La ley del olvido o de la frustración revolucionaria

Después de ser discutida, en maratónicas asambleas a nivel nacional, por los que creemos en las virtudes de la Revolución Bolivariana y en su capacidad para enaltecer la justicia y castigar los atropellos a la dignidad humana, el 18 de octubre de 2011 la Asamblea Nacional aprueba la LEY PARA SANCIONAR LOS CRÍMENES DESAPARICIONES, TORTURAS Y OTRAS VIOLACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS POR RAZONES POLÍTICAS EN EL PERÍODO 1958-1998.

El hecho de haberse aprobado dicha ley en una de las fechas más oprobiosa de nuestra historia republicana, el 18 de octubre, cuando los adecos y sus socios militares, en el año 1945, derrocaron al Presidente Constitucional Medina Angarita, parece que marcaron el triste papel de una Ley que pasó de ser una esperanza para los que confiamos que con la Revolución se enaltecería a los mártires que ofrendaron sus vidas por lograr una Patria donde la justicia social fuera su esencia, es decir la PATRIA SOCIALISTA Y ANTIMPERIALISTA, pasando a convertirse en un símbolo de frustración y engaño para los que perdimos nuestros seres queridos en la lucha contra el terrorismo de Estado impuesto por los gobiernos adecos- copeyanos de la IV República.

En la Presentación de la Ley podemos leer: “ El segundo compromiso es una deuda todavía pendiente con nuestra sociedad. Las víctimas y familiares de los desaparecidos, asesinados o torturados por razones políticas durante el período 1958-1998 aún esperan que la justicia haga presencia y les permita conocer la verdad de los hechos ocurridos”. Todo parece indicar que seguiremos esperando esa justicia que es reacia en llegar. A mas de un año de haber sido aprobada la llamada Ley Contra el Olvido, los olvidados siguen siendo las víctimas, mientras los victimarios siguen campantes gozando de los privilegios de una Revolución que olvidó pasarle factura por los crímenes cometidos.

Mientras que en países donde dictaduras militares cometieron crímenes de lesa humanidad como Argentina, Brasil, Uruguay, Chile, y Bolivia, se han enjuiciado y condenado, algunos a cadena perpetua, a los responsables de las violaciones de los derechos humanos; mientras que en Venezuela se aprueba una tímida Ley, donde no se contempla pena alguna para los criminales y para colmo se echa al olvido, mientras que funcionarios del Gobierno se reúnen con líderes de la oposición para considerar una posible amnistía para los que promovieron el Golpe de Estado contra Chávez, el Golpe Petrolero; la Masacre de Puente Llaguno, la Crisis Bancaria, el asesinato de campesinos, y el sabotaje eléctrico.

Un hecho que dignifica al Gobierno y la Justicia Argentina , y supongo que debe avergonzar la Justicia Venezolana, se produjo el pasado 18 de octubre cuando el Tribunal Federal de Comodoro Rivadavia condenó a PRISION PERPETUA a los ex militares Luis Sosa; Emilio Del Real, y Carlos Mirandino, por el asesinato, en el penal de Rawson, de 16 miembros de la izquierda Peronista que habían sido detenidos en un intento de fuga, el 22 de agosto de 1972. Es decir, pasaron 40 años y la justicia actuó, los venerables ancianos, autores del fusilamiento de estos patriotas, pasarán sus últimos días no en un ancianato sino en una cárcel. Mientras tanto en Venezuela, la justicia revolucionaria parece que olvidó los más de 3.000 muertos y desaparecidos cometidos por los gobiernos adecos- copeyanos; la Masacre del Paraíso, en junio de 1972 ( donde murió mi hermano José Rafael Bottini Marín) y la posterior Masacre de la Victoria, al día siguiente; la Masacre de Cantaura, octubre 1982; Masacre del Liceo Sanz, Maturín, 1962; Masacre de Yumare,1986; Masacre del Amparo, 1988; El Caracazo,27 de febrero 1989.

Algunos “revolucionarios” tal vez piensen que la Revolución tiene cosas más importantes que hacer, y que los muertos disfrutan de la paz de los sepulcros, craso error, la historia “ no los absolverá” como dijo Fidel, por el contrario los condenará.

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Cumaná, 27 de noviembre de 2012.
 


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