La derecha es inconsecuente y parasitaria por eso no pasarán

Ya está demostrado, la derecha venezolana, oligarquía dirían algunos, no han sido, no son, ni serán capaces de retomar el poder político, muy a pesar de contar con todos los recursos que cualquier opositor en otras latitudes internacionales, en un mínima expresión desearía.

Esta derecha, acostumbrada a mandar tras bastidores, halando los hilos o moviendo las manos y dedos cubiertos a manera de control y manejo de títeres, jamás podrá tener una iniciativa propia y victoriosa para accionar en la hipotética retoma y manejo del gobierno; ella, desesperada al ver que sus agentes encubiertos, primero justicia, proyecto venezuela, cuentas claras y demás partiduchos, sí, con minúsculas, no dan pie con bolas en la confrontación contra el Pueblo y el Comandante Chávez, no les quedará más remedio que recular, ante esto, por insistencia foránea, le quedan dos opciones fundamentales.

En primer orden, tras la enfermedad del Comandante, tratarán de ligar que el camarada Presidente, no se presente para la toma de posesión el próximo 2 de enero, creyendo que eso conllevará la división del chavismo y zúas, camino a las hipotéticas elecciones en 30 días, ellos pensarán colarse por las rendijas de un aparente desasosiego e incertidumbre de los chavista y llegar por los atajos. En segundo lugar o alternativo, jugarán de nuevo a la conspiración directa, sea con el sabotaje violento y consecuencia invasión, tal como le pasa a los hermanos pueblos del Medio Oriente.

No es la primera vez, ni será la última, que estos degenerados antipatria por no asumir las respectivas responsabilidades y defensa de clase, sufran otra derrota, pues en el primer aspecto, ya el Comandante se encargó certeramente de despejarlo, esto quedó más que demostrado cuando, toda la militancia y los cuadros medios, que es donde está la fuerza principal del chavismo, entendimos el mensaje y orientación de Chávez, porque Nicolás Maduro, como lo calificó el mismo Presidente, es el líder que representa mayor legitimidad para asumir un rol presidencial, cuestión que el resto del Pueblo ya lo intuía, por lo que, además, ningún otro personero, por muy de la Dirección Nacional que sea, se atreverá a desconocer.

En el segundo aspecto, contamos con una fuerza armada que no solo se estimula con la presencia física de su Comandante en Jefe, sino que ante la lealtad hacia el Presidente Chávez y el compromiso histórico que les tocaría jugar, les haría presentarse, cual lo hicieron los soldados de Simón Bolívar en su época independentista, en la actuación para la defensa de la Patria más significativa, en doscientos años, entre otras razones, gracias al espíritu antiimperialista de las FAB y la preparación de equipos defensivos y ofensivos en consecuencia, a la derecha no le queda otra que seguir esperando que llegue su mesías para que, como siempre, haga el trabajo por ellos.

Valencia

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