9- El PRI repartió
monederos electrónicos de una afamada tienda por departamentos (Soriana) a
cambio del voto a Enrique Peña Nieto.
8- Durante la
jornada electoral hubo eventos irregulares como robo de urnas o número
insuficiente de boletas, por lo cual mucha gente no logró ejercer su derecho
ciudadano.
7- El PRI ofreció
a millares de funcionarios de casilla, entre 5.000 y 10.000 pesos (500 y 1.000
dólares) para que adjudicasen ventaja artificial al candidato Peña Nieto.
6- El IFE
(Instituto Federal Electoral) adelantó –en media hora- el primer boletín, el
cual estaba pautado para las 23:45 horas. Anunciaba una brecha de 8% entre Peña
Nieto y Andrés Manuel López Obrador (AMLO), aunque en el PREP (Resultados
Preliminares) esta diferencia era de 3% y se estrechaba todavía más.
5- El IFE dio
como vencedor al candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, cuando se había computado
menos del 15% de las casillas.
4- Felipe
Calderón, Presidente de la República, se arrogó atribuciones que no le
competían al felicitar a Peña Nieto como ganador de la elección cuando apenas
comenzaban los escrutinios. ¿Desesperación?
3- Josefina
Vázquez Mota, abanderada del Partido Acción Nacional (PAN) y Gabriel Quadri (Nueva
Alianza), reconocieron la “derrota” en tiempo récord e instaron, en sospechosa
sincronía, a que AMLO también aceptara el revés.
2- Enrique Peña
Nieto, con la complicidad de Televisa y TV Azteca, realizó una alocución en la
que se autoproclamó como nuevo Presidente de México. El discurso fue leído de
principio a fin.
1- Las inexactitudes
numéricas entre las actas y los datos publicados en la página del IFE, son
escandalosas. En la Delegación Coyoacán, sección #0659, AMLO tenía una cantidad
de votos en el acta (174) pero en la web del Instituto ésta disminuyó (90). En
la sección #5614 de Cuautitlan, Peña Nieto obtuvo más de 800 sufragios y colocó
el nivel de participación en ¡235.47%!
El pasado 1º de
julio se burló la voluntad popular en México y se ha estado desarrollando, de
forma continua e impune, un golpe electoral con el apoyo del IFE, los medios de
comunicación y la plutocracia decadente. El PRIAN (PRI + PAN) ha desatado la
ira de un gigante que lo hará polvo cósmico.