¿“Voto castigo” o “Voto autocastigo”? El autogol que promueven los “Rebobolucionarios”

Típico, en cada elección regional, cada grupo, Consejo Comunal, Junta de vecinos, grupo de amigos, etc. se molesta porque no escogieron a su candidato. Inmediatamente es escogido el candidato para una alcaldía u otro cargo público, empieza el bochinche y las ansias de alcanzar el poder de parte de algunos que creen que para ser alcalde solo se necesita asistir a una junta comunal una vez al mes y ser “chévere”.
Caso patético el del Municipio Libertador, en el que un tal Arrieta, acompañado de otro payaso de apellido Castillo, se dan el tupe de decir a los medios que los militares no deberían lanzarse a candidatos, con una imagen de Chávez portando el uniforme militar a sus espaldas. Ni hablar de otros casos, en los que algunos incluso manifiestan que votarán por el candidato de oposición, para “castigar” a la dirigencia socialista y chavista. Buen ejemplo de este “Castigo” es lo ocurrido en Miranda, donde luego de perder la gobernación, patearon sin ninguna piedad todo el esfuerzo del gobierno por llevar a los barrios y clases populares las misiones. Pregunten en Miranda si valió la pena el voto “Castigo” o si terminaron castigándose a sí mismos con un gobernador al que poco le importa ser el jefe de gobierno del Estado con más asesinatos, crímenes, secuestros y robos del país (sin abordar temas como basura, tráfico, etc…)
No se trata de ser sumisos, sería una locura no criticar todo aquello que nos parezca que está mal o debe ser mejorado, pero sin abandonar la idea de la Revolución dentro de la Revolución. El cambio en Venezuela tiene dos vertientes: una; el camino del socialismo, el cambio drástico hacia la profundización del Poder Popular, criticando con dureza cuando se tenga que criticar, y apoyando con la vida las medidas drásticas que se deban tomar. El segundo camino es el del Neoliberalismo como forma de aprendizaje; votar como buenos pendejos por el enemigo, para que luego de que nos aplaste como seguramente lo hará, con privatizaciones, leyes inmorales de Trabajo, tratados de libre comercio que den más poder al poder, y por supuesto, un sinfín de mentiras impuestas a través de los medios, recordemos que tuvimos la oportunidad de trabajar y luchar en una Patria en vías socialistas y no lo hicimos. Quizas para ese momento sea demasiado tarde, porque con un gobierno de derecha, Venezuela será lo que fue en el pasado: un país desboronandose en pobreza y miseria, con una fachada de “Sucursal del cielo” y “país más democrático del mundo”, impuesta a través de la alienación, hasta tal punto que el propio marginado creía semejante estupidez.
Créanme cuando les digo, podemos hacer el papel de Rebobos, o rebobolucionarios, al creer que castigamos a un político cuando votamos por el neoliberalismo. No, en realidad nos estamos autoflagelando, estaríamos entregando el futuro de esta Patria, por lo que EN MUCHOS CASOS, no es más que el capricho de un político amateur que quiere saltarse los tiempos por su afán de poder.


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