La transubstanciación de Chávez

Ha muerto un hombre, ha nacido un símbolo, un movimiento político y social de dimensiones continentales y con influjo planetario. Chávez se ha encarnado en los pueblos oprimidos y explotados que luchan por su dignidad, por su liberación. Se ha hecho presente en el cuerpo y la sangre de los pobres con esperanza y conciencia. Su transubstanciación es al mismo tiempo su resurrección inmanente, es decir, no se ha ido al más allá se ha quedado definitivamente en el más acá para ponerse al lado de los trabajadores y trabajadoras, de las mujeres, de los jóvenes, de los intelectuales y artistas de buena voluntad, de los pueblos originarios, de los excluidos en su lucha creativa y constructiva de la Patria Grande y el Socialismo, de un mundo más justo y humano.

Este milagro histórico concreto es consecuencia del motor fundamental que empujaba la praxis ética y política de Hugo Chávez, el AMOR por los más pobres, por los desvalidos, los maltratados, por los más débiles, por las distintas víctimas de las diversas formas de opresión y explotación que existen en el mundo contemporáneo, y más aún en los países periféricos y dependientes. La transubstanciación-resurrección del Comandante expresa el agradecimiento de los millones por los cuales él se consagró, es el “amor con amor se paga” de los pueblos quienes abren gustosamente su corazón como morada eterna para este Libertador.

Chávez amaba a los pobres no porque fuese antiimperialista, se hace antiimperialista porque entiende que un pequeño puñado de poderosos y burgueses en el mundo condenaban a la miseria a millones de personas. Chávez amaba a los explotados no porque fuese socialista, se hace socialista porque se convence que el capitalismo es un sistema económico y social explotador por esencia, que no brinda perspectivas de liberación a los pueblos. Chávez amaba a las mujeres no porque fuese feminista, se hace feminista porque comprende que mientras exista el patriarcado, las lacras del machismo seguirán afectando gravemente a la mitad de los seres humanos. Chávez amaba a la naturaleza no porque fuese ecologista, se hace ecologista porque para él un planeta, un medio ambiente sano, es condición necesaria para la existencia digna de las generaciones futuras.

Para el Comandante, el centro de todo su accionar fue y es el ser humano, fue un humanista radical, revolucionario, un patriota convencido que la patria es la humanidad, que la patria son los hombres y mujeres, los niños y las niñas. Chávez quiso infinitamente a los pobres, no porque fuesen buenos, sino porque eran pobres, no los juzgaba, los amaba, e hizo todo lo posible por emanciparlos, por dignificarlos, por empoderarlos.

Chávez nos ha hecho entender algo que desde hace siglos nos han insistido los principales dirigentes y pensadores revolucionarios y revolucionarias del mundo; la revolución, la liberación, la des-alienación, la construcción de un mundo más allá del capital es obra de los sectores oprimidos y explotados conscientes de sus potencialidades creativas y constructivas para erigir un mundo de justicia y libertad, no formal, sino concreto y sustantivo. La construcción de nuevas relaciones sociales liberadoras es obra de la sociedad en su conjunto, el Comandante con su ejemplo nos ha trazado el camino.

Comandante Hugo Chávez te has hecho millones porque tu fuego ardiente habita en los corazones de multitudes de personas a lo largo del país, el continente y el mundo. Tu ejemplo y tu legado perdurarán. Tu amor por los humildes se hará fuerza material que seguirá empujando las luchas y transformaciones por venir.

¡Viva Chávez!

¡Hasta la victoria siempre!


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