Los Trotskistas

“…Trotsky no es solamente un protagonista, sino también un filósofo, un historiador y un crítico de la revolución. A muchos no gusta el crítico punzante, el Quijote de la verdad, que colocó sobre toda otra consideración la defensa intransigente de la política revolucionaria, del marx-leninismo de nuestra época, que no otra cosa es el trotskismo…”, (José Carlos Mariátegui, La Escena contemporánea).

Son acusados de enemigos en el mundo de la política. Por un lado, la derecha pro imperial, que ve en ellos al fantasma, que junto con Lenin, dirigió la primera revolución obrera y campesina victoriosa, y que fue creador de la teoría de la “revolución permanente” (que explica la incapacidad de la burguesía en los países atrasados para realizar la revolución debido a su carácter dependiente del capital imperialista, y la necesidad del proletariado de encabezar a la nación hacia la revolución, pasando de las tareas democráticas hacia las socialistas e internacionalizándola), el “programa de transición” (base programática para el partido mundial), autor del libro “la revolución traicionada” (donde se visualiza lo que iba a pasar en Rusia al no haber democracia proletaria),y jefe del ejército rojo (que venció 21 ejércitos imperialistas). Y por el otro, de algunos grupos de izquierda reformista o que están en los gobiernos de turno, que no conocen sus ideas, pero que ven en ellos contrincantes o agitadores profesionales detrás de cada protesta social.

Y en verdad, la derecha reaccionaria si debe tenerles miedo, porque en cada país, son, junto a los socialistas consecuentes (léase guevaristas, maoístas, etc.), el punto más rojo de la bandera de la gran transformación o revolución social (han estado presentes en todo proceso revolucionario). También hubo, por su puesto (faltaba más), como en todo grupo humano, oportunistas. Pero el Trotskismo se ha caracterizado, por lo general, por la lucha heroica, principista y firme por la revolución mundial y la organización de ésta a través de la IV Internacional (aunque algunos plantean la V Internacional convocada por Chávez).

Pero que culpa tendrá León Trotsky (que fue abogado, jefe del soviet de San Petersburgo, comisario de asuntos exteriores de la URSS, líder de la lucha contra la degeneración burocrática de la revolución, etc.),que fue asesinado (en México, en 1940), que lamentablemente, no haya surgido todavía ningún seguidor de sus ideas con la suficiente autoridad política, intelectual, militar y organizativa, para unificar al movimiento trotskista internacional; y por el contrario, algunos grupos tiendan a dividirse en varias corrientes en todo el mundo (ubicando esto en un marco de persecuciones por parte del imperialismo y el estalinismo), para que la izquierda descalifique al trotskismo como “sectario” (como si la izquierda no estuviera dividida en el Perú y el mundo).

No obstante, lo que habría que destacar es que Trotsky sigue haciendo historia. Fue reivindicado por Hugo Chávez cuando dijo, “…cual es el problema, yo también soy trotskista…” (Discurso de toma de mando del 10-01-07).

Y si bien es cierto, cometió errores (como dejar que Stalin tomara el control del partido comunista), pues, también tuvo valiosos aciertos al avizorar el carácter y advenimiento de la revolución rusa (una de las polémicas primigenias con Lenin, leer: Bochevismo, el camino a la revolución, de Alan Woods), así como su caída (cuestión que explica filosóficamente en la teoría de la revolución permanente), la política de frente único contra el fascismo en Alemania (que pudo desembocar en una nueva revolución socialista), su caracterización de que la guerra mundial desencadenaría en un nuevo auge revolucionario (aunque no avizoró que el estalinismo y la socialdemocracia se posesionarían). Pero Trotsky no fue solo un político revolucionario. Fue escritor, periodista, historiador, etc. Sus escritos sobre Historia de la Revolución Rusa, Literatura y Revolución, etc. Así lo demuestran.

“… En medio de la incolora comunión que observa el mundo comunista ante los métodos soviéticos, la insurrección trotskista constituye un movimiento de significación históricas…trata de un nuevo espíritu revolucionario dentro del Estado revolucionario…El trotskismo, desde este punto de vista, es lo más roja de la bandera roja de la revolución y, en consecuencia, lo más puro y ortodoxo de la nueva fe…”, escribió César Vallejo (Lecciones de Marxismo, 1929).

De igual forma, de ellos, el prestigioso periodista César Hildebrant, escribió, “…Y, sin embargo, el trotskismo reclutó muchas veces a los marxistas más honestos, a los más generosos y a los más auténticos…hubo en la misma Argentina miles de trotskistas…que entregaron lo mejor de su inteligencia (y a veces la vida) en la lucha por un mundo mejor…”, (Trotskistas hoy, 18-12-08).

“Para un revolucionario no basta con tener ideas correctas. No olvidemos que El Capital y el Manifiesto comunista ya establecieron ideas correctas, sin que ello impidiera la propagación de ideas falsas. La tarea del partido revolucionario consiste en fundir esas ideas correctas con el movimiento obrero de masas. Sólo de este modo pueden las ideas transformarse en fuerzas motrices”, decía León Trotski.

Y en efecto, Lenin, Trotsky, y los bolcheviques, son un ejemplo histórico de las tácticas (participando de las elecciones municipales en Moscú, San Petersburgo, en junio de 1917), y estrategias políticas que aplicaron con sentido de proporción para cada momento, logrando sintonizar con las masas (a través de las consignas movilizadoras de pan, paz y tierra; asamblea constituyente, para luego, cuando la constituyente entra en crisis, cambiar, dialécticamente, a la consigna estratégica de “todo el poder a los soviets”), y convirtiendo un partido de 8 mil militantes en uno de más de un millón en octubre de 1917.

No es casualidad entonces que Lenin haya escrito lo siguiente, “…El camarada Stalin, llegado a Secretario General, ha concentrado en sus manos un poder inmenso, y no estoy seguro que siempre sepa utilizarlo con la suficiente prudencia. Por otra parte, el camarada Trotsky, según demuestra su lucha contra el CC con motivo del problema del Comisariado del Pueblo de Vías de Comunicación, no se distingue únicamente por sus excepcionales facultades personales (es, a buen seguro, el hombre más capacitado del actual Comité Central), sino también por su excesiva confianza en sí mismo y su propensión a dejarse atraer demasiado por el aspecto puramente administrativo de las cuestiones…”, (Carta de Lenin al CC del PCUS, 25 de diciembre de 1922).

El mismo Haya de la Torre, en su arribo a Moscú, describe su admiración por el jefe del ejercito rojo, “…Lev Davidovich Bronstein, tal su verdadero nombre, era un hombre de acción, un pensador hondo y un artista fino. Y por eso se le teme…Trotsky es un orador magnetizante. Cuando no se comprende bien un idioma, la técnica del artista de la palabra, su emoción y su fuerza quizá si se perciben mejor. Sobre todo si uno es del oficio… Modula la voz maravillosamente…Su gesto es cambiante y siempre atractivo. Su tono varía y la potencia de su impulso vocal está perfectamente controlada, como en las llaves de un órgano… Es, en el sentido moderno y noble del concepto, insigne orador. Gesto, manos, elocución, todo se une en gran armonía de sinceridad y de soltura, de dominio y de certidumbre…Cuando aquel discurso terminó se alzó un clamoreo delirante que no he escuchado en Rusia para ningún otro orador…”, (“Trotsky, en el recuerdo de Haya de la Torre”, embajador Guely Villanueva Díaz, 30-01-2013).

Por otro lado, Mariátegui afirmaba: “…Trotsky, desterrado de la Rusia de los Soviets: he aquí un acontecimiento al que fácilmente no puede acostumbrarse la opinión revolucionaria del mundo…la revolución rusa debe su valor internacional, ecuménico, su carácter de fenómeno precursor del surgimiento de una nueva civilización, al pensamiento de Trotsky… Lenin, apreciaba inteligente y generosamente el valor de la colaboración de Trotsky, quien, a su vez, —como lo atestigua el volumen en que están reunidos- sus escritos sobre el jefe de la revolución—, acató sin celos ni reservas una autoridad consagrada por la obra más sugestiva y avasalladora para la conciencia de un revolucionario…”, (El exilio de Trotsky, publicado en Variedades, Lima, 23 de Febrero de 1929).

Y el prestigioso poeta peruano Juan Luis Velásquez, sobre su entrevista con Trotsky en México, redactó,“…En nuestra conversación sin eje, existía la libertad del agua corriente, la libertad sin límites del mar; respiraba profundamente como uno lo hace frente al mar… Camarada Trotsky, no creo que haya en toda la historia una tragedia como la suya. Nadie puede experimentar la tragedia que tuvo que vivir usted. Hago especial alusión al asunto alemán, cuando Hitler se apoderó del poder sin resistencia. El análisis político que usted hizo de los años anteriores, no podía tener mejor confirmación. Ningún revolucionario honesto puede negar hoy que si se hubieran seguido sus consignas, no solamente hubiera sido posible la victoria de la revolución socialista en Alemania, sino también evidente…”.

Continúa Velásquez, “…Mientras que la III Internacional hacía todo lo posible para que nadie entendiera qué era el fascismo, tratando indistintamente de fascistas a los fascistas propiamente dichos y a los socialistas y anarquistas, usted definió al fascismo diferenciándolo de las demás corrientes y partidos políticos, subrayando la necesidad de reagrupar todas las fuerzas revolucionarias para el combate. La III Internacional no podía combatir al fascismo porque no era capaz de definirlo. Es evidente que si se hubieran aplicado sus consignas, la revolución proletaria habría triunfado en Alemania, porque como posibilidad sólo existía: o el fascismo o la revolución. Y, en verdad, la victoria de la revolución socialista en Alemania habría significado, a corto plazo, el advenimiento de la revolución socialista mundial…”.

Es por estas razones que simpatizaron, fueron o son trotskistas: Ernest Mandel (historiador, economista, uno de los teóricos más prominentes de la IV que llamo a apoyar a las guerrilas castristas y latinoamericanas sumándose a la OLAS, consejero belga en Economía del Che Guevara, tuvo aportes importantes con sus obras“Capitalismo tardío” y “las Ondas largas del desarrollo capitalista”), Piere Broue (historiador francés), George Novak (intelectual norteamericano), James Cannon (dirigente histórico de camioneros y del PT en EE.UU.), Piere Frank (químico y dirigente de la LCR de Francia), Max Shatman (teórico y creador de la AFLCIO), Erick Toussaint (líder del Comité para la anulación de la Deuda del Tercer Mundo y miembro del CI del Foro Social Mundial y de ATTAC), Piere Lambert ( líder francés de la IV Internacional que rompió con la orientación de Molinier de infiltrarse en la fascista UNP para, luego de arrestos y persecuciones, fundar el POI, OCI, PCI, apoyar la candidatura de Francois Miterrand, y finalmente impulsar el Mov. por el Partido de los Trabajadores en todo el mundo y que tuvo eco en Brasil con la participación de varios ministros en el gobierno de Lula), Michel Pablo (exiliado por el dictador militar Loannis Metaxa, fue parte de la resistencia francesa, dirigente griego de la IV Internacional -1965- y de la TMR, que participó de las luchas de liberación nacional en Argelia –fue consejero de Ahmed Ben Bella-, y en Palestina).

Luego están Abraham León (lidero la lucha contra la ocupación nazi y terminó muerto en el Campo de Concentración de Auschwitz), Perry Anderson (intelectual ingles cuya obra cumbre es “El Estado absolutista”), Tony Clif (fundador del SWP y definió a la URSS como capitalismo de Estado y a Cuba como revolución limitada), Ted Grant (fundador de The Militant dentro del laborismo inglés, teorizó sobre el bonapartismo proletario, avizoro la revolución China y dirigió la lucha contra el PollTax desembocando en la caída de Margaret Thatcher), Ken Loach (director de cine “Tierra y Libertad”, entre otras), Alan Woods (amigo de Hugo Chávez, fundador de la CMI, teórico y escritor de obras como “Razón y Revolución, filosofía y Ciencia Moderna”, etc.), Daniel Bensaid (filósofo francés y prominente dirigente estudiantil del Mayo 68, dirigente de la JCR y la LCR, polemizó sobre la clase obrera, política, Estado, Imperio y movimientos altermundistas, con Tony Negri y Jhon Holloway), Michael Lowy ( sociólogo e intelectual franco-brasileño, profesor de la EHESS en París, se le considera como uno de sus mejores aportes el libro sobre el Che Guevara y sobre Redención y Utopía, entre otros, y frente a la crisis medio ambiental, co-impulsó el Manifiesto Ecosocialista internacional, además de profundizar sobre la Teología de la Liberación y tiene vínculos con el PT y MST-Brasil).

Resaltaron también Liborio Justo “Quebracho”, Nahuel Moreno (destacado y polémico ex líder del MAS y de la LIT-CI, por su política hacia el peronismo así como al guerrillerismo santuchista), Mario Roberto Santucho (fundador del PRT y líder de la mayor guerrilla urbana argentina ERP), Jorge Altamira (máximo líder del Partido Obrero argentino, combatió a las dictaduras militares como la de Onganìa y Videla, ex legislador de BA en el 2000 logrando aprobar leyes a favor de la clase obrera como las 6hrs para el SUBTE así como la expropiación de fábricas recuperadas como Bruckman, participo destacadamente en la rebelión del 2000 con la consigna de “Fuera De la Rúa-Carvallo”, y fue candidato a presidente del Frente de Izquierda y los Trabajadores), Cristian Castillo (destacado catedrático en sociología y fundador del PTS, fue dirigente de la juventud del MAS y protagonista en las luchas estudiantiles argentinas como en la UNAM por la cual fue detenido 18 días, fue candidato a vicepresidente de Argentina en el Frente de Izquierda), Claudio Katz (militante de los DD.HH. y economista. Escribió libros como Economía marxista hoy), Néstor Kohan (filosofo, militante junto a las Madres de Pza. de Mayo, fundador de la cátedra Che Guevara-Colectivo Amauta y vinculado a la International Gramsci Society), Tarik Alì (escritor, director de cine y asesor de Telesur), Celia Hart (hija de guerrilleros cubanos, cientista física, prolífica escritora, reivindico a Trotsky y su teoría de la revolución permanente concatenándola a la perspectiva internacionalista del Che Guevara).

Y como olvidar al mítico Guillermo Lora (líder del POR y diputado por éste en 1947, destacando en la revolución boliviana de 1952 planteando las milicias obreras, y teórico de la Asamblea Popular de los 70s), Juan Lechín Oquendo (líder obrero del POR qué fue fundador de la Federación de Mineros, la COB, ministro de minas durante la revolución del 52, etc.), Patricia Galvao –Pagu- (escritora y primera mujer presa en Brasil), Luis Vitale (dirigente nacional de la CUT, fundador del MIR, escribió "Interpretación Marxista de la Historia de Chile"), Chen Duxiu (intelectual y fundador del PC-Chino), Andreu Nin (fundador del POUM español y figura destacada de la guerra civil), André Bretón (militante e impulsor del Manifiesto por un Arte revolucionario).

Y finalmente, en el Perú, algunos de los que levantaron la lucha por la revolución permanente fueron: Juan Luis Velásquez Rojas (poeta y escritor), Leoncio Bueno (histórico líder obrero textil), Rafael Méndez Dórich (intelectual), Emilio Adolfo Westphalen (intelectual, literato y poeta surrealista, premio nacional de literatura, 1977, premio Miguel Hernández 1998), Francisco Abril de Vivero (ex director de la Escuela de Bellas Artes), César Moro (poeta y pintor), Hugo Blanco (líder de la insurrección campesina por la tierra en el Cusco), Enrique Fernández Chacón (diputado obrero metalúrgico), Fernando Tuesta Soldevilla (POMR y ex jefe de la ONPE), Humberto Campodónico (POMR y ex jefe de Petroperú), Hernán Cuentas (ex constituyente), Ricardo Napuri (amigo del Che Guevara y fundador del POMR), Antonio Zapata (historiador), Raúl Wienner (economista y periodista de La Primera), etc.

Estos son los Trotskistas, ¿Qué les parece?


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