Consumo clandestino de electricidad en Venezuela conspira contra Plan Chacón

El Ministro del Poder Popular para la Energía Eléctrica, Jesse Chacón, se comprometió a cumplir un plan que prevé estabilizar el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en un lapso de 100 días. De no cumplirse lo prometido durante en ese lapso renunciaría.

Precisó que este plan permitirá priorizar la construcción de las obras que puedan concluirse en este lapso, así como acelerar los procesos de mantenimiento y las estrategias que incentiven la reducción de la demanda eléctrica (Estimular el Ahorro de Energía Eléctrica así como evitar el derroche).

Durante los últimos 3 años he estado insistiendo en todas la instancias a mi alcance que es absolutamente imposible que cualquier Plan y/o campaña de ahorro de energía eléctrica pueda tener éxito en Venezuela, mientras siga impune el consumo clandestino de electridad de grandes usuarios, simplemente porque a dichos usuarios no les afecta ninguna medida de este estilo, ya que su consumo seguirá aumentando sin ningún control mientras no sean detectados.

El consumo clandestino de la electricidad o fraude eléctrico, también llamadas pérdidas no técnicas, pérdidas negras o "robos de luz", oscila entre el 30% y el 50% de la energia entregada a los usuarios, dependiendo de la región del país, alcanzando un promedio nacional del 30% (no incluye las pérdidas técnicas las cuales se ubican en un 10%). El mismo es provocado por consumos no previstos en los respectivos contratos de servicio suscritos con los usuarios de la energía eléctrica, mediante conexiones clandestinas o consumos indebidos no conocidos por la empresa eléctrica formal, los cuales, en consecuencia, disminuyen sustancialmente la efectividad del proceso de recaudación de electricidad llevado a cabo por CORPOELEC.

Al respecto, es fundamental señalar que dada la magnitud de estos consumos clandestinos de electricidad, se ha podido determinar que las mismas están ubicadas en el grupo de grandes consumidores. La razón es matemáticamente explicable. Con respecto al sector residencial, un 20% de estos suscriptores consumen menos de 500 KWH (zonas populares) y solo un 2% de estas sustracciones clandestinas corresponden a este sector residencial de bajo consumo, vale decir, las zonas mas humildes, por lo que un plan para atacar este problema debe estar dirigido a un grupo muy reducido de establecimientos, locales y residencias (grandes consumidores) y no a los estratos populares de la población.

Vale entonces señalar que la inspección en las áreas donde no se factura el servicio eléctrico debido a que no existen medidores de consumo prevista por el Ministro Chacón, debe concentrarse en los grandes consumidores y estudiar una medida especial como la instalación de un medidor único para los barrios populares controlado por el Poder Popular. Una simple medición permite precisar que el consumo en esas zonas populares no alcanza el 5% de la demanda total de electricidad, por lo que resulta matemáticamente imposible que "los robos de luz", que alcanzan el 30% , sean totalmente atribuidos a estas zonas (como ciertas personas están interesadas en hacer creer), ya que su porcentaje en este aspecto llega a duras penas al 2%, como dije antes.

Los grandes consumidores de energía eléctrica que cometen este tipo de hurtos y/o fraudes son inmunes a cualquier medida de ahorro mientras no sean descubiertos, y esto último no es nada fácil, ya que en los últimos 30 años el problema ha persistido sin dársele una solución definitiva. Los motivos son muchos, sin embargo, ninguna autoridad de las empresas eléctricas ha estado nunca dispuesta a atacar este grave problema. Lo que si está muy claro es que su detección es muy compleja debido a las trabas que imponen las personas interesadas en que eso no se descubra, o al menos que no sea evidente. Al respecto, debo indicar que quienes han solicitado documentar mis denuncias, ya a estas alturas se habrán dado cuenta que no habrá, por ejemplo, ningún pequeño o gran industrial o comerciante en cualquier ramo, ya sea de frigoríficos, restaurantes, hoteles, licorerías o supermercados que estarían dispuestos a declarar que sus cargas mas grandes como cavas, aires acondicionados centrales y locales u otros motores eléctricos están conectados directamente a la red eléctrica sin que ningún medidor pueda detectarlas o que sus respectivos medidores de energía eléctrica están "arreglados". Lo mismo se puede decir de los usuarios de zonas residenciales de alto consumo.

La historia es patética, en la década de los años 80 una mafia de Lectores-Cobradores de CADAFE, empresa del Estado que servia a mas del 80% del teritorio nacional, tenían y exhibían sin ningún recato ingresos muy superiores a su salario, apoyados tanto por sus jefes inmediatos como por los sindicatos. Los mismos tenían en aquel entonces empresas paralelas dedicadas a ofrecer acometidas directas a cargas críticas que evadieran su medición y/o el "arreglo" de medidores, especialmente a los comerciantes de gran consumo como hoteles, licorerias, restaurantes, frigoríficos y zonas residenciales de clases altas, por sumas de dinero importantes. Por esos dias en las zonas populares comenzaban a conectarse directamente, pero eso sí lo atacaban con saña para aplacar la exigencia de las autoridades del entonces Ministerio de Fomento de disminuir a como diera lugar las llamadas pérdidas negras o robos de luz, obviamente los resultados eran casi nulos. Estas "empresas" que se dedican a vender fraudulentamente la electricidad a grandes consumidores selectos son ya, hoy en dia, toda una institución paralela a la empresa de electricidad formal, es decir, sigue siendo como antes un negocio redondo.

Este insólito porcentaje de fraudes y hurtos de energía eléctrica junto con el robo de materiales eléctricos ha impactado de manera negativa la situación financiera del sector eléctrico venezolano provocando un marcado deterioro en las inversiones y por lo tanto en la calidad de servicio eléctrico. De hecho, la magnitud de la pérdidas de energía eléctrica ha sido tan elevada que supera la energía generada térmicamente y ha provocado una pérdida monetaria superior a los 1000 millones de dólares estadounidenses anuales, cantidad que no se pudo facturar y por lo tanto que se dejó de cobrar.

Los elevados niveles de pérdidas de energía eléctrica inducen a la implantación urgente de un sistema de Gestión de Auditoría y Recuperación de Energía Revolucionario y de la mano con el Poder Popular, gerenciado por profesionales comprometidos con la Revolución, con la suficiente autoridad y competencia, además de los recursos para llevar a cabo las acciones necesarias. Debe contar con el apoyo técnico de personal especializado, responsable de la recuperación, con experiencia y manejo de campo en auditoria y supervisión. Es necesario también contar con equipos capaces de detectar los fraudes, prevenirlos y subsanarlos.

Algunas acciones inmediatas que podrían llevarse a cabo se resumen a continuación:

1.- Llevar a cabo operativos que permitan lograr el control de la energía entregada a cada sector de alto consumo, a fin de ubicar las zonas con mayor índice de pérdidas y aplicar allí los correctivos aceleradamente.

2.- El control de la energía entregada por sector se logra al establecer en la factura correspondiente un código que asocie al suscriptor con el sector de baja tensión, el alimentador troncal de alta tensión y la subestación de distribución.

(*) Trabajador Jubilado del mppcti. Ingeniero Eléctrico USB, Caracas, Enero 1976. Maestría en Sistema de Potencia. RPI, Troy-NY, Agosto 1982. Maestría en Investigación de Operaciones y Estadísticas RPI, Troy-NY, Agosto1983.

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