigo de los amigos, implacable defensor de las causas justas, un defensor a ultranza de la verdad (con la Verdad no temo ni ofendo), y acreedor, per sé, de un verbo comunicacional como no hubo otro en más de 150 años de cambios políticos en Venezuela. Fue solidario a más no poder con las naciones del continente americano, y defensor y duro combatiente contra aquellos gobernantes que no cejaban en su empeño para saquear y acabar con los recursos naturales de la Madre Tierra (Pachamama).

Hizo posible que Venezuela se respetara en el concilio de las naciones del mundo. Ello a pesar de la monstruosa campaña nacional e internacional que se le hizo para descalificarlo, satanizarlo y eliminarlo como líder de un genuino proyecto socialista del siglo XXI. ¡¡No pudieron!! Y a pesar de que lo eliminaron físicamente, ahora Chávez, mártir, es más peligroso que vivo, porque son millones y millones que en ausencia del líder, ese legado "Mi Vida fue mi Mensaje", tiene un efecto multiplicador que raya en lo eterno.

Sí, Chávez, el siempre recordado camarada, amado hermano, entró por la puerta grande de la historia universal. Debemos atesorar en nuestros corazones y hacer honor a ese inigualable legado "Mi Vida fue mi Mensaje", para convertirnos ahora en portadores infinitos de esa perdurable sentencia dejada por el líder.

La fuerza espiritual que dimanaba Chávez fue de increíble elevación y de penetrante poder en la conciencia del pueblo. Poseía un don en el hablar que rayaba en lo absurdo para unos pocos y furibunda admiración en el pueblo llano. Cuando se refería a las cosas de Dios, su fuerza interior o conciencia crística lo impelía con rayana seguridad hacia respuestas ciertas, exactas e inequívocas. Dios puso en él toda su confianza y él concentró todas sus fuerzas para que el pueblo, al elevar sus niveles de conciencia, saliera del ostracismo de 2000 años de oscuridad.

En el día de su despedida el 8 de diciembre 2012, él o el mandato que le instruía su Ser Interior, le hizo decir ante los que se encontraban presentes en ese momento en Miraflores ¡Hoy tenemos Patria! ¡Sí, Hoy tenemos Patria, no hay duda!

Y fue en ese difícil momento cuando dijo que tenía que decirle al pueblo una "Verdad". Decirle con la gallardía del guerrero que presiente lo inevitable, que el motivo de su viaje desde Cuba a Venezuela, aparte de solicitarle el permiso indefinido a la Asamblea Nacional por su enfermedad, obedecía a una sola razón... "Explicarle al pueblo que si ocurría una falta absoluta de su persona quien estaba autorizado para continuar con la riendas del gobierno era Nicolás Maduro. Dijo..., aquí está la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, y su artículo 233 es muy claro y explicito. Juramenten a Maduro como Presidente (encargado) y convoquen elecciones a los 30 días (como pauta la Constitución), y que sea Nicolás Maduro el candidato del PSUV; yo le doy mi consentimiento..." ¡Eso se lo pido a mi pueblo, con la más clara de las certezas, que sea Nicolás Maduro y no ningún otro!

En ese trascendental momento, Hugo Chávez Frías ante las cámaras de televisión le hacía entrega a Nicolás Maduro del legado revolucionario que con tanto trabajo, sacrificio, dedicación e infinito amor, había hecho por y para el pueblo. Ese inolvidable momento me hizo recordar al Santo o Maestro hindú Ramakrishna Paramahansa, cuando unos días antes de morir y ya derrotado por un cáncer de garganta, llama a su discípulo Vivekananda a solas..., y, mirándole, entro en Samadhi (éxtasis). Vivekananda sintió como si algo estuviera entrando en él. Un poco después vio a Ramakrishna llorando . El Maestro le dijo: “Hoy, te lo he dado todo y me he quedado como un pobre fakir. Tú realizarás la obra de la Madre”. Con estas palabras el Maestro dejaba a su discípulo Swami Vivekananda encargado de continuar su obra evangelizadora.

¡Chávez, somos todos!!

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José Agapito Ramírez 


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