Comunidad sexodiversa plantea tipificación de crímenes de odio en nuevo Código Orgánico Procesal Penal

Alianza Sexo-Género Diversa Revolucionaria (ASGDRE)

Alianza Sexo-Género Diversa Revolucionaria (ASGDRE)

Credito: web

22 de Abril.- Los requerimientos necesarios para avanzar hacia la plena reivindicación de las personas sexodiversas (homosexuales, lesbianas, bisexuales, trans e intersex) en la Venezuela revolucionaria del siglo XXI deben discutirse en los planos jurídico y social, porque el reconocimiento de esa comunidad, siempre considerada como tema tabú, está latente.

Este lunes, miembros de la Alianza Sexo-Género Diversa Revolucionaria (ASGDRE) explicaron las metas que como colectivo se proponen a mediano plazo y cómo su lucha no es individualista o guettizada sino popular, para la construcción de la patria nueva.

"El reto para este año tiene que ver con los debates del Código Orgánico Procesal Penal (COPP) y la inclusión de lo que tiene que ver con la pena hacia los crímenes de odio. En nuestro país, una persona que sea violentada física o verbalmente no tiene una herramienta jurídica a la que acudir por su condición homosexual o trans. Nuestro código penal tiene que contemplar que existen crímenes de odio por ser sexodiverso", sostuvo Simón Hurtado, en el programa Contrastes, que transmite Venezolana de Televisión.

Otra deuda pendiente es la aprobación de la adopción conjunta de las parejas homoparentales (conformadas por personas del mismo sexo). Hurtado recordó que de acuerdo con las últimas cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE) en Venezuela existen entre 4.000 y 6.000 parejas sexodiversas.

"Muchos de ellos tienen hijos que son propios o adoptados por uno de los dos, pero no tienen la herramienta para lo que tiene que ver con derechos plenos. El artículo 411 de la Ley Orgánica de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Lopna) habla de la adopción conjunta, pero solamente entre hombres y mujeres y eso tiene que cambiar en revolución", resaltó el militante.

María Elena Ramírez, también del movimiento ASGDRE, agregó que otra de las reivindicaciones jurídicas pasa por el reconocimiento de las personas trans a su identidad de género, quienes han alcanzado victorias en países como Argentina y Uruguay, que ya legislan al respecto.

"Yo creo que si países hermanos lo están haciendo, entonces tenemos una experiencia a partir de la cual la Asamblea Nacional puede trabajar", dijo.

Igualmente, y consciente de las trabas antiquísimas que reviste para los sexodiversos incorporar sus luchas dentro de la discusión familiar, Ramírez subrayó el carácter revolucionario del panorama nacional, donde la diversidad existe y el cambio es permanente.

"Debemos revolucionar nuestras maneras de relacionarnos entre nosotros, porque una de las herramientas que el sistema capitalista ha utilizado para dominarnos es afianzar esos modelos tradicionales de las familias patriarcales (una distribución desigual del poder entre hombres y mujeres en la cual los varones tienen preeminencia) y que no existe ninguna otra forma de relacionarnos. Tenemos que romper esas relaciones hegemónicas, esos esquemas y movernos hacia una revolución cultural, educativa", reflexionó la joven.

Así las cosas, el llamado a padres y representantes es a elegir la crianza basada en el respeto a la diversidad, pues "a los niños y niñas o los criamos con odio, intolerancia e irrespeto o tenemos la posibilidad de darles las herramientas para aprender a respetar al otro".

Unos de los legados de Hugo Chávez es el II Plan Socialista de la Nación 2013-2019, documento en el cual la sexodiversidad es pensada como materia pendiente para la implementación de políticas públicas con enfoque de género.

El Plan Socialista, en el apartado 5.3.3.2. específica que es prioridad para el Estado venezolano "poner especial acento en las relaciones de género. En este sentido, impulsar la creación de grupos de trabajo conformados por mujeres, a fin de reflexionar sobre su vida familiar y laboral y producir estrategias de resistencia y liberación, ya que sufren el embate de las culturas dominantes, donde la mujer es relegada a un papel secundario, sufriendo a menudo formas explícitas de violencia. Lo mismo aplicaría a los grupos sexodiversos (homosexuales, lesbianas, bisexuales y personas transgéneros), obligados a vivir una condición de represión y humillación, donde la única vía de salida es la frivolidad ofrecida por el mundo capitalista".

Deconstrucción de antivalores capitalistas

La lucha de estos colectivos no es sólo en pro de herramientas legales que los visibilicen sino también el fortalecimiento del proceso revolucionario que, impulsado por el líder Hugo Chávez, continúa en avance con el presidente de la República, Nicolás Maduro.

"Chávez nos dejó un camino abonado y es allí donde estamos dispuestos a seguir trabajando para construir esa patria buena. Hay que darle ese matiz de cada lucha y bandera para crear nuevas relaciones humanas que nos lleven a la inclusión, al respeto. Yo hago un llamado a la comunidad no heterosexual y heterosexual también a combatir la homofobia, los crímenes de odio, cualquier tipo de discriminación. Hago un llamado a sentirnos parte de este proceso latinoamericano que se está viviendo", instó Edwin Rodríguez.

Para la ASGDRE el desafío para los tiempos venideros es ver al ser humano en su variedad y explicar a las comunidades las otras lógicas que se gestan en Venezuela, a partir de la deconstrucción de los antivalores "que ha dejado el capitalismo".

"Toda Venezuela ha ido cambiando. Para nosotros ha sido un logro articularlos con otros frentes de lucha, otros colectivos sociales que no necesariamente tienen que ser de la diversidad sexual. No nos quedamos en el tema de que nuestra lucha es solamente reivindicativa sino que también somos sujetos políticos que vivimos en esta Revolución Bolivariana", remarcó María Gabriela Blanco.


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La fuente original de este documento es:
Agencia Venezolana de Noticias (AVN) (http://www.avn.info.ve)