Cuando parecía un
avance histórico la designación de la Ministra de Estado para Asuntos de la Mujer, colocando el
Presidente de la República esa importante responsabilidad en la combativa María
León, Presidenta del Instituto Nacional de la Mujer e integrante de la Dirección Nacional del Partido
Socialista Unido de Venezuela (PSUV), una noticia parece empañar el camino de
construcción de una institucionalidad alternativa en la igualdad entre mujeres
y hombres en la sociedad venezolana. Otra compatriota comprometida en la lucha
por la inclusión social, la construcción del socialismo y el combate contra las
discriminaciones de género, Gioconda Mota, Presidenta de la Fundación Misión Madres del Barrio
“Josefa Joaquina Sánchez”, es obligada
a renunciar a la dirección de dicha Fundación.
Esta medida anunciada
el día de hoy por representantes de la Vicepresidencia de la República y
del Ministerio del Poder Popular para la Participación y Protección
Social, se inscribe en la lucha emprendida desde la Fundación para enfrentar las trabas burocráticas que
afectaban la entrega oportuna de recursos destinados a las asignaciones económicas
que deben cancelarse a las madres en situación de pobreza extrema, y que
condujo a la publicación de avisos públicos para disculparse oficialmente por
las molestias generadas en la cancelación demorada de dichas asignaciones. El
último de dicho avisos fue publicado el día de ayer en el diario Últimas
Noticias.
De igual modo, la
medida luce inexplicable cuando tan sólo unas semanas antes, la Misión Madres del Barrio
realizó un acto nacional de reivindicación del papel de las mujeres pobres en
el marco de la Revolución Bolivariana, en el impulso del sistema de producción
socialista y en la lucha soberana contra el imperialismo norteamericano. Dicho
acto presidido por la recién designada Ministra de Estado para Asuntos de la Mujer, fue recogido ampliamente en los medios de
comunicación, y su realización se impuso a las trabas y dificultades creadas
desde el Ministerio del Poder Popular para la Participación y Protección
Social.
Es precisamente
este Ministerio el que toma la delantera al ejecutar la salida de Gioconda Mota,
antes de formalizarse la adscripción de la Fundación Misión Madres del Barrio
a la nueva Ministra de Estado para Asuntos de la Mujer, junto con el Instituto Nacional para la Mujer
y el Banco de la Mujer. De forma tal,
que la alegría que trajo consigo la designación de la compatriota María León,
sufre un contratiempo inesperado en la conformación de la institucionalidad
necesaria en la lucha organizada por la superación de las discriminaciones
basadas en razones de exclusión social y de género.
En el marco de la
revisión, rectificación y reimpulso que demanda esta etapa de la Revolución Bolivariana, como lo ha
planteado el comandante Presidente de la República, mucho convendría aclarar la responsabilidad de
quienes están llamados a gestionar sin errores, trabas y obstáculos burocráticos
los recursos necesarios para el éxito de los programas y las misiones sociales
(en este caso, de las asignaciones económicas a las mujeres en situación de
pobreza extrema). De lo contrario, desde el poder se estaría enviando un
mensaje contradictorio, pues se pasa factura al último eslabón de la cadena
institucional (la que afronta cotidianamente ante la comunidad el proceso de
construcción del poder popular), pero se deja impunes y sin sanción alguna a quienes
son responsables directos de la gestión ineficiente de sus organismos. En otras
palabras, en el caso de la Misión Madres del Barrio, nuevamente la “soga revienta por lo más delgado” y no
por donde corresponde. Otro caso más a
ser evaluado en el marco de la Dirección Nacional del PSUV.