Bebés, armas y mentiras

Esta vez la flota mediática -la maquinaria de mentiras de los medios- que responde al Complejo Militar Industrial (EEUU) se ha encontrado con una población mundial más alerta, con respecto a la guerra encubierta que tienen los Estados Unidos contra Siria.

Buena parte de la población mundial, fue engañada en 1990, cuando las declaraciones de una ¿inocente? niña kuwaití de 15 años inclinaron la balanza de la opinión pública estadounidense hacia la guerra contra Irak.

La niña afirmó ante el congreso de los EEUU y frente a las cámaras de TV, haber sido testigo de cómo “los soldados iraquíes sacaban de las incubadoras de un hospital a los bebés kuwaitíes para dejarlos morir”.

La opinión pública indignada, cambió su percepción hacia la guerra y casi pidió a “Papá Bush” que fuera a la guerra contra Irak: se inició así, la “Operación Tormenta del Desierto” que dejó centenares de miles de irakíes muertos.

Poco tiempo después se supo que la ¿inocente? niña era la hija del embajador de Kuwait en Washington, y que la escena narrada ¡nunca existió!, todo fue un guión de los laboratorios de propaganda yanqui (flota mediática).

Luego, la maquinaria de mentiras inventa que Irak poseía en secreto “armas de destrucción masiva”. Llegaron a afirmar que Sadam Husein estaba vinculado al ataque de las “Torres Gemelas”.

En el año 2003, Estados Unidos y la OTAN van a la guerra contra Irak, destruyen el país y causan más de un millón de muertos; luego se descubre, que las supuestas “armas de destrucción masiva” también había sido una mentira.

Hoy el 75% de los estadounidenses rechaza una intervención militar de EEUU en Siria y Barak Obama ¡mintiendo!, sentenció: “el Gobierno sirio -y no los mercenarios, terroristas- utilizó armas químicas contra su propio pueblo”.


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