Al Pueblo Bolivariano
A quienes vienen impulsando la Asamblea
Nacional de los Movimientos Populares
A los activistas revolucionarios
A los delegados, voceros y aspirantes
del PSUV
Caracas, 15 de febrero de 2008.
Hacia un ejercicio de gobernabilidad
revolucionaria
desde abajo
1. Objetivo de este papel de trabajo
En
principio queremos precisar que este escrito va dirigido al Pueblo Bolivariano,
vanguardia y motor del actual proceso revolucionario en curso, pero, también y
en especial, a los miles de activistas más insistentes en la profundización de
los cambios, aquellos que hacen trabajo dentro de los distintos sectores del
pueblo explotado y en las instituciones del Estado. Su urgente intencionalidad
busca abrir una reflexión colectiva, entre los miles de luchadores sociales
insertos en sus distintas expresiones organizativas sociales y políticas,
dirigida a abrirnos en conjunto un espacio unitario, democrático y de ejercicio
revolucionario que detenga y haga retroceder a la canalla oposicionista que en
los hechos ha obtenido logros y que no cesará en su pretensión de acabar con
las conquistas y perspectivas que ha impulsado la disposición de cambio del
pueblo y ese liderazgo, creado por él y delegado en el compañero Chávez. Un espacio unitario de articulación y
movilización que tenga dentro de sus objetivos constituir plataformas de
gobernabilidad para hacer revolución, para transformar desde nuestras
localidades los entornos o ámbito
territoriales, para ayudar y consolidar el desarrollo de las organizaciones
naturales de las comunidades: los consejos comunales, los comités de salud, las
mesas de agua, los comités de tierra, los consejos de fábrica, etc., donde se
planifique la acción de gobierno desde abajo, con la incidencia fundamental de
los luchadores sociales comprometidos con el proceso y que hacen trabajo
político y social en esos ámbitos territoriales. Un espacio de gobernabilidad
revolucionaria que nos permita sincerar la situación real en nuestras localidades
y en los centros donde hacemos actividad política, social, cultural, laboral,
etc. Un espacio para construir unidad en
la articulación y movilización, una experiencia que se gane la confianza de las
comunidades populares, fabriles, campesinas, indígenas y de los sectores medios
de la población para estimular la organización, mejorar la calidad de vida y
donde se pueda visualizar, en cada uno de los miles de activistas sociales y
políticos, un compromiso colectivo en ejercicio revolucionario, produciendo cambios, transformando la
realidad, marcando las líneas mediatas y a largo plazo de un proyecto histórico
revolucionario surgido de la voluntad de cambio más resuelta y ejercida por el
pueblo oprimido a partir de la Rebelión de 27F- 1989.
2. Justificación
Gobernabilidad Revolucionaria implica Direccionalidad
Revolucionaria
Inmediatamente
después del anuncio presidencial del revés electoral del 2-D, en las afueras
del Palacio de Miraflores, decenas de manifestantes chavistas, levantaban una
consigna que de manera simple iba al meollo de la causa central de la derrota y
que señalaba el camino de la rectificación: LIMPIEZA… MÁS REVOLUCIÓN.
Una
consigna que en el fondo sintetizaba de manera exageradamente adelantada las
conclusiones a las que podrían arribar los debates sobre las 3R y que en tres palabras
enmarcaban la orientación programática que debería empalmar con la disposición
de cambio del Pueblo Bolivariano. Un
llamado directo a Chávez a revisar y limpiar su entorno con el que ejerce
direccionalidad política de gobierno y que no sólo los que estuvieron en
Miraflores ubica como factor responsable
de la ingobernabilidad que, en profundidad, prevaleció durante el semestre
anterior al referendo del 2D. De hecho,
no es infundada esa opinión popular que expresa el abismo entre Chávez y el
resto de quienes lo acompañan en funciones de gobierno. Quizás un poco injusta
por su generalización, pero contundentemente objetiva en la experiencia que
constatan las comunidades y los distintos sectores del pueblo en su relación
con gobiernos locales, regionales y las instituciones del tren ejecutivo. Vamos hacia una experiencia de una década de
proceso revolucionario y el primer revés electoral que nos han propinado ha
objetivado una falla en curso que toca el problema principal de toda revolución: la
construcción colectiva de la direccionalidad revolucionaria, prerrequisito indispensable
para la construcción y ejercicio de una gobernabilidad revolucionaria.
Dos tareas esencialmente necesarias y de construcción urgente por los peligros
que este año 2008 avizora en la confrontación interna y que está vinculada a un
contexto internacional de pronósticos reservados y que, tempranamente, empieza
a asomar los picos recesivos y bursátiles de una crisis económica que el año
pasado marcaba los indicios de su encubamiento.
Veamos
esta cita:
“El
9 de enero el Foro de Davos publicó un Informe sobre el riesgo mundial para el
año 2008. Las principales advertencias del Informe, según El Mundo de España (10-01-08) son:
1. SUBIDA GLOBAL DE LOS PRECIOS: el
encarecimiento de los precios no es coyuntural. Será uno de los grandes riesgos
mundiales a largo plazo.
2. REVUELTAS E INESTABILIDAD SOCIAL:
los precios records y la caída de las reservas provocarán agitación e
inestabilidad social
3. CRISIS MUNDIAL: aunque el
principal riesgo es el Tercer Mundo, la crisis también afectará a países
occidentales.
4. PROBLEMA ENERGÉTICO: el
encarecimiento de la energía se agudizará mientras avance despacio la opción
renovable.
5. ESCASEZ DE PETRÓLEO: la demanda
de oro negro crecerá un 37% de aquí a 2030 y aumentará el gasto para reducir
emisiones de efecto invernadero.
6. RECESIÓN EN EE.UU.: Si
Estados Unidos entra en recesión, no habrá un sustituto evidente como motor
global de la economía mundial.
7. CAÍDA DEL DÓLAR: La depreciación
de la divisa dinamitará la posición geopolítica de Estados Unidos.
8. DEBILIDAD EUROPEA: Europa no
podrá sustituir a Estados Unidos y el Reino Unido podría padecer una
crisis financiera.
9. COLAPSO INMOBILIARIO: La caída de
los precios, igual de probable en Europa que en Estados Unidos agudiza el
peligro de una recesión.
10. PÉRDIDA EMPRESARIAL: el exceso de localización en
Asia y en otras zonas de riesgo puede provocar importantes pérdidas en las
empresas occidentales.”
… y esta otra:
“Estados Unidos ―le dije― ha comprado bienes en todo el mundo
imprimiendo dólares, y sobre tales propiedades adquiridas en otras
naciones ejercen prerrogativas soberanas. Nadie desea, sin embargo, que el dólar se devalúe más,
porque casi todos los países acumulan dólares, es decir, papeles, que
se devalúan constantemente desde la decisión unilateral del Presidente de
Estados Unidos.
Las reservas en divisas actuales de China, Japón,
el sureste asiático y Rusia acumulan tres millones de millones
(3.000.000.000.000) de dólares; son
cifras siderales. Si les sumas las
reservas en dólares de Europa y el resto del mundo, verás que
equivale a una montaña de dinero cuyo valor depende
de lo que haga el gobierno de un país.
Greenspan, quien fuera durante más de 15 años Presidente
de la Reserva Federal, se moriría de pánico ante
una situación como la actual. ¿A cuánto puede ascender
la inflación en Estados Unidos? ¿Cuántos nuevos empleos puede crear este año ese país? ¿Hasta cuándo va a funcionar su
máquina de imprimir billetes antes de que se produzca el colapso
de su economía, además de usar la guerra para conquistar
los recursos naturales de otras naciones?” (Lula/Segunda Parte. Fidel Castro Ruz.
2008).
Dos citas, de dos fuentes opuestas y que reflejan la gravedad de una crisis
económica en curso de inminente estallido. ¿Mañana, en un año, un lustro… una
década? Sea cuando sea, la gravedad del
contexto internacional y nuestra ubicación geoestratégica privilegiada requiere
de toda la fuerza y protagonismo del Pueblo Bolivariano en el proceso de
construcción de una direccionalidad revolucionaria y gobernabilidad
revolucionaria desde abajo… casi una nueva jornada revolucionaria. Esto
requiere, por supuesto, repensar el Plan Nacional en un nuevo contexto
internacional de profundización de la crisis y las primordiales acciones de
emergencia que se desprende de la contradicción Trabajo vs. Acumulación Privada
de Capital y que toca nuestra posición privilegiada como país productor de
hidrocarburos en resistencia activa frente a los planes de los dueños de las
transnacionales y el gran capital internacional.
Otros agregados sobre la Direccionalidad y Gobernabilidad Revolucionaria
Hay quienes han
alertado, como un sano ejercicio para la experiencia que vivimos en Venezuela,
sobre la necesidad de investigar anteriores procesos que propugnaban el
socialismo como modelo alternativo al capitalismo. De las caracterizaciones de ese conjunto de
procesos nacionales que llegaron a agrupar varios países surgieron distintas
denominaciones encontradas: Socialismo Real, Sociedades en Transición,
Sociedades Poscapitalistas, Neocapitalismo, Socialimperialismo, Capitalismo de
Estado, Socialismo de Estado, Estados obreros burocratizados, distorsionados o
degenerados, etc.
Posiciones
críticas desde la óptica revolucionaria, previas, en y posteriores a la mayoría
de estas experiencias, principalmente de la exURSS y los países del Este
Europeo, han producido elaboraciones sobre estos procesos que tienden ha
inclinarse por:
1. Dejar
saldado el debate sobre el “socialismo en
un solo país” y su imposibilidad en
un mundo cada vez más interconectado por relaciones capitalistas.
2. Interiorizar
la lógica y metabolismo del capital con toda su carga alienante como un factor
distorsionante que prevaleció en estos procesos donde fue eliminada la propiedad privada.
3. Repensar el
carácter de la confrontación con el capitalismo, mucho más allá de él contra el capital, al igual que el carácter con
que los sectores clasistas y revolucionarios tendrían que asumir la lucha, la construcción organizativa, su ámbito y el problema de la
direccionalidad y gobernabilidad revolucionaria.
En los países
llamados socialistas quedó demostrado cómo, con supresión de la propiedad
privada, la lógica del capital jugó un papel indetenible en la distorsión y
degeneración de esos procesos revolucionarios, hasta el punto que la burocracia sustituyó a la burguesía en
ese papel que para Marx era de “personificación”
del capital. La burocracia no era
simplemente un sujeto “gestor” en el proceso de distribución, el cual
determinaba quién recibía qué parte de la riqueza y cuándo, sino que evolucionó
hacia una casta inseparable del proceso de acumulación privada de capital.
Dirigía el proceso de acumulación, actuaba como “personificación” del capital
y, posteriormente, sus miembros se
transformaron en los grandes capitalistas, en la naciente burguesía, de los países del
desaparecido y llamado “bloque socialista”.
Y vale la pena reflexionar
sobre estas experiencias porque la contrarrevolución, encubada desde siempre en
esos procesos, tenía que ver con el capital, con su lógica y metabolismo
explotador de plusvalor no sólo económico, sino político, ideológico,
cultural. De hecho la heredada
contradicción Capital vs. Trabajo en esos países, a pesar de las grandes
conquistas sociales que el envión revolucionario produjo, se mantuvo. No había
burguesía ni propiedad privada, pero había Trabajo Asalariado. Por lo tanto había Capital:
“un poder social independiente, esto es, el
poder de una parte de la sociedad, que se mantiene e incrementa a través de la
compra de fuerza de trabajo. La existencia de una clase que posee solo su
capacidad de trabajo es condición preliminar y necesaria del capital. Es
exclusivamente el dominio de la acumulación lo que transforma el trabajo
acumulado en capital” (Marx, Trabajo
asalariado y capital).
Pareciera entonces, que un problema clave de todo
proceso revolucionario nacional tendría que ver con el control de ese “poder
social independiente,… que se mantiene e incrementa a través de la compra de
fuerza de trabajo”, que suma los recursos propios de toda nación
y que toca otro problema decisivo: ¿Quién controla y domina la acumulación
privada de capital y los recursos que administra el Estado: el empresario, el
banquero, el latifundista nacional y extranjero, la burocracia o los
trabajadores de la ciudad y el campo a través de sus organizaciones? Está demás decir que todo proceso
revolucionario, incluyendo el nuestro, implica una lucha contra la lógica
capitalista. Lógica que produce
burguesía, pero también una burocracia que en procesos de transición
revolucionaria (de manera natural) tiende a acumular un poder desmedido en su
rol de personificación del capital. Esto fue corroborado por la propia realidad
y visualizado por Marx y por quienes jugaron roles de dirección en procesos
revolucionarios e hicieron críticas y ejercicio de construcción de sociedades
opuestas al capitalismo. De toda esa experiencia y crítica a la Burocracia
surgió un antídoto: sólo puede ser reducida a su
mínima expresión a través de una política consciente dirigida a acelerar la
transferencia de gobernabilidad y poder hacia los trabajadores y el pueblo
explotado, lo cual implica un
ejercicio consciente, no solo de control social cada vez más estricto sobre el
presupuesto nacional, el capital conformado por las inmensas riquezas del país
y sus espacios geográficos, sino también y con igual relevancia: de control
social sobre la lógica y metabolismo del capital como factor clave de la
inmensa carga alienante y cultural de la vieja sociedad que queremos superar y
que opera silenciosamente como un actor incógnito de carácter
contrarrevolucionario.
Un dato
importantísimo que toca el problema clave de quién controla la acumulación
privada de capital, no sólo nacional sino global y que es difícil de investigar
porque forma parte de los secretos de los dueños del capital mundial, está
relacionado con el monto de las transacciones que se mueven diariamente en el
circuito financiero internacional, es decir, la economía predominante en el
mundo. Aunque en el capitalismo esto es difícil de precisar, se cuelan
informaciones que ese monto supera los dos
billones de dólares en denominación estadounidense, pero lo asombroso de
esto es que una parte importantísima de ese monto tiene que ver con salario futuro de millones de
trabajadores en el mundo que cotizaron toda su vida en Fondos de Jubilaciones y
Pensiones y que están sometidos al control de los dueños de la banca mundial,
quienes no sólo especulan financieramente con salario futuro sino que reproducen
la lógica perversa del capital a costa de su opuesto dialéctico: el trabajo. Un circuito financiero internacional que
además se engulle, a través de esta misma banca internacional, los pagos
puntuales que hacen la mayoría de los países del llamado tercer mundo por
concepto de deuda externa fraudulenta, a lo que habría que agregar los
depósitos en divisas que reciben de los distintos bancos centrales nacionales
del mundo que también administran. Es
urgente precisar, que en pequeño, en cada estado nacional, esta lógica perversa
del capital, el cual no tiene fronteras, también es predominante en las
economías nacionales con múltiples variantes que se le podrían sumar, lo cual
constituye el delito legalizado de un sistema donde los pueblos explotados no
tienen la más mínima salida esperanzadora dentro de este sistema. Situación que
tiende a agravarse y que amerita precisar acciones de contingencia en lo
Nacional, debido a la grosera permisividad jurídica que se le ha otorgado a los
operadores económicos del Gran Capital para llevar la especulación financiera a
términos demenciales, casi irreversible en sus consecuencias y que coloca al
mundo al borde de una debacle recesiva
Valga lo anterior
para preguntarnos:
- Acaso no vale
repensar a la luz de las experiencias pasadas eso del Socialismo en Venezuela
(en un solo país), que muchos creen que lo están haciendo o lo pueden hacer a
través de ese contrabando ideológico que ha sido la socialdemocracia o lo que
aún queda de los mentores del “socialismo real”.
- Acaso la
pertinencia del carácter mundial de
la Revolución Socialista y la construcción del Socialismo del Siglo XXI no
tiene que ver con contribuir a borrar de la faz de la tierra ese circuito
financiero internacional, que acabamos de graficar, para poder avanzar contra
el metabolismo social de varios siglos de alienante lógica capitalista e ir
mas allá, es decir, en cuanto los requerimientos de un instrumento organizativo
que sea capaz de unificar las luchas de los pueblos y que a su vez permita
generar direccionalidad en esta audaz tarea transformadora.
- Será que es
necesario ser riguroso en definir lo que es un gobierno de carácter socialista o más bien revolucionario y el por qué
necesita de un régimen, también de carácter revolucionario, para poder desmontar
el estado capitalista, algo que intentaremos hacer siendo ejemplo de la
democracia más amplia del mundo, pero sin la ingenuidad de descuidar la defensa
del proceso, lo cual requiere avanzar de manera práctica en la concepción del pueblo en armas.
- Será que somos
parte adelantada y consecuencia de una crisis internacional de la expresión
neoliberal del capitalismo que no ha tenido aún su pico más importante y que
nuestro proceso esté encaminado hacia una experiencia de sociedad transitoria
revolucionaria, cuya irreversibilidad depende de nuestra lucha a muerte por
restarle espacio al capital nacional y extranjero mientras empalmemos con otra
crisis cíclica en la economía mundial. Crisis que empieza a manifestarse, que podría abrir procesos
revolucionarios en el mundo capaces de neutralizar el reacomodo histórico del
capitalismo a través de la guerra y a su vez abrir las compuertas del
Socialismo del Siglo XXI.
¿Tienen sentido
estas interrogantes? Incluso, el papel
político de la clase que únicamente vive de su trabajo y que es responsable de
todo lo que se produce y mueve en este mundo vertiginosamente dinámico.
Todos estos
aspectos son parte del inmenso debate al que debemos arribar, porque baja a
tierra el problema de la direccionalidad y gobernabilidad revolucionaria. Tarea
central, colectiva, que tiene en contra elementos “sutiles”, altamente
contrarrevolucionarios, debido a que prevalece un entorno de relaciones
capitalistas que determinan la conciencia social, que reproduce burguesía y
burocracia que acumula, privadamente, capital convirtiéndose en su
personificación.
Por esta razón, no
debe extrañarnos que la contrarrevolución, de manera natural, capte adeptos en
el gobierno. Que eso del “chavismo sin Chávez” tiende a tornarse
orgánico en una parte de la superestructura del poder, porque corre por dentro
de la lógica del capital convirtiendo a hombres y mujeres, funcionarios del
poder público con incidencia en los manejos de los recursos del estado, en
damas y caballeros honorables potencialmente ganables para el bando de la
contrarrevolución. Acaso la lógica del capital no fue el catalizador principal
que hizo reversible experiencias revolucionarias pasadas, que su metabolismo
seductor contiene esa virtud satánica de transformar a hombres honestos en
truhanes y pillos de cuello blanco, quienes propenden a paralizar la justicia
revolucionaria en función de favorecer el imperante lugar común de la
corrupción y la impunidad. Acaso, no
fuimos testigos este 2 de diciembre de cómo la lógica del capital ayuda a la
experiencia conspirativa del enemigo en su tarea de horadar los hombres y
mujeres del proceso.
3. Cómo lo vemos
Partimos
de que estamos en una coyuntura nada fácil. Hay tensiones que predominan en el ámbito económico internacional,
presiones que se ejercen en contra de nuestra industria petrolera, planes
conspirativos centrados en caotizar la gobernabilidad sobre la solución de
necesidades inmediatas del pueblo, además de las distorsiones que en el campo
bolivariano se producen como consecuencia de las disputas internas que implica
un año electoral. Sin ser ingenuos, en
el sentido que la coyuntura puede ser tensionada en contra nuestra y que nos
pueden llevar a situaciones de contingencia donde tendremos que cerrar filas
con todo el Pueblo Bolivariano Movilizado en el terreno de lucha que ellos
escojan, este mismo año, así transcurra en el terreno electoral, existe el
peligro real de perder espacios importantes a nivel regional y municipal, debido
a que no hubo equipos que realizaran un ejercicio de gobernabilidad
revolucionaria y, en consecuencia, eso ha levantado un descontento en las bases
bolivarianas que ha permitido ser permeadas por el discurso conspirativo. Por
supuesto, no ver esto en su justa dimensión y no actuar de manera urgente en
función de revertir esa envenenada tendencia, seria una tamaña
irresponsabilidad, casi una conducta criminal contra el proceso revolucionario,
que nos tiene que llevar a aprehender la genialidad intuitiva del pueblo en esa
línea de acción entonada inmediatamente después del referendo del 2D: LIMPIEZA… MÁS REVOLUCIÓN.
Esto requiere, no
solo el apoyo de los hombres y mujeres más comprometidos con el proceso
revolucionario sino del concurso del todo el Pueblo Bolivariano,
fundamentalmente de su vanguardia de cientos de miles, de los más luchadores y
mas resueltos que empalmen con esta coyuntura de lucha, de caras nuevas
promovidas por el propio Pueblo Bolivariano, de cerrar filas en cada ámbito
territorial con equipos revolucionarios que garanticen la gobernabilidad desde
abajo y con todo el apoyo de las instituciones, de plataformas unitarias de
praxis revolucionaria para cambiar los entornos en los espacios de nuestra
comunidades, sean barriales, fabriles, urbanas rurales, transformando y
cambiando con el pueblo, haciendo revolución, promoviendo la unidad y la
construcción de planes discutidos democráticamente en el sector laboral, campesino,
indígena y popular para mejorar aún más y de manera acelerada la calidad de
vida de los sectores más explotados y necesitados.
Nota complementaria:
Por
supuesto, este es un papel de trabajo inacabado con el que aspiramos abrir un
debate sobre problemas centrales de todo proceso revolucionario. De hecho se trata de discusiones abiertas
donde todavía continúa la polémica, la cual debe continuar, en el marco del más
amplio debate democrático, pero vinculada principalmente a la praxis
revolucionaria. Aquí apostamos a la
gobernabilidad desde abajo, a la construcción colectiva de la direccionalidad, a alinearnos dentro de
esa contradicción aun vigente Capital vs. Trabajo con los sectores clasistas,
los explotados, los que viven, únicamente, de su trabajo y dentro de una visión
total del socialismo que implica un cambio de las relaciones económicas
internacionales, de unificar las luchas a nivel mundial y de asumir las
instancias organizativas que correpondan al peligro en que se encuentra no solo
la humanidad sino la misma existencia del planeta.
Nota
final:
A
manera de propuestas que empalmen con este papel de trabajo y que corresponde al
ejercicio de direccionalidad del gobierno planteamos algunas que ya son parte
de la discusión en el campo revolucionario: Creación de una Instancia de seguimiento de costos, precios y ganancias
dirigida a controlar la acumulación privada de capital. Nacionalización del
comercio importador de productos de la dieta básica del pueblo: nadie puede
acumular riquezas trayendo leche, azúcar, arroz, etc. del exterior. Salario Máximo: que nadie gane más que el
compañero Chávez, quién es el que mas trabaja. Asignación de viviendas a futuro bajo contraloría social de los
beneficiarios y sobre la base de un Plan de Construcción de Viviendas que
precise un inventario de tierras a nivel nacional para desarrollo habitacional.
Previsiones para la contingencia con relación al Banca Privada transnacional
que hace intermediación financiera en el país. Aseguramiento de nuestras divisas y depósitos en el exterior ante una
posible baja aguda del dólar. Una
política laboral, salarial, contractual, de seguridad social y crediticia
dirigida a asumir como aliado estratégico a los trabajadores de la ciudad y el campo.
Suscriben
este papel de trabajo por la Parroquia 23 de Enero-Caracas:
· Equipo de Trabajo de la Circunscripción Nº 2
· Equipo de Trabajo del Batallón Nº 1 de la
Circunscripción Nº 3
· Equipo de Trabajo del Batallón Nº 9 de la
Circunscripción Nº 1
· Equipo de Trabajo del Batallón Nº 10 de la
Circunscripción Nº 4
… y los
siguientes aspirantes a militantes:
· Yolanda Acuña B
4 /C4
· Celia Arenas B 1 /C4
· Carelys Cabello B
9 /C3
· Dalia Rivas B 4 /C3
· Crisanto Useche B
4 /C3
· Martiniano Luna B
1 /C4
· Irma Soto B
8 /C1
· Eddie Albornoz B
2 /C3
· Susana Rodríguez
· Alfredo Pacheco B
1 /C4
· Carmen Pericaguan
· Rammel Rodríguez B
4 /C3