El camino de la oposición es el odio fascista hacia el pueblo

 

Durante todo el tiempo se ha dicho que la alta dirigencia de la oposición venezolana está enferma de odio hacia todo aquello que represente un cambio social; pues esto no es más que la repetición del hecho histórico de las luchas de clases, toda vez que debemos entender que este sector retrógrada representa en la actualidad a la burguesía, que es la clase social alta, minoritaria, pero monopolizadora de la riqueza y dueña del poder económico; es la misma  que en tiempos de la colonia se llamó oligarquía criolla y que persiguió a Bolívar hasta el momento de su destierro y de su muerte, no es otra sino la misma que conjuntamente con el imperialismo yanqui han tratado de detener el avance de la Revolución Bolivariana con planes desestabilizadores como el orquestado en el golpe de estado del 11 de abril del 2002.

            Tan grande es el odio que esa dirigencia opositora siente contra el chavismo que no miden las consecuencias de sus actos violentos, pues con estos antecedentes antibolivarianos no podemos descartar la posibilidad de la inoculación de esa despiadada enfermedad que terminó con la vida del máximo líder de la revolución Hugo Chávez, pues ellos siempre tuvieron el deseo de salir de Chávez a como diera lugar y lo consiguieron; ahora  no descansaran en sus oscuros intentos por recuperar el poder, es así como posterior a la partida eterna  del comandante y después de salir derrotados el 14 de abril, que siguen destilando odio de muerte a los chavista, comienzan a asomar sus garras y sus colmillos de nuevo para atacar como hienas hambrientas a su seleccionada presa; ellos mismos son los generadores de violencia que han dejado varias vidas perdidas, hogares enlutados y niños huérfanos, atentando contra hogares donde residen familias humildes que están con el proceso, así como residencias de funcionarios públicos y sedes de instituciones, cosa nunca ocurrida en Venezuela y que solo pueden provenir de mentes perversas y fascistas.

Estos apátridas actúan como verdaderos lacayos  del gobierno terrorista e imperial de los Estados Unidos de Norteamérica, que no se cansa de intervenir en los asuntos internos de los países del mundo, a través de la guerra mediática ordenada por su máximo jefe, el presidente Obama, quien recientemente manifestó de forma inmoral que le preocupaba la carencia de libertad de expresión y de derechos humanos en Venezuela, además de la ilegitimidad del presidente Nicolás Maduro; lo que pone de manifiesto la política intervensionista del imperio yanqui al no reconocer la soberanía del pueblo venezolano manifestada  con el voto de las mayorías en las pasadas elecciones presidenciales. Ahora bien ante todo esto ¿Qué hacer?, considero que es el momento para que los revolucionarios entendamos que debemos unirnos para hacerle frente a esta situación, no podemos permitir que nos sigan acorralando, que sigan asesinando a nuestra gente; tenemos que actuar inmediatamente desde todos los ángulos y en todos los escenarios en defensa de esta revolución humanista, para poder dejarle una patria libre y socialista a las generaciones futuras que ha sido el legado que nos dejó el comandante Chávez.    

            El gobierno de calle puede ser una salida, sin embargo el mismo no será posible sin la plena participación  del poder popular representado en las comunidades, recientemente el camarada Pepe Mujica, Presidente de Uruguay, le recomendó al gobierno venezolano no distraerse con la guerra mediática y gobernar para el pueblo con más eficiencia; creo que eso es lo que debe hacerse y no caer en el juego de las provocaciones políticas de la oposición fascista; pues como lo dijo Argimiro Gabaldón “..somos la vida y la alegría en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte”. 


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