La Ética Chávez “civilización socialista”

Dialéctica ética; “Dios” y el “Diablo”

A Satanás le encanta cuando llevamos cuenta de los pecados de otros y deseamos vengarnos, “el olor azufre”, venganza ejercida abierta o subliminalmente; venga de cualquier extremo, centro, posición o transición oscilante solo en pro del holocausto.

Pero Jesús, “el Bien” habido como pensamiento y acción humana, lo que hoy denominamos en modernidad: “la virtud”, cotidiana que está llena de solidario amor en ejemplos cívicos, sin fanatismos religiosos, digo, si somos progresista mente evolucionados y cultivamos el pensamiento cuántico antes que el newtoniano: viajando en el tiempo con acciones solidarias; compasión, enseñanzas, perdón, misericordia y gracia y, por supuesto el “colocar la otra mejilla,” nos refiere a dejar abandonada la iniquidad, alejándonos de las malas influencias y desvirtuadas asociaciones con prójimos inicuos y seguir cultivando el bien inocuo, “poner la otra mejilla...”

De la demostración de que Dios existe:

¡Sí, el Diablo existe es porque su contrario ès, es decir, existe también, +Dios existe! Por lo tanto. Hay en el mundo terrenal social, Bien vs. Mal

Por lógicos contrarios, de allí su dialéctica. Una validez lógica de enunciativas afirmaciones cada una.

Dios existe

Diablo existe

Libre de todas tautologías, entonces:

Tomadas como enunciados afirmativos de simples premisas categóricas universales fundamentales, tendremos:

Por lo tanto:

Asumimos que “Dios” es igual universalmente al “Bien,” aparente y razonado como esencial y perennemente estable en paz del ejercicio de bienestar por la calidad ecológica de vida humana terrenal como justicia social, porque “Dios” es bien por tanto es justo. Dios es justicia buena y la justicia es buena para ser justa.

“Dios” es el “Bien” la verdad revelada y actualmente la razonada en postmodernidad. Por eso “solo la verdad salva,” reza el dicho bíblico popular, socialismo popular, ¡venceremos! Dios tarde o temprano vence. Solo la solidaridad es garantía de paz, la civilización socialista…

Lo contrario es radicalmente el Mal, ¡zape gato! La corte del Diablote, en virtud de eso:

El Diablo, diremos, es lo malo-mentira.

Y, Dios, diremos, es lo bueno-verdad

Y, como algo --el Dios bueno-- no puede ser dos cosas opuestas o afirmaciones opuestas al mismo tiempo y espacio a la vez, por la irrefutable ley de identidad: Lo que és, és, y, no puede ser y no ser una misma cosa, en el mismo contexto de tiempo. Por lo tanto, Dios es lo bueno en todo espacio y lugar, omnipotentemente bueno, y, es bueno totalmente o no es Dios, y viceversa.

Si no, es falacia, una contradicción como “face” de argucia fascista como su etimológica lo sugiere actuación descarada entre dos caras, fascismo puro.

El diablo como es mentira pura y total es el: No-Ser, la antítesis del bien supremo.

Pero, como pasa, en nuestro inevitable mundo político social, mortalmente corrupto, de donde no escapamos hasta que la muerte nos alcanza, ocurre que:

De la verdad válida pueden derivar o salir infinitas obligadas mentiras. Pero, serán siempre como mentiras que no se conservan perennes inesenciales desestabilizadas-doras por falaces debido a que son medias verdades aparentes, que no soportan una investigación de escrutinio profundo del tribunal de la razón pura, del tribunal de “Dios,” entonces:

De allí se desprende; la consistencia perenne de la verdad válida como esencialidad estable, el “Ser” verdadero e inmutable “la verdad verdadera” como suelen decir. Y, su oposición como la inconsistente e irrelevante “verdad” mentida, o sea la mentira pura, el No-Ser, el diablote fascista venga del extremo, centro o transición de donde venga

Por eso hay que revertirle siempre decía el mensajero político social de Dios Chávez F.

Y, la inconsistencia mudable de la falacia mentirosa, como constructo teórico es limitada como mentira. Hay una canción de Héctor la Voz “mentira” que la repite y la repite tratando dejar constancia de esto, creo.

Por ello mismo, por ser falaz el “Ser” de la mentira nunca deriva o sale ninguna verdad válida. Salen otras mentiras agotables por extensión causal de sus consecuencias agravadas. “la mentira tiene por eso las patas cortas” dicen. Es contradictoria su esencia. De allí sus inconsistencias desestabilizadoras obligadas sesgadamente suprimidas a peculiares intereses personales o sectarios de caracteres basados en fundamentalismos semánticos de la palabra hablada como cuasi verdad semiótica, como mutaciones de la esencialidad aparente dada torcidamente con sus pseudo razones deducidas o inducidas también sesgadas en mortificadas contradictorias acomodaticias. Por eso “la mentira cae por su propio peso,” como suelen decir también, porque no logra ser establemente duradera ética debido a su inválida o falsa esencia que no le permite seguirse validado casuísticamente.

De allí la eterna duda tratada de dilucidar “entre pienso luego existo” de R. Descartes y su duda metódica, como acomodo sistemático ante el mundo de las apariencias reveladoras o no --a través de los sentidos,-- de verdades ciertas como como evidentes, a través del ejercicio además de la razón certera y artera como ley del racionalismo moderno y actual. Al punto que sustituyo al inexplicable “Dios” que no podía explicar racionalmente, por un oculto duende o geniecillo malévolo moderno” que todo lo ve, sabe, siente, oye, olfatea, degusta e intuye sintética y analíticamente en el mundo sensible como el inteligible.

Volviendo al punto que nos ocupa:

Ejemplo: la ética como verdad esencial inmudable, es una sola universalmente válida en cuanto a derechos humanos se refiere es una verdad incuestionablemente válida en contraposición a la pseudo ética del fascismo diabólico que práctica la doble moral. Ejemplos genuinos; fascismo del templo como religión hecha opio en contraposición a la Fe mística fervientemente ética por el pensamiento y práctica entre el bien personal al común, “tratando a los demás como quisiera te trataran, como democracia verdadera.

Son así, el mal declarado o no, el “diablo” por sus varios oficios del fascismo en red con estructuras gramaticales de oraciones con verbos, de sustantivos con adjetivos y calificativos de adverbios, preposicionales en conjunciones e interjecciones totalmente opuestas contrarias, irreconciliables y, por supuesto con sus respectivos valores axiomáticos que se desprenden también opuestos.

Una ética fascista, una ética demócrata

Por ello; la verdad es estabilidad, felicidad social hecha Estado comunal empoderado eficiente por si mismo seguridad concreta, como soberanía espiritual, ideológica, material esencial y perenne estado de conocimiento adquirido, habilitado no por la asamblea nacional sino por el “Bien,” y desde el “Bien” “solo el conocimiento libera” “solo el socialismo salva” el “socialismo xxi” también, digo, sí es auténticamente bueno es verdadero.

Bueno preferible a voluntad del ejercicio en conocimiento verdadero como adelanto humano de progreso corporal-espiritual trascendente mente comunitario, como comunión genuina y persistente con el “Bien” o “Dios”. Por eso; “solo “Dios salva” dice la bibliografía histórica cristiana. El evangelio de Judas,

Y, es, por lo tanto así, infinito y eterno, por ser el “Ser” primero lo supremo; el “Bien” por eso se mantiene triunfante. El bien siempre triunfa porque finalmente se mantiene su esencia, de Bolívar a Chávez. Los pueblos siempre despiertan cada determinado tiempo.

Porque de la luz como bien, sale la oscuridad como mal, poder de verdad universal, pero de la oscuridad no sale luz, carece de poder y tiene que mentir y mentir. La dialéctica es constante, se supera, haciéndose ley, y envuelve y vuelve de nuevo a la eterna lucha de contrarios.

Tesis, antítesis y síntesis en dialécticas perennes

Para que haya sombra es necesario primero que haya luz, sencillo, de la sombra no sale nunca luz, por eso; “Dios” existe, “Dios es luz de Bien”. Eterno e infinito. De la sombra no puede salir e irradiar luz. Por ello de una mentira no puede salir una verdad válida.

Escapa a nuestra extensiva comprensión cotidiana, pero no de la deducible experiencia

Pero accedemos a ello a través de la “crítica de la razón pura” como intuiciones sintéticas a priori, basadas en las categorías puras del entendimiento para el conocimiento trascendental como verdades lógicas validas a posteriori, no una simplista metafísica popular.

¡Claro! Siempre tomando a Dios en la consiente revolución primero personal para ser comunal, como el poder personal místico, ético --el evangelio de Judas—o el poder del Estado comunal señalado por Chávez oportunamente, es cuestión lingüística en lo social a bien colectivo desde lo privado hasta lo personal, la familia la sociedad, institucionalidad ética del Estado, no el peculiar templo y las religiones que son constructos medidos a la imperfección interesada del la ávida humanidad en su perversión sesgada de la verdad en dominio sectario

El poder de “Dios” somos todos, así, es lenguaje que nos habla, una filosofía del lenguaje como antropología filosófica expresada para decir que es el poder innato que convocamos todos al percibir intuitivamente juntando nuestros cinco sentidos en un solo sexto sentido único, para intuir a priori y sintéticamente diferenciar el mal del bien. El fascismo de la real democracia verdadera. Para ver “la ciudad de Dios” de Tomas de Aquino y de Chávez, como la posible ética ciudad del bien común en la tierra, el reino de “Dios en la tierra”

Pensando y accionando nuestras persistentes buenas intenciones de bienestar, que no es más que el poder cognitivo en acción que se materializa concreto como riquezas espirituales y materiales a “Bien,” como comunión dialéctica del aspirado mundo mejor posible de amor, bienestar, la sociable comunidad en “vivir viviendo” y de “calidad” humana en la vida terrenal.

Así, la vida terrenal presente transcurre, tornándose pasajeramente feliz, cuando le descubrimos así, vivimos entonces en la “Fe” en un solo tiempo presente, adelantado el pasado con anticipaciones de recuerdos del futuro, recién ejercemos lo cuántico así jesuita mente que nos transforma, perdonándonos, perdonamos y aprendemos de experiencias, que renuevan extrayendo y factorizando sus verdades esenciales y comunes.

El diablo existe porque es contrario a “Dios”. Los siete pecados capitales contra la constitución de Moisés o la constitución bolivariana de Venezuela

Con el subconsciente despierto ante cualquier disfraz subliminalmente tentador –llamado anticristo por los teólogos- que se presente cómodo y envolvente como corrupción segadora mediatizada mente inquirida en subterfugio por Satanás.

Mostrándonos una pseudo verdad para tratar de colocarnos al libre numerario del ejercicio a su servicio ilimitado; una compra venta espiritual fetiche, haciéndonos creer que poseemos la verdad absoluta, de que estamos “más allá del bien y el mal,” súbita e impunemente nos concede riquezas legales deshonestas, status, roles, lujurias, cargos, medios, vicios en poder político entre muchas bellas tentaciones humanas placenteras o no, tipo “Fausto” de Goethe o, más, depende lo que se desee persistentemente mental y desarrolles también cuánticamente como vicio que te hace sentir orgullosamente seguro y sabio. Yo en lo personal he caído, por eso digo y advierto

Solo así, nos refinamos comprendemos y entendemos la verdad o como dicen silvestremente: “solo Cristo salva” el Cristo moderno es la conciencia de clase, que Chávez colaboro-ra en despertar, y de conciencia espiritual despiertamente sagaz. “que no les encuentre dormido el día que venga sigiloso al juicio final” parafraseando a Jesús,

Entendemos que morimos. Y, aun no somos salvos, somos débiles, decapitados viendo por los ojos, la creencia hereje. Desnudos con las manos en los bolsillos.

“Dios! no nos recuerda nuestros errores o pecados, “Dios” no existe así, existe perdonando, los perdona; tómese “pecados” como corrupciones personales, colectivas en sociedad, “Estado, familia, tradición y sociedad,” o, masacre de Tiananmen en China, las muertes causadas por Acción Democrática en Venezuela, Lósif Stalin en la Rusia de 1939, la invasión silenciosa por los nazis alemanes a Polonia, nuestras limitaciones egoístas, indolencias, sesgos etnológicos criminales segregacionistas de la ONU, el papel del estado del Vaticano en el derrumbe del bloque soviético comunista hacia Europa, doble moral del capitalismo salvaje, fascismo en cualquiera de sus expresiones o facciones de masonerías de iluminatis católicas tratando de apoderarse del mundo estableciendo “un nuevo orden esclavista mundial” “El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre” o “La sagrada Familia” o “El poder del Estado” o “Las tareas del proletariado” o “El exterminio armenio durante la primera guerra mundial,” el uso privilegiado de ciencia tecnológica extraterrestre o “El conflicto en el oriente medio actual” o, de la misma forma de nosotros entre otros más…

No juzguen, y no se les juzgará. No condenen, y no se les condenará. Perdonen, y se les perdonará. Lucas 6:37.

Todo a nivel político espiritual, pero primero respaldando al ideología con adelantos científicos y desarrollos económicos concretos para acceder a lo espiritual. El bien de “Dios” en la tierra

Pero trabajemos por ello, “…muéstrame tus obras concretas y veré tu Fe”

Y, no es el cartel de la religión la que salva, es el ejemplo personal de Jesucristo que existió como irrefutable historicidad axiológica del hombre hecho pensamiento acción, es lo que salva, es decir, el tomar conocimientos asumiendo la consciencia ética que nos ayuda alejarnos de la corrupción en cualquiera de sus manifestaciones

Pasaje Bíblico: “Aun si peca contra ti siete veces en un día, y siete veces regresa a decirte “Me arrepiento”, perdónalo” (Lucas 17:4).

Pero no incurras en el mal, y, práctica el bien, porque te alcanza la muerte infeliz durante ese ciclo de vida y, se te hará vana mientras vas viviendo desgracias, diciendo mientras delinques neciamente “Dios no existe”

Jesús nos enseñó a orar, -tener conciencia ideológica de clase,- que no es más que el sincero auto reconocimientos de nuestras limitaciones, errores, políticos, llenarlos con compromisos sociales de fe, en, y por el bien colectivo ecológico, reconocimientos meditados “Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado a nuestros deudores…” (Mateo 6:12). Entonces percibimos que “Dios” somos nosotros mismos, nuestros per y prejuicios así maduran y nos perdonan-mos. Cuando nosotros nos reconozcamos en compromiso permanente perdonando-nos unos a otros, que no es más, que el abandono conscientemente voluntario del mal hecho resentimiento mental vengador.

Pero ha sido difícil seguir el consejo del Apóstol Pablo, -uno de los más versados apóstoles, interesante su vida, paso de asesino de cristianos a evangelizador, itinerante prominente literato reconocido, donde dice-, “Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia” (Efesios 4:31).

Un poco de historia basada en investigaciones documentales bibliográficas para imitar estos comportamientos o, a Jesús.

El perdón genuino es difícil. Involucra sacrificio de parte de los que han sido afectados y conseguir apartarlo dejando a un lado el orgullo propio humillado por el orgullo soberbio de los victimarios “creídos vencedores”

El parlamento comunal según Pablo

Pero Pablo nos instruye: “Por tanto, imiten a Dios, como hijos muy amados” (Efesios 5:1), y nuestro Señor dijo “Esta es mi sangre del pacto, -intención, derechos humanos, calidad de vida- que es derramada por muchos para el perdón de pecados,” -corruptelas morales- (Mateo 26:28). Si vamos a ser como Jesucristo, debemos estar dispuesto a sacrificar y perdonar, -dejar los privilegios de clase-– mucha, pero muchas veces si fuera necesario. Cuando caminamos siguiendo sus pasos otros pueden aprender acerca de Dios que “Tú, Señor, eres bueno y perdonador; grande es tu amor por todos los que te invocan” (Salmos 86:5).

Filósofo, artista plástico venezolano [email protected]

Bibliografía

La Biblia cristiana

El Corán

El Talmud

Cohen, Copy. Lógica proposicional





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