Analizando el Febrero Rebelde
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Partiendo como punto inicial es pertinente que entendamos y estudiemos lo económico por encima de todo y como que eje gravitador, ya que el BCV manejaba imprudentemente las finanzas del país, era un monitor del Fondo Monetario internacional (FMI), y las recetas neoliberales que contrajeron la política fiscal, mantenían una doble deuda pública tanto interna como externa, adicionalmente el desequilibrio económico respecto a la paridad cambiaria, fueron el detonante del estallido social y militar del año 1992.

La hacienda pública iba por su lado, el endeudamiento era como una tarjeta de crédito que pasaba de un gobierno a otro, en fin las metas impositivas aplicadas en la época de los 80 eran insostenibles y el pueblo se rebelo.

Obviamente los insurgentes contra el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez, proponían un proyecto político, que ha sido la bandera del hoy presidente Hugo Chávez. Al respecto, manifiesto que “cuando se observa una gestión con inclusión social, que ha disminuido la pobreza sobre el 50% por ciento, es reflejo del acertado manejo de los recursos del Estado, que era el clamor de los venezolanos durante décadas”.

Durante los últimos años el Gobierno ha dado respuestas ‘prudentes’ a los desafíos que se han presentado, sin descuidar las políticas sociales y soportando grandes saboteos de agentes económicos de poder.

Volviendo al principio y rememorando ese tiempo nefasto, explicamos en qué consistía “el paquetazo” que realizaba el Gobierno para esa fecha:

“La gasolina duplicó su costo. El gobierno liberó las tasas de interés, con el resultado de que éstas rondaron la magnitud usuraria del 100% anual. Para represar la liquidez monetaria, el Estado puso a disposición de los bancos los llamados Bonos Cero Cupón, que les pagaban estas tasas estrafalarias a costa del Fisco, además de duplicar y hasta triplicar los demás insumos en el mismo día, respondiendo a la dieta impuesta por el Banco Mundial y unas medidas recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que produjeron una elevación abrupta en los precios del transporte y los alimentos, con la excepción de 18 renglones de la cesta básica.

No cabe duda que ese paquete económico yo lo describo como una estrategia de cesión de la soberanía largamente planificada, que condujo posteriormente al país a una crisis estructural, en la que la mayoría de la población se encontraba en niveles de pobreza extrema, excluida del aparato productivo y de los beneficios sociales que debía garantizar el Estado. En ese paquetazo de CAP II, también se redujeron los subsidios de la agricultura, los subsidios a los alimentos. Al igual que los gastos de mantenimiento a las escuelas y hospitales que provocaron un deterioro de su infraestructura física sin precedentes en el país y que la Revolución Bolivariana ha tenido que levantar a lo largo de estos años.Ese paquete de medidas económicas de shock, elaboradas por tecnócratas del IESA y de reconocidas universidades anglosajonas, a quienes poco importaban el impacto que tendría en una población hambrienta. Para los “IESA y Chicago Boys” liderizados y tutelados por El economista neoliberal Milton Friedman y Arnold Harberger, de la Escuela de Economía de la Universidad de Chicago, cuyos nombres aun resuenan en la actualidad como Miguel Rodríguez “Paquetico” y Ricardo Haussman a la cabeza con algunos acólitos como Moisés Naim, tenían mayor peso los fríos numeros de la macroenomia criolla, hipotecada al FMI Y el Banco Mundial, que el sentir de una población que deposito su ultima confianza en un régimen cuartorrepublicano decadente. Como dijo el Comandante presidente en la pasada campaña presidencial cuando presentaba su Plan de Gobierno, esgrimió que no hay que recordarlos como políticos, porque no lo son y nunca lo fueron.

El político tiene que asumir un mínimo código de ética, independientemente de su ubicación en el mapa político internacional. No puede ser alguien tan sin vergüenza. Recordó que algunos de los Chicago Boy’s tuvieron las cachazas de decir que no funcionó el gran viraje o paquetazo de Carlos Andrés Pérez porque no lo aplicaron con todo el rigor. Imagínense, hubieran tenido que exterminar a media Venezuela".



(*) Docente Instructor, Político y Científico Social.

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