Trincheras de Ideas

UBV: la crisis continúa, paro de trabajadores

Por primera vez en más de 9 años de fundada se produjo el jueves 22 de noviembre, un paro general de trabajadores exigiendo la cancelación del bono navideño, atrasado en su entrega por más de una semana. La gota que rebasó el vaso al parecer fue un memorando de la Dirección de Talento Humano señalando que el atraso se debía a que el Ministerio de Educación Universitaria no había transferido los recursos económicos.

Llegar el memorando firmado por la Directora y producirse una oleada de indignación que se canalizó hacia la salida de los trabajadores a los patios de la sede Caracas de la UBV, trancar las dos entradas y exigir la presencia del ciudadano Rector, fue una misma acción.

De prácticamente todas las direcciones fueron llegando trabajadores y trabajadoras. Del Comedor, del Transporte, de Comunicación estratégica, de la Imprenta Universitaria, de Seguridad, de la Secretaría General… Se agregaron profesores y estudiantes y se contó con la solidaridad de muchos trabajadores de Cadivi, todo hasta formar una masa de unas 300 personas que al unísono clamaban por la presencia de las autoridades.

El ambiente caldeado, la indignación a flor de piel, roto el miedo a expresar libre y abiertamente no sólo lo que se sentía sino las denuncias por las injusticias y las demandas y reivindicaciones no sólo acumuladas sino siempre ignoradas. El bono navideño fue la chispa que encendió la pradera, la punta de fuego del iceberg, pero la enorme masa de problemas acumulados estaba abajo formando el magma de un volcán que la imprudencia, la deficiente gerencia y los constantes errores contribuyeron a que estallara.

Sin ánimo de escandalizar, tratando de quienes tienes mayores responsabilidades en la conducción, se abrieran al colectivo universitario, consultaran las políticas administrativas y académicas antes que imponerlas como ukases que generan confusión, temor y rabia, hablamos con extremada preocupación y angustia en un trabajo anterior de la crisis que está viviendo nuestra más importante casa de estudios de la revolución que puede apartarla de los históricos objetivos que la revolución bolivariana y socialista y nuestro comandante y líder, Hugo Chávez, le han trazado bajo un consenso de muchos años construyéndola colectivamente lo que nos permite formar parte de ese alto porcentaje de estudiantes universitarios que en cifras sorprendentes cuenta hoy nuestra Patria.

No fuimos los únicos en hacer denuncias y expresar preocupación, muchas voces se han alzado con escritos que circulan por internet o medio clandestinamente. Escritos que expresan preocupación porque las bases que formamos la comunidad universitaria como trabajadores administrativos, obreros, profesores y estudiantes hemos llevado sobre nuestros hombros todo el peso de la construcción de este proyecto pedagógico experimental, extremadamente rico y creativo que ha sido la UBV, incluso a veces ante la estrechés o miopía política, dogmatismo, subjetivismo o incapacidad de algunas autoridades rectorales.

Pero lo ocurrido el jueves es, a nuestro juicio, muy grave y debe servir a todos de lección, de un aprendizaje político. Aprendizaje y alerta para las autoridades –no pocas voces en la asamblea de trabajadores exigieron la salida del Rector y cuestionaron delante de él su capacidad como máxima autoridad–. No sólo las autoridades de la UBV, las del Ministerio de Educación Universitaria, a los profesores y trabajadores apáticos o temerosos, a los vacilantes. Cuando en la Cuarta República luchábamos contra la tiranía de AD o Copei, a veces del MAS o Convergencia, lo hacíamos porque los derechos y los principios no se mendigaban, se peleaban y había muchas formas de hacerlo. Hoy formamos parte del torrente revolucionario y no se puede bajo un estrecho y dogmático principio de autoridad, no pocas veces cargado de autoritarismo y personalismo, cuestionar la participación y la organización popular, menos ceder en la lucha por los derechos políticos, económicos, reivindicativos y sociales.

Señalábamos en nuestro anterior escrito que se habían producido asignaciones a personas no capacitadas técnica y políticamente para cargos de direcciones. ¿Cómo se puede catalogar el memorando de la directora de Talento Humano, pésimamente mal redactado, anunciando que no se le iba a pagar el bono a los trabajadores porque el Ministerio no había bajado los recursos. ¿Fue así en verdad? ¿No sería que los recaudos fueron enviados incorrectamente y eso produjo el retardo? ¿Para qué el peloteo? Bueno, allí se tiene el resultado: una masa indignada llevada al extremo de la desesperación innecesariamente por un escrito o memo.

Pero no fue el único caso de un error. En plena protesta llegó la policía municipal y entró al recinto universitario uno de ellos con aires de agresividad. Grupos de trabajadores hablaron con ellos, les demostraron que aquello no sólo era una protesta pacífica sino confinada al interior de la Universidad, los policías se fueron. ¿Quién los llamó y bajo qué concepto o razón? Suponemos que el Director de Seguridad, tal vez siguiendo órdenes superiores. ¿Fue la presencia de los compatriotas policías en la sede de la UBV un error? Nos parece que sí, pero la madurez y el poder de los trabajadores redujo una potencial confrontación.

A la solicitud de aquella masa de trabajadores pidiendo la presencia del Rector en la improvisada asamblea, éste se hizo presente cercana las 2 de la tarde, al parecer estaba fuera del recinto universitario. Un poco kafkiana fueron algunas escenas. La lluvia de protestas que se desató fue impresionante. El tono de las voces si bien no irrespetuosas en lo personal no dejaron de ser duras. De la masa algunas voces pedían su renuncia. El Rector, algo descompuesto, asombrado por lo que estaba ocurriendo, escuchó pacientemente las críticas, señalamientos y exigencias que hacían los trabajadores. Se comprometió a que el pago se efectuaría el viernes –cosa que ya se produjo, ¿por qué no lo hizo antres?– y que vería el petitorio de reivindicaciones pospuestas, posteriormente firmó un Acta de Compromiso.

¿Qué enseñanzas se deben sacar el movimiento popular y revolucionario ubevista de esta crisis y de todo cuanto está ocurriendo?

Lo primero es que la masa unidad no puede ser vencida. Ese torrente es incontenible y ahora el poder popular debe organizarse en consejos revolucionarios de trabajadores, profesores y estudiantes. Se debe solicitar que en el menor tiempo posible se organicen mesas de trabajo para hacer un análisis y diagnóstico de la realidad universitaria. Un real balance de los 9 años transcurridos y las 6 gestiones producidas en ese lapso. Una revisión de los cerca de 400 personas que ingresaron este año bajo la nueva gestión y su perfil y revisar las políticas de ascensos en base a tiempo, méritos y capacidad; mejoras socio/económicas de infinidad de trabajadores y obreros, acabar la tercerización; revisar el HCM que desmejoró el servicio con relación a los dos anteriores; poner a funcionar la flotilla de autobuses; crear la guardería para los hijos de las trabajadoras.

Lo más importante a mi juicio es buscar la democratización de la UBV, romper el verticalismo, impulsar la participación de todos. “Ya esta masa de gigantes ha echado a andar…” dijo Fidel en 1962, el jueves la UBV lo comenzó a vivir en carne propia.


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