Un llamado a todos los sectores del proceso revolucionario

Falta mucho, pero estamos avanzando

El año 2012 para la revolución bolivariana y para Venezuela en general, estuvo signado de contundentes logros y avances que, aunque no son estratégicamente concluyentes, constituyen en el ámbito político, económico y social, pasos hacia la consolidación de un modelo socialista que se contextualiza en la liberación de un pueblo oprimido de distintas maneras por más de 500 años.

A pesar del serio padecimiento de salud el cual combatió  y sigue enfrentando el comandante revolucionario Hugo Chávez, el poder político en Venezuela puede cerrar un balance 2012 con aspectos altamente positivos.

Avances concretos

La solidez de la economía venezolana se volvió  a notar considerablemente durante el período y pudo exhibir un crecimiento sostenido. La inflación anualizada proyectada a cerrar por debajo del 20 por ciento y la tasa de desempleo disminuyendo (menos de 7,9%), son algunos de los elementos que caracterizan el año que cierra. El crecimiento general de la economía superó los cinco puntos porcentuales, crecimiento no desvinculado de la sociedad y su clase trabajadora, sino más bien cada vez más motorizado por la misma y signado por una inversión social importante.

El lanzamiento de las grandes misiones, fue sin duda un elemento central para robustecer aún más la economía. Pero más allá de las cifras macroeconómicas, las grandes misiones están dirigidas a destinar esos recursos a los sectores de la población históricamente excluida y oprimida desde la colonia. La revolución venezolana viene saldando una deuda estructural con su clase trabajadora y en los aspectos más fundamentales de la vida social. La Gran Misión Vivienda Venezuela otorgó casas a más de 171 mil familias sólo en el año que va a culminar, desde su lanzamiento en abril de 2011 la cifra supera las 311 mil viviendas, muchas de ellas amobladas.

Mientras varios países del viejo continente echan a la calle a familias enteras para privilegiar a la banca privada, en la Venezuela bolivariana 311 mil familias cuentan con el apoyo del Estado y del Gobierno Bolivariano para disfrutar del elemental derecho a poseer vivienda. A la fecha, las expectativas de la GMVV ya superan el 90% de la meta planteada para 2012. Muchos hogares fueron edificados por las mismas familias. Merece mención especial la incidencia de esa Gran Misión en las cifras macroeconómicas ya mencionadas, sectores fundamentales como cemento, hierro, otros metales, entre otros, tuvieron un crecimiento exponencial. Además del aporte social en cuanto a disminución del desempleo.

Para el tema de la desocupación fue creada especialmente la Gran Misión Saber y Trabajo, la cual en el año permitió incorporar a 360 mil personas a nuevos empleos. Dicha Gran Misión, está referida también a la creación y el desarrollo de un aparato productivo nacional para superar el modelo rentístico-petrolero que ha caracterizado a la Venezuela importadora de las últimas décadas, financiando proyectos grandes y no tan grandes asociados a la generación de nuevas fuentes productivas.

En dicha Gran Misión se registraron más de un millón 190 mil personas, de las cuales el 54% fueron mujeres.

Otras de las políticas centrales fueron las grandes misiones En Amor Mayor, Hijos de Venezuela, y A Toda Vida Venezuela, quienes constituyen medidas de protección del Estado Venezolano a las personas menos favorecidas, históricamente olvidadas y agredidas por formas de gobierno absolutamente ajenas a las clases trabajadoras. En Amor Mayor vino a proteger a cientos de miles de trabajadores y trabajadoras que han pasado varias décadas luchando para construir el país y que al llegar a la susceptibilidad de las edades avanzadas se encontraban indefensos, en muchos casos enfermos y sin recursos. El 2012 significó alegrías para muchas y muchos abuelos.

Lo estratégico

Más allá de los incuestionables avances dirigidos a saldar la deuda social, se encuentra en este positivo balance 2012, un elemento fundamental para la nación toda: Las líneas y objetivos históricos del Plan Socialista de la Nación 2013-2019 que marcan el rumbo estratégico más allá de las acertadas aplicaciones tácticas ya descritas.

La correcta caracterización de dicho plan y la más amplia democratización de su contenido, no dejan duda a todos los sectores del país del rumbo que lleva el proceso revolucionario venezolano. Esa definición histórica documentada, libera de especulaciones el rumbo bolivariano.

La férrea capacidad política

En un año electoral signado por muchísima movilización popular, tuvieron lugar dos enormes victorias políticas para el campo revolucionario. La ratificación contundente del proceso bolivariano quedó sentada en la Patria de Bolívar el día 7 de octubre. Con un Chávez que no pudo desarrollar su campaña electoral al 100% de sus capacidades operativas, el 7-O las fuerzas revolucionarias y anti-imperialistas obtuvieron una victoria histórica.

Sin embargo, resulta de un impacto trascendental la victoria en las elecciones regionales del 16 de diciembre reciente.

La trascendencia radica en el contexto.

Días antes de los comicios, el Presidente Chávez anunciaba una intervención quirúrgica con algún grado de peligrosidad que lo alejaría de la actividad política por al menos unos cuantos días. En dicho mensaje que consternó a la nación toda, anunció que de no poder continuar al frente del liderazgo político revolucionario, hacía el llamado firme a asumir a Nicolás Maduro, Vice-presidente ejecutivo, como la persona encargada de dirigir, junto al pueblo, las riendas de la revolución bolivariana.

Posterior al pronunciamiento, sectores de la oposición y sus aparatos de guerra psicológica y rumores comenzaron a arreciar la matriz de opinión de que el campo revolucionario estaba debilitado, dividido y sin rumbo claro. Craso error. El domingo 16 de diciembre de 2012, el pueblo venezolano ratificó con aún más fuerza que el destino de la Patria de Bolívar seguirá teniendo un rumbo socialista. Cinco gobernaciones de muchísima importancia geo-estratégica pasaron de estar en manos contra-revolucionarias, a sumarse a la construcción del nuevo modelo de país. Zulia, el Estado más grande del país, estado fronterizo y petrolero, con una alta densidad poblacional, pasó a ser parte del mapa político de los revolucionarios. Carabobo, como importante enclave del centro del país y entidad industrial, fue otro de los territorios conquistados por el proceso revolucionario. 20 de 23 gobernaciones quedaron en manos de dirigentes del Partido Socialista Unido de Venezuela.

Sin embargo, el logro más grande que se alcanzó en esos comicios fue haber conquistado unos niveles importantes de movilización política consciente, aún con la ausencia física en el país del dirigente fundamental. En torno a Chávez como figura histórica, ya se puede decir que se evidenció una incuestionable cohesión. Más allá de posturas políticas de organizaciones aliadas que profundamente descontextualizadas y a-históricas, sin asidero ni posibilidad alguna, porfiaron en dividir las fuerzas bolivarianas, el pueblo dio una contundente demostración de compromiso y madurez política.

Retos 2013

El reto estratégico fundamental es sin duda, la definición de todas las líneas del Plan de la Patria y su progresiva ejecución, teniendo como norte el desmontaje del viejo Estado burgués, importador, burocratista y monoproductor; y el montaje de un nuevo Estado signado por el pueblo organizado asumiendo el poder nacional, el Poder Popular haciéndose hegemónico. Es imprescindible para tales fines, que las formas de organización popular se vayan definiendo más y mejor en torno al compromiso histórico. 2013 debe ser un año de recuperación plena del líder de la revolución socialista venezolana, el Comandante Hugo Chávez. De no ser así por razones físicas y humanas, el rumbo socialista marcado en toda una vida de lucha por nuestro excepcional dirigente, debe seguirse y deben librarse las batallas por la consolidación del proceso revolucionario.

Esas batallas pasan por atender y hacer las críticas, pero también demandan una madurez política sin precedentes de todo nuestro pueblo y movimientos políticos. El tema de la gestión y la eficiencia es un tema clave, es una arista importantísima de la batalla. Si no somos capaces de gestionar la administración pública con eficiencia, menos seremos capaces de crear un nuevo Estado. La mencionada madurez es un llamado urgente a todos los sectores políticos que ya han dado muestras y asomos de posturas profundamente descontextualizadas olvidándose de la contradicción "imperio-nación". Algunos que por el carácter autonomista de sus organizaciones terminan haciendo una secesión política que favorece al imperialismo y sus lacayos locales y a cambio sólo obtienen recuerdos históricos nada gratos y el absurdo orgullo de la terquedad.

La gestión eficiente, la des-burocratización, la simplificación de trámites de los cuales habla Luis Brito García, la de-construcción de los prejuicios de nuestro lado que dibuja Roberto Hernández Montoya, el rescate de las ciencias venezolanas que exige Fuenmayor Toro, y las miles de críticas y denuncias deben ser atendidas por la dirigencia con una absoluta eficiencia y aplomo. El liderazgo del PSUV en 2013 está llamado a ponerse a la altura del pueblo y de Chávez. No se puede entender que la Polar construya un centro de desarrollo deportivo que nosotros podríamos edificar uno en cada estado, y no lo hagamos. No se puede entender que el IVIC esté en el estado que está y estemos pensando en tener autonomía científica y tecnológica. No se puede entender que, respecto al tema de la inseguridad, aún sea masiva la distribución y venta de series audiovisuales narco-paramilitares que incitan a nuestra juventud a ser como el capo, no se puede entender que tengamos parlamentarios en algunas regiones que no saben dar un discursos de 2 minutos y que creen que su cargo los hace semidioses.

 Así, son muchísimas cosas las que no se pueden entender. Los gobernadores electos o corren o se encaraman. Si los mandatarios regionales no están esta vez a la altura del pueblo de Bolívar

Sin embargo, el pueblo venezolano, todas las organizaciones políticas y movimientos sociales, debemos estar a la altura del momento histórico. No jugar posición adelantada. Sin descuidar nuestro rumbo estratégico que es la construcción del socialismo a través de la edificación del Poder Popular, tenemos que asumir de discurso y de acción la unificación de criterios en un momento tan delicado para la historia del país como el que estamos transitando.

Cualquier condicionamiento a la unidad, cualquier comunicado que deje brechas interpretativas abiertas en el momento actual, podría costarnos caro de cara a la historia. Con las diferencias que existen entre el más amplio espectro de los bolivarianos, es momento de preservar la democracia revolucionaria, los procesos emergentes de independencia nacional, la progresiva organización y formación del pueblo venezolano. Hoy el contexto nos llama a la unidad plena. De lo contrario el 2013 podríamos cerrarlo con un balance catastrófico. Hoy, estar a la altura del momento histórico es asumir la unidad del ejército bolivariano como una bandera fundamental, para cerrar el 2013 con otro balance positivo para el pueblo.

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