La paz en la Asamblea Nacional

Los hechos acaecidos el pasado martes en la Asamblea Nacional, no dejan de ser bochornosos para el país entero. Unos ligeros ánimos exaltados producto de la misma incomprensión de los sectores opositores que no terminan de aceptar que en el país existe una inmensa mayoría que ha decido labrar su futuro dentro de los postulados éticos y morales de una revolución que llegó para sembrar amor y paz dentro en cada uno de los venezolanos y venezolanas que convivimos en este suelo.

La oposición tenía todo premeditado, todo calculado, previamente se habían mandado mensajes por twiters de lo que iba a acontecer en la AN, se llevaron sus cascos, sus gases, sus corneta y todo un sinnúmeros de improperios en el alma para sabotear la sesión y continuar con sus altanería de no reconocer nada de todo lo que signifique el normal desenvolvimiento de los poderes públicos del Estado venezolano hasta que, por capricho mayor, el CNE los complazca diciéndole que Henrique Capriles Radonski fue el ganador de las pasadas lecciones del 14 de abril.

Su carencia de humildad los lleva al abismo de las desesperaciones, a exaltar sus demonios de la violencia y enrumbarse por caminos pedregosos con destino a una desestabilización generalizada donde reine el caos, la locura, el terror y si es posible la muerte. Su estrategias van encaminada hacia allá, apuntan a la creación de focos violentos para salir en sus medios a hacerse las víctimas; intentando manipular a través de sus medios masivos donde concurren frecuentemente a magnificar los hechos que ellos mimos planean para destruir al país.

La irracionalidad opositora llegó a tal punto de locura que prefieren eso, justamente eso, prefieren ver a Venezuela destruida o invadidas por fuerzas extranjeras, prefieren ver el país sucumbido en una guerra como lo que pasó en Libia o Siria, que aceptar que un obrero sea presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Su odio los cegó, ya no tienen marcha atrás, caminan vendados al abismo, pero continúan caminando hacia él. Perdieron el rumbo de la razón y sus planes violentos corren a divulgarlo como grandes logros políticos en sus medios mentirosos y fascistas.

Mientras no acepten las reglas del juego no pueden continuar esperando que este gobierno y nuestras instituciones les reconozcan como ciudadano de buena fe, cómo esperan sumar a la construcción de patria si no quieren la construcción y no creen en la patria. Más bien continúan avivando sus demonios y generando sus mentiras.

Y allí es donde yo me veo inmiscuido. Esta vez me tocó a mí llevar del bulto de sus engaños; y fue precisamente en Barinas dónde se encargaron de señalar, sin base alguna, que fui yo quien golpeó a María Corina Machado. Toda una mentira del tamaño del Nilo y que fue repetida por voceros opositores, con el fin de desprestigiar mi honor en Barinas, tierra donde el gentilicio sabe que con tenacidad y punto de trabajo, con fuertes convicciones políticas he sabido defender esta revolución que nos pertenece a todos.

Rechazo las calumnias de esta Vocería opositora. Convencido estoy que a las mujeres ni con el pétalo de una rosa. A María Corina Machado la adverso en las arenas políticas, en el debate, en la diferencia de ideas por un país mejor, en los argumentos de la paz y del amor por y para todos los venezolanos y venezolanas. Ni ella misma pude decir que yo haya golpeado, eso es una falacia inmensa que no tiene ningún tipo de asidero sino simplemente como parte del juego macabro de desacreditar todo aquello que esté vinculado a la Revolución Bolivariana, Socialista y Chavista que eso sí se defiende ante el oprobio de la violencia y la mentira de los fascistas que generan los problemas y se ocultan en sus medios privados a culpar a los demás.

Todos queremos la paz, todos amamos la paz, pero esta la construimos con verdades, con reconocimiento de nuestras instituciones, con un verdadero amor por la patria, y con un respeto por nuestros semejantes…., cuando ellos reconozcan nuestros derechos, el derechos de las mayorías de los venezolanos y venezolanas que decidimos caminar junto a Nicolás Maduro, pues estaremos viendo avances de una oposición seria y no unos planificadores de violencia que sueñan seguir mancillando el honor de un pueblo blindado ante tantos engaños de voceros de la maldad.

*Diputado AN


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