Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción son aquellos que valiéndose de artimañas desde tiempos de la llamada cuarta república, y en complicidad con “revolucionarios de nuevo acuño”, pactaron sus fortunas de dudosa procedencia relacionadas con dineros públicos, logrando con ello que la Constitución se hiciera letra muerta contra todo “dirigente” de cuello blanco o franela roja. Por eso, a los corruptos de Acción Democrática (AD) y el Comité Político Electoral Independiente (Copei) los absolvió la historia de la quinta república.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción no son sólo algunos funcionarios regionales del Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria y Aduanera (Seniat) o del Instituto para la Defensa de las Personas en el acceso de los bienes y servicios (Indepabis). Ellos han sido traicionados por algunos de sus otros cómplices, con el propósito de limpiarse con sus manos la bazofia que también les envuelve, y aunque tengan que tomarse la ipecacuana que pueda perdonarles las inmoralidades que han ejecutado en nombre de su “Patria”, saben que jamás dejarán de ser homúnculos.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción son aquellos que utilizan acólitos, séquitos y testaferros para el manejo del Tesoro Nacional en beneficio propio y de sus camarillas. Nunca van a aparecer en documentos alguno, para eso están sus barraganas, sus socios indirectos, y la posibilidad de llevar sus saqueos a los paraísos fiscales de Suiza o las Islas Caimán. Desde posiciones de poder ejecutan una praxis de obras públicas, sean éstas otorgadas por licitaciones o asignadas por mal llamadas “emergencias”, que les permita utilizar sus tentáculos de influencias para obtener las prebendas necesarias en la construcción de inmuebles, adquisición de terrenos y vehículos sobre todo en el exterior.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción son fáciles de reconocer porque como altos dirigentes de los partidos políticos jamás van a utilizar como "ciudadanos" (el título que prefería Bolívar) los beneficios sociales del propio gobierno que dicen representar. Son numularios. Sus hijos y familiares estudian en colegios privados o universidades declarados enemigos de la revolución que dicen representar. Jamás pedirán para ellos una inmueble de la gran Misión Vivienda Venezuela o como cualquier venezolano de a pie, hacer largas colas para adquirir alimentos o esperar en un terminal de autobuses o el retraso de un avión. Tienen todos los privilegios en el nombre del pueblo.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción son aquellos que ignoran la historia de Némesis y Dike. Ellos son la personificación de Hanpa en el contexto de la miseria humana. Sus actuaciones están vinculadas con una dialéctica de “estás conmigo o estás contra mí”, es decir, obtemperar. Si alguien se niega a la praxis de su “dialéctica” ejercen cuales zascandiles, la práctica de agostar a quienes se opongan a su zangamanga.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción tienen la protección de leyes “socialistas” que les permiten devengar altos salarios, viáticos y prebendas del Estado, las cuales en vez de criticar y pedir su eliminación para vivir como la mayoría del pueblo, las utilizan para practicar una vida arraigada del más rancio capitalismo. Por lo tanto no tienen necesidades. Jamás tendrán que recurrir a un prestamista, o que vean vencido un pago en la mensualidad de un servicio de luz, agua o una modesta tarjeta de crédito, o pensar el cómo van a suplir gastos por causa de una enfermedad o el comprarle los útiles escolares a sus hijos.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción son aquellos que teniendo el control y acceso en la distribución de moneda extranjera, en vez de ejercer dicho control para el beneficio de la economía del país, cobran “comisiones” para el otorgamiento de éstas sin los debidos procesos administrativos y con la vestimenta del intérlope hacen sus “importaciones”, y a su vez en las aduanas hacen el "pote gordo" para cubrir sus" necesidades" capitalistas.
Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción también están sentados en “jugosos” bonos que reciben los fiscales del Ministerio Público por hacer de la justicia una estulticia jurídica, basada en el fin de “una mano lava la otra”.

Los nombres y apellidos de los revolucionarios de la corrupción podrán combatirse cuando se acaben los privilegios desde las alturas del poder. Que sean eliminados "instrumentos jurídicos" que no tienen elementos de igualdad en el ejercicio de la función pública. Que como simple ciudadano pueda acceder a sus nóminas, a su declaración jurada de bienes para ejercer al máximo la contraloría social.

La lucha contra la corrupción de seudorrevolucionarios y opositores en funciones de la gestión pública; está vinculada con una anomia orientada por lo político, centrada en leyes con febledad moral y ética; lo cual nos hace reflexionar al leer la poesía en Campos de Castilla, donde siempre prevalecerá la inconsciencia sobre la consciencia; verbigracia; siempre existirán como puñales certeros, nombres y apellidos de revolucionarios de la corrupción. Hay que tumbar las leyes que incitan a la corrupción para poder ir a la limpieza de la administración pública.

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