¿Quién le pone el cascabel al gato?

El transporte en Revolución

Los automóviles son hoy en día algo muy útil para la sociedad y tienen muchas ventajas para vida diaria. Una de esas ventajas es que una persona y su familia pueden elegir el lugar a donde quieren ir y a que hora lo pueden hacer. Otra de las ventajas es que no toma mucho tiempo llegar al destino planeado. Uno de los beneficios de poseer un automóvil es que representa una mejora en la calidad de vida, algo que se ha vuelto importante en la sociedad de hoy. Otras de las ventajas de tener un automóvil es que en el se puede transportar personas y bienes, siempre y cuando el vehículo tenga la capacidad adecuada para poder almacenar lo que se desea transportar, también con un automóvil se puede estimar la rapidez y la manera de dirigirse al destino planificado.

El desarrollo y crecimiento del automóvil, brindan un horizonte de circunstancias que rodearon este invento que terminó por convertirse en un fenómeno social, económico y ecológico. Pero no podemos dejar a un lado el hecho de que los automóviles han tenido varios efectos positivos y también negativos en la sociedad. El automóvil es una de las mayores causas de contaminación sonora y aérea. La emisión de gases tóxicos, como el Monóxido de Carbono, afecta no solo al medio ambiente, también afecta órganos vitales del ser humano y la contaminación del aire puede causar daño en los pulmones y derivar en cáncer. Lo que si podemos recalcar con las ventajas y desventajas es que el automóvil es y será un invento que sencillamente el mundo como lo conocemos no sería igual sin la presencia de estas maquinas.

Las políticas y progresos en materia de transporte alineados con los objetivos de las políticas públicas plasmadas en el Plan de la Patria referido al desarrollo nacional, así como las estrategias y líneas de acción en materia de: infraestructura carretera, transporte colectivo, sistema ferroviario nacional, sistema marítimo portuario, transporte multimodal, medicina preventiva en el transporte, investigación científica e innovación tecnológica, entre otras acciones, nos mueve la preocupación para apoyar estas acciones con eficacia y efectividad en el manejo de la sustentabilidad ambiental del transporte.

En el transporte terrestre existen equipos foráneos, regionales e interregionales y el urbano, y dentro de ellos el transporte de carga y el de pasajeros. Todos ellos con especificaciones y complejidades propias, distintos agentes operativos y con vinculaciones con el medio ambiente y el uso de los recursos naturales propios y diferentes, que hay que analizar y solucionar por igual.

En este sentido, el legado del Presidente Comandante Hugo Rafael Chávez Frías y que actualmente es llevado a cabo por el Primer Presidente Chavista y Obrero Nicolás Maduro, ha sido y es promover sistemas de transporte que respondan adecuadamente a las necesidades de movilidad y accesibilidad de las comunidades urbanas y rurales pobres hacia el uso y adquisición de bienes y servicios básicos a través de una adecuada red de transporte (individual, familiar y colectivo) en correspondencia con el medio ambiente.

El sueño de nuestro Presidente Eterno, dejado hoy en día como legado, es el de brindarle a nuestro pueblo “La Mayor Suma de Felicidad Posible, La Mayor Suma de Seguridad Social y La Mayor Suma de Estabilidad Política”. Es por el ello que el Gobierno del Presidente Nicolás Maduro ha puesto en marcha el “Programa Venezuela Productiva Automotriz” para el pueblo venezolano, impulsado por el Ministerio de Industrias y Banca Pública, mediante el cual se podrán adquirir vehículos que el sector público ensambla en el país.

Ahora bien, para que este y otros programas y acciones que adelanta el gobierno nacional, para reducir el impacto económico y social en la población, sean realmente efectivos, como por ejemplo la “Ley que regula la Compra y Venta de Vehículos Nuevos y Usados” y que extenderá su alcance a las unidades de transporte de pasajeros y carga, debe también ir acompañado de una revisión y adecuación de todo lo que tiene que ver con el tema de las Compañías de Seguros.

Es importante señalar que, tal como se dijo anteriormente, el mundo como lo conocemos no sería igual sin la presencia de los vehículos automotores para el transporte de personas y bienes materiales, entre ellos los más importantes como son los alimentos y los medicamentos; para lo cual se invierten grandes esfuerzos y tecnología de punta para desarrollar nuevos vehículos que sean mas amigables con el medio ambiente. En este sentido, quiero destacar que en nuestro país el transporte depende muy sustancialmente de los vehículos para el acceso de bienes y servicios, y en consecuencia las empresas privadas pechan el costo desmesurado de los vehículos a los productos que comercializan, teniendo esto un impacto significativo en la economía de la familia venezolana.

Una de las maneras de controlar (de forma significativa) la especulación y que se traduce en una disminución importante de la inflación, es el control tarifario de las pólizas de seguro, específicamente en los vehículos usados. Es inconcebible que Venezuela sea el único país del mundo donde un vehículo después de una semana en delante de uso se revalorice y no se deprecie. Ello viene dado porque las compañías de seguros son las que marcan la pauta en el avalúo de los vehículos y que ello sirve como referencia y permite que un sector de la población especule en la fijación de los precios de los vehículos, lo que trae consigo un sobreprecio descomunal que influye considerablemente en los niveles de inflación. Igualmente ocurre con otros rubros asegurables sin que se les aplique la depreciación como consecuencia del uso.

En correspondencia con las políticas del gobierno para la eficacia de los programas y acciones llevadas acabo, es necesario hacer una revisión del control tarifario de los diferentes ramos de seguro, muy especialmente lo relacionado con vehículos y establecer una matriz de depreciación por uso.

Las tasas de depreciación corresponden a los porcentajes de valor que cada activo sufre de manera anual. El costo de los activos decrece en función de estas tasas de depreciación, y los activos se van deteriorando o desgastando, por lo que año tras año pierden partes de su valor (en Venezuela ocurre todo lo contrario). Una manera de cuantificar dicho desgaste o rebaja, consiste en aplicar de forma previa las llamadas "tasas de depreciación". Se puede trabajar con ellas incluso antes de la compra de los activos.

Vehículos: Los vehículos, a pesar de que están diseñados para una larga vida de uso, se consideran como un activo cuya depreciación máxima alcanza los 5 años, ya que su desgaste es más acelerado que el de la maquinaria, los muebles, los edificios, etc., por lo que la tasa de depreciación anual asciende al 20% anual.

La fórmula para calcular los porcentajes es bien sencilla (100% ÷ 5 = 20%): se divide el 100% del costo del activo entre el número de años que se estima necesarios para que su valor consiga una depreciación total. En el caso en que queramos deshacernos del activo antes de que su valor sea nulo, podemos entonces aplicar los porcentajes de depreciación de igual manera, pero teniendo en cuenta el costo inicial menos el valor que obtendremos por la venta de dicho activo, aún servible.

 

Bienes

Vida útil

Inmuebles (incluidos los oleoductos)

20 años

Barcos, trenes, aviones, maquinaria, equipo y bienes muebles

10 años

Vehículos automotores y computadores

5 años

 

 

 

Bienes

Vida Útil

Porcentaje Anual Máximo de Depreciación

1. Ganado de trabajo y reproducción; redes de pesca.

4 años

25%

2. Vehículos de transporte terrestre (excepto ferrocarriles); hornos en general.

5 años

20%

3. Maquinaria y equipo utilizados por las actividades minera, petrolera y de construcción, excepto muebles, enseres y equipos de oficina.

5 años

20%

4. Equipos de procesamiento de datos.

5 años

25%

5. Otros bienes de activos fijos.

10 años

10%

 

 

Depreciación de los Vehículos

 

Primer Año

Costo del Vehículo Nuevo

Porcentaje de Depreciación

Valor del Vehículo

1 mes

 

1,66%

 

2 meses

3,32%

 

3 meses

4,98%

 

4 meses

6,64%

 

5 meses

8,31%

 

6 meses

9,98%

 

7 meses

11,65%

 

8 meses

13,32%

 

9 meses

14,99%

 

10 meses

16,66%

 

11 meses

18,33%

 

1er año

20,00%

 
 

 

Años de Uso

Costo del Vehículo Nuevo

Porcentaje de Depreciación

Valor del Vehículo

1

 

20,00%

 

2

 

40,00%

 

3

 

60,00%

 

4

 

80,00%

 

5

 

90,00%

 

[email protected]

 

100,00%

 

 

 

 


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