Los dos modelos en pugna dentro de la revolución

Aunque electoralmente hablando, están en juego dos modelos, el capitalismo y el socialismo, a lo interno del proceso, están en pugna dos modelos, el reformista, que sería cambiar para no cambiar nada (El célebre gatopardismo) y el revolucionario, propiamente tal.

Una vez saldada la cuenta con la derecha, el próximo el 7 de octubre, al ratificar por segunda vez al Comandante Chávez, en la presidencia de la republica, se nos presenta a los revolucionarios, la última oportunidad de lograr que este proceso se enrumbe definitivamente por el camino de la revolución, la cual no puede ser de otra forma sino anti-imperialista y anti-capitalista y más que todo comunista, buscando la igualdad económica. Ahora, por que digo, que después del 7 de octubre, y una vez saldada las cuentas con la derecha en sus serias pretensiones de hacer retroceder el proceso transformador que se inició el 27 de febrero de 1989;  ¿Por qué se le presenta a la revolución, su última oportunidad de enderezar el camino torcido que lleva, el cual es el de la naturaleza de una reforma centrista, una socialdemocracia tardía? Precisamente por la nefasta influencia de la tendencia reformista y/o burocrática dentro del proceso que ha permitido que la ultraderecha retoñe.

Ahora nos seguimos preguntando, por qué, después de más de 13 años de proceso bolivariano revolucionario, existe un peligro real de involucionar, existe un peligro real de que la derecha regrese al poder; y la respuesta no es otra, como ya lo dijimos; la existencia de ese reformismo centrista de esa socialdemocracia tardía, en que ha degenerado la revolución socialista y bolivariana, encabezada por el Comandante Hugo Chávez.

Después del 15 de agosto del 2004, cuando se saldaron las cuentas con la derecha (En aquel momento ha debido quedar saldada definitivamente, y no fue así), y quedó derrotada la conspiración reaccionaria y anti-patria internacional y nacional, la cual tuvo su clímax el 12 de abril del 2002, a las 03:30 AM, cuando dio un golpe de estado de corte fascista, en aquel histórico y exitoso momento del referéndum revocatorio que se convirtió en aprobatorio, ha debido iniciarse una fase de radicalización del proceso, cuyo principal signo ha debido ser la depuración tanto del aparato político como del aparato administrativo del estado y su transformación hacia el socialismo; pero eso no se hizo, más bien sucedió todo lo contrario, los infiltrados, oportunistas y trepadores, que hoy conforman el poder constituido sólidamente (Prácticamente están “sembrados”), adquirieron su fortaleza, a partir de ese momento, entre el 15-8-04 y el 26-10-10, en esos oscuros tiempos, se consolidó una burocracia de derecha que tiene su expresión practica en el reformismo, en la indolencia en el gobierno, al no hacer lo mas mínimo que debe hacer un gobernante como es tapar los huecos de una calle, dotar de agua y electricidad a la población, recoger la basura; y sobretodo ser transparente en la gestión pública, en donde incluye rendir cuentas a los ciudadanos y ciudadanas y que estos puedan escrutar e impugnar esas cuentas y por supuesto no robar. Este mal gobierno, para nada revolucionario, ha hecho que la derecha cuyas cuentas debieron haber quedadas saldadas el 15 de agosto aprobatorio, ya mencionado, cual lázaro ha resucitado, y en las pasadas elecciones parlamentarias, superó al “bolivarianismo” en el voto popular, mas no se alza con la mayoría parlamentaria, por la forma en que están dividido los circuitos electorales y por el sistema electoral, que ambos son violatorios a la constitución nacional y a los principios de una persona, un voto y a la representación proporcional, ya que el sistema de escrutinio está diseñado para excluir a un tercero, solo caben 2; no debe quedar la menor duda que este sistema fue pactado entre esa burocracia reformista y la derecha venezolana, que es una ultraderecha.
Estamos claro, y no hace falta estar dando a cada rato, muestras de fe, de que ante el evento electoral nacional del próximo 7-O, estamos con la que representa la opción socialista o de izquierda, el comandante Chávez, que lamentablemente es una centro-izquierda, lo contrario de la opción capitalista, representada en Capriles Radonsky, que es una extrema derecha recia, dura. Por ello, una vez saldada la cuenta, una vez más, con la derecha, esta revolución tiene que saldar sus cuentas internas, que jamás lo ha hecho; y que de no hacerlo, el reformismo aniquilará la revolución que nació con el Caracazo, nos quedaría el consuelo de tontos, que no sería la primera revolución, en el mundo que el reformismo y la inconsecuencia hacen truncar, pero olvídense del tango, eso no pasara.

El reformismo, la burocracia, la corrupción, en total el pumalaquismo, es un cáncer que está corroyendo a la revolución bolivariana y la esta convirtiendo en un gobierno centrista más o el de una socialdemocracia tardía, que cada día va más en camino a traicionar al espíritu del 27 de febrero; pero en donde se está dando la expresión más genuina de estos modelos, en pugna (Repito dentro de la revolución), es a nivel de la clase obrera, que ha tenido su expresión en la nueva LOTTT, que no ha sido nada novedosa ni adaptada al socialismo del siglo XXI, sino que ha repetido los viejos esquemas tradicionales del asistencialismo sindicalero del año 36 del siglo pasado; ha sido una ley de trabajadores y no del trabajo, cuando los trabajadores propiamente tal, hoy son los menos, y los desempleados y sub-empleados son mayoría (Las declaraciones de Ricardo León, miembro del BCV, lo confirma; 1 millón de desempleados netos, y 5 millones de sub-empleados, no sujetos a la LOTTT, sus dependientes, multiplicados conservadoramente por 3, harían 18 millones, la mayoría del país), lo que hace a  la LOTTT, una ley para minorías y no para los más pobres y desasistidos, que debe ser la prioridad de un gobierno de verdad socialista; primero en convertir en trabajadores productivos a esos 6 millones (Incluyendo, repito, esposas y esposos, hijas e hijos, llegaría a 18-20 millones) y segundo, el llevar el país a la independencia económica del Imperialismo de la Globalización neoliberal, por intermedio de la industrialización, la ampliación de la frontera agrícola, las expropiaciones y estatización de la banca, comercio y empresas monopolistas del mercado, expropiación con modo de producción de control obrero y capital social, para aumentar la riqueza y el ahorro nacional y buscar la unión con el resto del continente, principalmente con Brasil,  Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia, Ecuador y romper relaciones comerciales, o limitarla al máximo, con Colombia, Perú y Chile, por haber firmado TLCs (“Alquitas”) con USA, que nos perjudican. En sí esa LOTTT, será un desangradero financiero para el estado, que es el único que cumple con sus  trabajadores, que hoy en día son minoritarios, los privados hacen con sus trabajadores lo que les da la gana, y para ello cuentan con la complicidad de los organismos administrativos y judiciales del trabajo, en manos de pumalacas.


EN GUAYANA ES DONDE LOS DOS MODELOS EN PUGNA DENTRO LA REVOLUCION SE MANIFIESTAN CON MAYOR EVIDENCIA.
Pero, si en alguna parte se manifiesta en las calles y los portones, los dos modelos de revolución, en pugna (El reformista y el revolucionario) es en Guayana, específicamente en las empresas básicas, sobretodo en SIDOR y en VENALUM; resulta que la hoy Central “socialista”, que aun es conocida como FBT, se está oponiendo (Saboteando es el término apropiado) a la constitución de los consejos de trabajadores, cuya primafase son las elecciones de los voceros y voceras por departamentos y aéreas de producción, invocando precisamente a la LOTTT, de carácter sindicalera y de naturaleza de socialdemocracia tardía, quien pretende (Sus promotores reformistas, en donde se encuentran traidores del año 1997, cuando el robo de prestaciones), quitarle el carácter revolucionario y transformador y de naturaleza socialista a los Consejos de Trabajadores, la expresión palpable del viejo anhelo de la clase obrera con aquella consigna comunera “Los Trabajadores Queremos el Poder”; y convertirlos, en lo que fueron los Directores Laborales, unas figuras pintadas en la pared.

Ya los reformistas socialdemócratas, “intelectuales sesudos UCV-UCAB” que conformaron la comisión para su elaboración (Los que decidieron, no los que hacían bulto) y que ahora repiten, casi todos, en el Consejo Superior del Trabajo, mocharon a los Consejos de Trabajadores, a como estaba contemplado en la idea inicial, que fue un proyecto de ley, ampliamente discutido, y sobretodo de carácter socialista, por esto que lo mochan, y tratan de decir o hacer ver (No lo dicen expresamente, pero lo insinúan) como es que los consejos no pueden hacer planteamientos reivindicativos porque son funcionas ¿“propias o distintas”? a la de los sindicatos; aunque no lo dicen, pero crean la confusión mediática y políticamente y por esa vía, mientras se aprueba la ley especial, la cual será para “cuando San Juan agache el dedo”, quedan castrados los consejos de trabajadores y así complacen a la derechista CTV y más que todo a la intelectualidad laboral de derecha, quienes son perros custodios de los acuerdos burgueses de Ginebra y vigilan que no se cuelen leyes revolucionarias. Una organización que pugna por el poder en la fábrica y/o que ya lo es, como no va a poder hacer planteamientos reivindicativos, con esto le quitan las alas al pájaro, y no puede volar o le quitan el veneno al cascabel y por más que maraquee y muerda, no mata.

Los Consejos de Trabajadores, son forma superiores de organización, del proletariado que implican la toma del poder de las fábricas o empresa (Autogestión)  o su poder compartido (Co-gestión) con el patrón, ambas figuras de rango constitucional (Articulo 70) y que son aportes de la Constitución Bolivariana a las luchas y ciencias sociales, figuras que la nueva ley del trabajo debió regular, pero que no lo hizo por el carácter reformista, socialdemócrata, burgués y pequeño burgués de la mayoría de los integrantes de la comisión, que fue quienes decidieron que iba y que no iba y  por supuesto una figura de carácter subversivo al sistema capitalista como lo son los consejos de trabajadores, “no podían ir”.

CARACTER LEGAL DE LOS CONSEJOS DE TRABAJADORES SIN NECESIDAD DE UNA LEY ESPECIAL EN LAS EMPRESAS BASICAS DE GUAYANA TANTO POR EL PROYECTO NACIONAL SIMON BOLIVAR Y EL PLAN GUAYANA SOCIALISTA, AMBAS LEYES PATRIAS.
En Guayana, como dijera Lenin, en esencia, refiriéndose a los Mencheviques en la revolución rusa de 1917, una vez derrotada la burguesía, los reformistas, hacen el papel de esta; la principal oposición, la principal piedra de tranca al plan Guayana socialista y al control obrero, no ha venido de la derecha directamente (Aunque ella trastienda mueve los hilos), sino de los sindicatos pumalacas de la autodenominada Fuerza Socialista Bolivariana de Trabajadores (FSBT, antes FBT), quienes a pesar de ser los principales causantes de las violaciones contractuales, conjuntamente con causaerristas y adecos, con fines de paralizar, y sabotear al control obrero, las corporaciones socialistas del hierro, acero y aluminio, utilizan las banderas económicas de mamparas.

En estos momentos, el sindicato de CVG-VENALUM (SUTRALUM) después de haber permitido no solo las violaciones contractuales sino el hecho de no haber discutido contrato colectivo durante 4 años, ahora tranca de manera compulsiva, por vías de hecho, a la factoría, alegando incumplimiento y discusión del contrato, con fines de sabotear el proceso constitutivo del consejo de trabajadores de conformidad a la normativa del plan Guayana socialista 2009-2019.

¿QUE SE DEBE HACER?
El proletariado de Guayana, por arriba de las tumbas, debe proseguir con las elecciones de las vocerías y  la elección de las gerencias, hasta proponer un Presidente Trabajador de verdad, ya que el actual es circunstancial, es un técnico  del proceso bolivariano revolucionario del Ministerio de Industria, prestado a Guayana, en buena hora, quien es miembro del gabinete.

Se debe impulsar los consejos de trabajadores y presionar a la derecha endógena, quienes tienen secuestrada las propuestas legislativas y hacer que se apruebe la ley de los consejos de trabajadores tal y cual como fue diseñado en el proyecto, cuanto antes, inclusive aprobado en primera discusión en la asamblea nacional y luego silenciado; y no hace falta derogar el artículo 498 LOTTT, ya que este no dice cuales son las funciones ni propias ni distintas de los sindicatos y los consejos de trabajadores, es enunciativo.

Tener siempre presente que los Consejos de trabajadores, son instancias de organización superior a los sindicatos, que son más primitivas, más embrionarias, son del inicio de la lucha obrera en el siglo XIX y principios del XX, mientras que los consejos es la expresión del gobierno de los trabajadores en las fabricas, es de la naturaleza del socialismo.

Las Inspectorías del Trabajo deben dejarse de cuentos y legalizar a los consejos de trabajadores so pretexto de no existir la ley especial o habrá que coger la calle en contra del Ministerio pro patronal.
 

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Francisco Sierra Corrales


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