Universidades: ¿En que punto está el conficto?

Pasada una semana de intensa actividad protestataria, las y los trabajadores universitarios se enfilan hacia el objetivo de lograr su inserción definitiva en la mesa de discusión de su Contratación Colectiva. Suena interesante, pero resulta paradójico en nuestra República Bolivariana de Venezuela que, no sean los propios trabajadores y trabajadoras quienes definan su Contrato Colectivo, sino una élite, sin asidero en las bases trabajadoras, una aristocracia que ha sustituido a las y los genuinos voceros de la clase trabajadora universitaria. Más aún, cuando ha sido el camarada Presidente Hugo Chávez quien ha reivindicado la palabra "inclusión", constituyéndola en una frase llena de contenido y no vacía, como lo fue a todo lo largo de la cuarta república.

Los actores en juego, por un lado: la tríada caprilista (Fetrauve-Fenastrauv-Fenasinpres), sus aliados en el Minpptrass: vice ministro, Elio Colmenares y Juan Carlos Toro, director de Inspectoría nacional y en las sombras: Tibisay Hung, Opsu y Yadira Córdova, ministra universitaria. En la fila opuesta, Fetrauniversitarios, Fenasoesv, sindicatos no federados, la Únete y la mayoría de las y los trabajadores universitarios. Fuera de los factores en pugna, ha entrado en la escena la ministra María Cristina Iglesias, quien mantiene una postura ponderada de dar acceso a la discusión de esta contratación colectiva a las y los legítimos voceros de la mayoría sindical organizada alrededor de las organizaciones sindicales que pretenden excluir la tríada caprilista y sus aliados. Esta composición de fuerzas opuestas, hoy en conflicto, es lo que se ha propuesto unir hacia una sola dirección la ministra Iglesias, estimamos que, por instrucciones del camarada presidente Hugo Chávez. Sin duda, tarea nada fácil, dadas las ambiciosas intenciones de la tríada de administrar a su antojo y provecho, la contratación colectiva de las y los trabajadores universitarios.

  Esta confrontación, hasta ahora va dejando muchas lecciones; la primera es que, la burocracia cuando alcanza cierto poder tiende a su autonomía. María Cristina es la ministra, Elio Colmenares y Juan Carlos Toro, están bajo su mandato, sin embargo, una cosa les dice su jefa inmediata, otra cosa hacen ellos. El jueves pasado, la ministra casi ordenó la incorporación de la vocería de Fetrauniversitarios, Fenasoesv y sindicatos no federados en la mesa de discusión, cuya primera reunión sería este miércoles 14; no obstante, la tríada caprilista se resiste a esa postura que no estimamos en dudar que provenga del camarada Chávez. Para el martes 13, esa tríada caprilista ya estaba convocando una concentración de trabajadores y trabajadoras universitarias bajo el lema: "por la defensa de la convención colectiva única de trabajadores y trabajadoras profesores, obreros y administrativos", imagínense dónde, en la Torre ministerial, sede del MPPEU, allí en la plaza se aparecieron con una centena de sillas en la que supuestamente se sentarían los dirigentes de los 111 sindicatos del sector universitario, ¡oh sorpresa!, no pudieron llenar todas las sillas y en muchas de ellas, se podía observar, presumimos, supuestos estudiantes. La presencia de Will Rangel se hizo esperar, los medios públicos obviaron la actividad y se limitaron a una entrevista a Carlos López, en definitiva, un total fracaso. Como ha sido reiterado en su actitud antisindical, la dirigencia de la tríada caprilista, no podían obviar su conducta divisionista que los delata de pies a cabeza, de allí que la segunda consigna central de la actividad fuera: "no a los saboteadores del proceso de la negociación convención colectiva única de trabajadores y trabajadoras profesores, obreros y administrativos".

    Y así llegó el esperado día, miércoles 14, en que se sentarían en la mesa todas/todos los actores del conflicto. Previamente, en la UCV, como es tradición, las y los trabajadores ucevistas debatían sobre el curso a seguir, derrotada la postura de convocatoria inmediata a paro general indefinido, se abría el compás de espera de los resultados de la reunión de instalación de la mesa de discusión de la segunda Normativa Laboral del sector universitario. La palabra de la ministra del trabajo, María Cristina Iglesias, pesaba sobre la conciencia de trabajadoras y trabajadores universitarios. Pero una cosa dice la ministra y otra hacen sus subalternos. La burocracia, ese enemigo silencioso de toda Revolución que corroe desde dentro, mucha razón tenía el revolucionario ruso Vladimir Ilich Lenin quien caracterizó al burocratismo como el mayor peligro a vencer en la construcción del Socialismo: "NUESTRO PEOR ENEMIGO INTERNO ES EL BURÓCRATA, el comunista instalado en un cargo de responsabilidad, un tanto severo, pero «virtuoso»: no aprendió a combatir la burocracia", ni "es capaz de luchar contra ella, y la encubre. Debemos librarnos de ese enemigo y lo lograremos con la ayuda de todos los obreros y campesinos". (La Situación internacional e interior de la República soviética, V.I. Lenin).

  Pues bien, ese miércoles trabajadores y trabajadoras universitarias se hicieron presentes en la sede del ministerio de trabajo, allí estaban la tríada caprilista que, al escuchar los megáfono y consignas que entonaba la clase trabajadora universitaria, como buenos "robolucionarios" que son, huyeron por la derecha, dejando a solas la representación de Fenasoesv que estuvo con ellos reunidos. La presión de la masa trabajadora hizo que una representación entrara a la sede y conversara con la funcionaria ministerial que presidía la reunión, sobre el piso de la edificación chorritos marrones dejaban constancia que allí estuvieron los representantes de la tríada caprilista. Una segunda visita, trasladó la masa laboral allí presente, esta vez, hacia la oficina del director de Inspectoría Nacional, Juan Carlos Toro, a quien le solicitarían como integrantes de la mesa de discusión de la segunda Normativa Laboral del sector universitario, copia de las propuestas de contratación colectiva presentes para su discusión, ahora sí, se podrá poner al descubierto cuál es la verdadera propuesta de contratación colectiva de esa tríada traidora. Para el viernes 16, está programada una segunda reunión, todas y todos los actores tienen en sus manos las propuestas para el debate, este segundo desencuentro, esperemos y debemos exigir madurez a esa tríada caprilista, así como celebran que representantes de la Fapuv, sí esa misma, que apoyó el golpe de Estado de 2002, se siente como observadores en la mesa de discusión con ellos; deben permitir que, quienes dirigen a la mayoría de las y los empleados y obreros universitarios sean incluidos, sin restricciones, para que entre todas/todos debatan esa contratación colectiva.

  En esa línea de madurez interpretamos las declaraciones de Orlando Zambrano de Fenastrauv: "Ellos quieren participar de manera activa en la mesa, pero resulta que para efecto legal ellos no han hecho elecciones desde el año 2001, y en consecuencia tienen que nombrar a los sindicalistas que están asociados a esa Federación, que puedan por ley representarlos a ellos" (AVN, 14-11-2012). Solo le hacemos una observación a esa federación minoritaria, la mayoría en el sector obrero lo tiene es Fenasoesv, quien no ha puesto objeción alguna que ambas federaciones se sienten en conjunto para discutir las cláusulas referentes a ese sector y, por otro lado, recuérdese compa que, a partir del 26 del presente mes, la dirigencia de Fetrauve entra en mora electoral y, recuerde también que, Fenasinpres efectivamente, como ud. señala, tiene mora electoral desde 2001 y allí está, en la mesa de discusión, sin ser objetado por nadie.

 Finalmente, hay un tema que no podemos ni debemos dejar pasar desapercibido: los medios de comunicación. La censura que vienen aplicando los medios públicos al conflicto y, es especial, a su dirigencia, ha sido estricta. Tan dura ha sido que, entrevistan al coordinador general de Fetrauniversitarios, el camarada Eduardo Sánchez, vía teléfonica y sus declaraciones se la adjudican a Carlos López, de Fetrauve. Lo que, sin duda, forma parte de una estrategia de crear confusión en la clase trabajadora universitaria, así ocurrió en unas supuestas declaraciones dadas por López , tituló AVN: "Nueva convención colectiva plantea homologar beneficios de 170.000 trabajadores universitarios", en las que López supuestamente dijo: "La propuesta laboral de la federación incluye la restitución de los derechos económicos y sociales, incremento salarial de 50% desde el 1º de enero de 2012 y 25% para el 2013 y 120 días de aguinaldos" (AVN, 13-11-2012); lo cual, no es cierto, ya que los trabajadores y trabajadoras universitarias saben perfectamente que la verdadera propuesta de la tríada caprilista inicialmente era: 35% para 2012 y 25% para 2013, con vigencia desde el 1ro de mayo de 2012; propuesta modificada, una vez que la ministra Córdova anunciara que ellos están trabajado para ajustar un 40% en este año, siendo su segunda propuesta: 40% 2012 y 25% 2013, ahora blanden como suya, la propuesta que formulara desde mediados de año el coordinador general de Fetrauniversitarios, el camarada Eduardo Sánchez, 50% como anticipo para este año 2012 y 25% para 2013 y los 120 días de aguinaldos y vacaciones como está planteado en la propuesta presentada por esa federación ante el MINPPTRASS.

 Como puede apreciarse en dicha declaración, tenemos un Carlos López conciliador que, incluso habla con sentido de inclusión: "López dijo que esta convención colectiva incluirá a todos los trabajadores de las universidades Autónomas, Experimentales y Politécnicas del país.", palabras que, llegado el día miércoles, el mismo López desmintió con su actitud de retiro, una vez, llegaron las y los voceros de Fetrauniversitarios y sindicatos no federados a la sala donde se iniciaría el debate sobre las propuestas de convención colectiva presentadas en el ministerio del trabajo.

  Por eso, insistimos al camarada Ernesto Villegas, vea Globovisión convertido en el canal televisivo que abre su ventana trabajadores y trabajadores en conflicto. Lo que debiera mostrar en pantalla  el canal de todas y todos los venezolanos, para vergüenza de nuestra Revolución, lo muestra es un canal declarado abiertamente como oposicionista. Rectificación, camarada Villegas, los medios públicos no deben constituirse en cañones de guerra contra la clase trabajadora y sus legítimas luchas.

  La reciente experiencia contra los camaradas trabajadores y trabajadoras eléctricas organizados en Fetraelec, quienes una vez inician acciones en defensa de sus reivindicaciones, desde La Hojilla se inicia una campaña de descredito contra sus dirigentes, en particular Ángel Navas quien, según Mario Silva, tendría el escandaloso sueldo de 20 mil Bs. Hoy, Navas se ha visto obligado a hacer público su ingreso mensual mediante Recibo de Pago emanado de la empresa pública Corpoelec: 6.869,52 Bs/mes. Esa actitud de un medio público, de propiciar el sicariato de la dirigencia sindical que pelea por la defensa de los derechos de la clase trabajadora debemos repudiarla. Es una actuación, nada distinta de la que ejecutaba Álvaro Uribe en su presidencia, solo que allá en la hermana república de Colombia se ejecutaba con balas, mientras aquí, los medios públicos matan la dirigencia sindical moralmente, desacreditándolos ante la opinión pública. También silenciándolos, aplicándole la censura más estricta, de manera que sus reclamos solo puedan ser vistos o leídos por los medios privados, mientras desde los medios públicos los satanizan llamándolos conspiradores y  saboteadores. El llamado es, a la rectificación tomar el rumbo trazado por el camarada Chávez: "Veo algunos programas de nuestro canal ocho, el canal de todos los venezolanos, y uno ve y dice: Dios mío, ya pasó, un momento (de la historia política) pero seguimos aferrados a ello, incluso dándole vocerías a quienes casi no tienen nada que decirle al país, poniendo videos ( ) yo digo, ¿será eso lo más importante en este momento, seguir aferrados?, tanto que yo incluso cambio para despejar la mente", dijo. En referencia, el primer mandatario nacional exhortó a modificar la programación y ceder espacios para la autocrítica, con la finalidad de detectar fallas y avanzar en la construcción efectiva de la Revolución Bolivariana. "¿Por qué no hacer programas con los trabajadores donde salga la autocrítica?, no le tengamos miedo a la crítica, a la autocrítica, eso nos alimenta, nos hace falta", puntualizó."


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