Soberanía estatal absoluta y empresas transnacionales

UNIVERSIDAD MILITAR BOLIVARIANA DE VENEZUELA

ACADEMIA MILITAR DEL EJÉRCITO

POSTGRADO DE DIRECCIÓN ESTRATÉGICA.

COMPRENSIÓN DE LA REALIDAD ACTUAL.


I.- INTRODUCCIÓN.

La soberanía absoluta enfocada y analizada por variados estudiosos y teóricos de diferentes épocas, que tienden en sus planteamientos a definir el comportamiento de un concepto que involucre al individuo y la forma como este se agrupa colectivamente, para constituir un elemento político y social que le permita vivir en paz bajo la tendencia de intereses comunes y generales.

La soberanía de Estado de los países del mundo, se ha visto afectada por la existencia premeditada y dinámica de un mercado mundial que ha permitido la formación de empresas transnacionales que tienen un poder de decisión no sujeto a nadie y libre de cualquier control, y que en ésta época son capaces de intervenir en cualquier país, bajo el pretexto de desarrollar la economía y la tecnología de dicho país.











II.- DESARROLLO.

Al analizar el contenido de este texto, he encontrado el enfoque, la creencia y la opinión de varios teóricos del tema que interpretan el concepto de soberanía, cada quien desde un ángulo diferente, pero sin perder la esencia del problema.

En la teoría de Bodino, la soberanía se concibió como producto de la realidad.



La soberanía limitada de Bodino, de Charles Loysean y Cardin Le Bret, a finales del siglo XVI, remarcaron el carácter absoluto e indivisible del poder soberano pero limitado por las leyes.



La soberanía, representa un contrato político o un contrato social entre el pueblo y su gobernante.



El Estado, surge de la asociación de las comunidades locales y se diferencia de otro por la existencia del poder soberano.



Altusio, hace residir la soberanía en el pueblo, como cuerpo y no pueden separarse por ser la soberanía un tipo específico de asociación, es decir es inalienable y nunca pasa a manos de familia o clase gobernante.



Hasta ahora la expresión de soberanía según sus variadas tendencias e interpretaciones, en éste trabajo es planteada por Bodino, Altusio y Hugo Grocio. (1603 - 1625).



Según Hugo Grocio la soberanía está representada por un sujeto común, (el Estado) y el sujeto especial, (una o más personas con derecho constitucional). El soberano es por consiguiente el propio cuerpo político (el Estado) o el gobierno.











El empleo de la fuerza, como árbitro de los tratos entre Estado y Estado surge como consecuencia de la aparición de la monarquía y de la relación maquiavélica entre ellas. Esto tiene como fondo, el odio religioso surgido de las guerras en la época de las Reformas.

Esto trajo como consecuencia el camino de la expansión de las naciones, la colonización, el engrandecimiento comercial y la explotación de los territorios recién descubiertos en el siglo XV y siglo XVI.



El poder absoluto del soberano, según Hobbes, él creía sinceramente que la monarquía era la forma más estable y ordenada de gobierno.



Hobbes, sustentaba también que la seguridad depende de la existencia de un gobierno que tenga la fuerza necesaria para mantener la paz y saber aplicar las sanciones necesarias para dominar las inclinaciones antisociales innatas del ser humano.



Para Bodino y Hobbes, cuando aparecen formas de gobierno, en ellos estriba únicamente la residencia de la soberanía.



Está la soberanía de Rousseau en 1762, por lo cual el soberano puede hacer leyes generales y abstractas, y no decretos.



El contrato social de Rousseau, refleja que el interés común reside en el pueblo y se manifiesta a través de la ley, que es votada por el pueblo reunido en asamblea, que a la vez garantiza la libertad del ciudadano en lugar de limitarla.



La ley representa la voluntad general o el interés de todos y no la voluntad particular.



La voluntad general se distingue por su carácter ético, lo cual representa el criterio de las mayorías.



Rousseau fundamenta la teoría moderna de la soberanía popular, en la superación de la antítesis tradicional entre el Individuo y el Estado, entre la libertad y la autoridad.







Rousseau, mantiene en su teoría que la soberanía pertenece al pueblo, dado que la soberanía del pueblo no puede ser representada, creyó en la ilusión de que la soberanía popular reducía el poder del ejecutivo, porque aunque “el pueblo” tenga todo el poder, toda la rectitud moral y toda la sabiduría, un cuerpo de este tipo no puede en cuanto tal, expresar su voluntad ni ejecutarla.



Según Hobbes, el poder soberano, no es un poder arbitrario e ilimitado, sino que son imperativos dictados racionalmente para lograr la paz social entre los individuos particulares.



Según Rousseau, la soberanía pertenece a la voluntad general, que se opone a la voluntad particular por obedecer al interés general.



Por lo antes estudiado se puede considerar a la soberanía como “absoluta” “perpetua” “ilimitada” “indivisible” e “inalienable”.



Otros autores como Austin, consideraron que el concepto de la voluntad general de Rousseau, como base de la soberanía del pueblo, representaba así la legitimación de cualquier “tiranía de la mayoría”, o justificar todo acto arbitrario hecho en nombre del pueblo.



Como conclusión de este punto, aparece una soberanía ilimitada cuando triunfa con fuerza el mero capricho de la subjetividad.



El término “soberanía” aparece a fines del siglo XVI, justo con el “Estado”.

Esto se produce como exigencia de unificación y concentración de poder para ejercer en una sola instancia el monopolio de la fuerza en un determinado territorio y sobre una determinada población.



La soberanía pretende ser una racionalización jurídica del poder, en el sentido de transformar la fuerza en poder legitimo.



Para teóricos estudiosos del tema, como Bodino, Cardín Le Bret y Charles Loysean, la soberanía es limitada donde la ley es un mando “justo”.







Pero Hobbes y Rousseau, son defensores de la soberanía ilimitada, donde la ley es el capricho del más fuerte, aunque son partidarios de la soberanía absoluta, donde prevalece un mando técnico y un mando intrínsecamente universal.



La soberanía pretende transformar la fuerza en poder legitimo, es decir el poder de hecho, en poder de derecho.



Bodino sostuvo que los cuerpos y colegios que existieren dentro del Estado, debían sus poderes y privilegios a la voluntad del soberano.



El poder soberano debe imponer regulaciones sobre las empresas transnacionales que actúen en el Estado, de tal manera que se pueda neutralizar las tendencias globalizadoras.



Esto no representa una subordinación total al Estado por parte de las empresas comerciales y mercantiles, sino que, en virtud a que la soberanía absoluta ha estado en crisis, al igual que el Estado ha demostrado su incapacidad de ser un centro de poder único y autónomo, y que la historia ha demostrado que las compañías transnacionales han adquirido un poder económico considerable, que la hacen capaces de recurrir a tácticas que han vulnerado la soberanía de los países donde actúan, como si fueran dueños de su soberanía.



Por tal motivo es que el Estado requiere tomar previsiones soberanas, sin afectar el desarrollo del país y la privacidad de las empresas.



Dentro de estas previsiones podemos mencionar una, como es la de evitar que las transnacionales controlen las industrias estratégicas nacionales, pues se ha evidenciado que cuando esto ocurre, este tipo de empresa aplica y desarrolla su propia política exterior mellando la soberanía del país donde actúan.



La situación anterior a permitido identificar uno de los temas que resalta el presente libro, “La historia negra de las empresas transnacionales”, donde se refleja la actuación de estas mediante la manipulación y promoción de golpes políticos en muchos Estados del mundo, apoyando intervenciones militares y ofreciendo pagos políticos para desestabilizar los gobiernos que no son favorables a sus intereses económicos y políticos.

Estas empresas controlan el 70 % del comercio mundial, lo cual les permite descargar su peso sobre las decisiones políticas de los países – estados.

Las transnacionales forman parte integral de la formulación de las políticas internas y externas de sus gobiernos de origen.

La globalización presiona a que los estados, frente a estas grandes empresas pierdan progresivamente sus prerrogativas legales y soberanas.

En la actualidad el numero de las empresas transnacionales es mayor al número de Estados en el mundo, y son tan grandes y poderosas económicamente y que superan el PIB de muchos países, por tanto que sus influencias alcanzan extensiones impredecibles no solamente por los potentes lobbies que practican, sino también por su presencia institucional en muchos países, lo cual le permite manipular en profundidad a los gobiernos.

La fragmentación del Estado nacional y su consecuente pérdida de soberanía, solo ha beneficiado a los poderes financieros del mundo, con el lobbies que ejercen las empresas transnacionales y los grupos bancarios y financieros mundiales que en gran medida han reemplazado la autoridad de los Estados nacionales.

La grandeza histórica del concepto “soberanía” estatal absoluta es el de haber conducido a una síntesis entre poder y derecho, entre ser y deber ser, una síntesis siempre problemática y posible, dirigida a destacar un poder supremo y absoluto, pero también legal, a tratar de racionalizar, a través del derecho, el poder último.

III. CONCLUSIONES.



En conclusión, es necesario que los países Latino americanos retomen este concepto de “soberanía” que está en vías de extinción, inspirados a través de los fenómenos políticos que hoy se dan promovidos por la globalización, la unificación global y las empresas transnacionales.



En éste siglo XXI hemos vistos los hechos ocurridos en Libia y las pretensiones actuales sobre Siria, Estados que además de ser fuente del recurso energético del petróleo y pertenecer a la OPEP, a uno le fue anulada su soberanía y al otro se le está imponiendo el mismo modelo de intervención en busca de lograr el objetivo político y geopolítico para controlar todo el medio oriente y así dar una demostración de poder que sirva de ejemplo para otros países – Estados que le son incómodos al imperio de los EE.UU.



El imperio de los Estados Unidos, la casa blanca y el pentágono, conocidos como los halcones de la guerra en el mundo, con sus aliados lacayos de Europa, Medio Oriente y África, está aplicando descaradamente el empoderamiento de la soberanía de los Estados, pasando por encima de razonamientos y decisiones legales de la ONU, para eso ha aplicado y sigue empleando instituciones del Estado como lo es la CIA, empresas privadas de mercenarios, empresas transnacionales para ocupar y controlar los medios energéticos de los países, y por último utilizan argumentos y que democráticos para apoyar con dinero las ONG, que son afectas al imperio y a las fuerzas de oposición apátridas de los países que le son incómodos, para influir y vulnerar el sistema de gobierno que se ha dado el Pueblo Soberano en estos países.

No podía dejar de nombrar en estas conclusiones lo que yo considero el elemento fundamental que representa al gran poder económico en el mundo y sus integrantes, y los identifico como los más grandes neoliberales de la tierra.

Me refiero a los miembros del Club Bilderberg, que se reúne una (1) vez al año en alguna parte del mundo desde 1954, eso sí lo hacen muy discretamente.

Nadie dice nada, propugnan el “nuevo orden mundial” que involucra organizaciones secretas como la francmazoneria, su intención es instaurar un gobierno mundial, una economía global, un sistema monitoreado de personas, y una fuerza militar única comandada por una sola autoridad.

Son dueños de medios, dueños de bancos, muchos de ellos propietarios de su competencia. La OEA, los Cascos Azules de la ONU, la OTAN, son solo experimentos de la idea de ese orden mundial.

Este año ha sido en Estados Unidos la cita y en el que de seguro será tratado el tema de la invasión a Irán, así como en una anterior se trato la de Irak y en la misma oportunidad se repartían los contratos entre las empresas de los miembros, quienes reconstruirían las ciudades que ellos mismos demolerían con la famosa excusa de “encontrar armas de destrucción masiva” y, que aun no aparecen.

Es el capitalismo salvaje, es la intensión oculta de las potencias y de los imperios. Así es como se ha dominado el mundo desde el conflicto, el miedo y la desolación.

A esta macro situación mundial se enfrenta y se seguirá enfrentando nuestro socialismo democrático bolivariano, igual como ocurrió un enfrentamiento entre el socialismo y el capitalismo durante el siglo XX que a finales del siglo salió fortalecido el capitalismo, debido a errores del socialismo aquel y que ahora no debemos repetir.

Referencia tomadas de.

Fernandez, M. Soberanía estatal absoluta y empresas transnacionales. Colección analítica. Los Teques. 2008.

Cardozo, M. El Club Bilderberg. Línea Legal. Correo del Orinoco. Junio 2012.


Elaborado por. Edgar Millan


[email protected]

Fuerte Tuina, 14 junio 2012

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