¿La verdadera televisión?

Un dueño de una televisora nacional opositora cien por ciento, dijo una vez que darle un premio de canal del año a la Televisora Venezolana Social sería una gran mentira y el solo pensarlo, un absurdo. Pues bien, quise constatar el por qué este señor decía esto, y una mañana me puse a ver este canal. Temprano colocaron dibujos animados para niños de muy corta edad, sin nada de violencia, nada de esos dibujos que se matan entre ellos una y mil veces, luego varias comiquitas educativas de sello venezolano, donde en menos de una hora de forma muy pedagógica enseñaron el porqué de la lluvia, tipos de energía y como se elabora el papel. Siempre incitando el espíritu investigativo del niño. Luego de esto vi de muy buen agrado programas sobre gastronomía típica venezolana, aprendí hacer una buena olla de frijoles al estilo de Boconoito, conocí el llano venezolano de la mano de un documental, además de varios cortos de producción venezolana y una buena película de auto superación, de un equipo mexicano de años atrás, toda esta programación muy educativa, respetuosa y de buen nivel.

Entonces me pareció que ese tipo de la otra televisora estaba equivocado, no entendía porque esta programación llena de cultura, llena de sentimiento nacional es declarada mala por estos “expertos” en televisión. ¿Será acaso que esta gente, ya mentalmente asocia lo nacional, la cultura, con lo mediocre? ¿O será simplemente que como en esta televisora la programación no es para vender, a ellos les parece corriente?

Pero comparemos ahora la programación de un “buen” canal, uno digno de sus premios, a la altura de los canales extranjeros, expertos en vender consumismo por todo el orbe terrestre. Veamos:

Desde temprano en la mañana cuando alguna persona enciende su televisor y sintoniza la señal de uno de estos canales, lo primero que puede observar es una publicidad agresiva, que invita a consumir, o un programa televisivo tan degradante e insultante para las neuronas de cualquier espécimen que posea. Primero te colocan a una persona “graduada” de psíquica, con unas cartas y una bola de cristal, este personaje sutilmente te dice que estas jodido hoy, por que una estrella que esta a millones de kilómetros no quiere que te vaya bien, pero si te vistes de azul tal vez mejores, pero cuidado, ni se te ocurra vestirte de rojo pues te vas a fuñir mas. Después de esto aparece un gordo y una macha flaca a chismear y juzgar sobre la vida privada de artistas que están a cientos de kilómetros, y se dan el tupé de exigir todos los detalles de la vida de estos. El colmo de este programucho es criticar a X artista por su gordura o por algún desorden alimenticio, como si los moderadores fueran unas esculturas griegas, uno pasado de gordo y la otra pasada de flaca, válgame dios.

Luego de esta ridiculez te viene una señora, como de cuarenta años, bien vestida y con un excelente vocabulario, todo esto la hace la indicada para resolverle los problemas a las demás personas, que están jodidas por una estrella, esta señora trae los problemas más vergonzosos junto con sus desvergonzados protagonistas (claro, tiene que ser el problema más feo, el más morboso para atraer audiencia). Y gracias a dios que nos libraron a los que no tenemos cable de ver aquella señora gorda, “rubia”, con un acento cubano (que lo trata de esconder) juzgando la vida y los problemas a los latinos que osan irse a vivir a usa, esto lo hace con la excusa de que ella tiene la Greencard y por lo tanto mejor que sus invitados.

Justo después de este abreboca viene el plato fuerte, el programa más humillante para el venezolano, un poco de ex mises juntas, hablando mal de los vestidos del venezolano de calle, burlándose de la idiosincrasia venezolana, gastando el tiempo televisivo hablando sandeces y para variar chismeando. Esta es una mañana en un “buen” canal televisivo. Si como no.

A mediodía vienen las noticias, la hora para las noticias, para informar, “a según” como dicen en mi barrio, pero, como veinte minutos lo utilizan para vanagloriarse sobre los premios que ha ganado tan excelsa programación, quince minutos lo usan para chismear y lo demás para publicidad. Menudo noticiero.

Hablemos de las novelas, esos programas que mas hacen daño a nuestra sociedad, donde lo que se enseña es que hay que vengarse, negar los hijos, ser promiscuos, ser individualistas, burlarse de la forma de ser del venezolano y pare usted de contar. Bueno, la primera novela seguro será alguna mexicana, colombiana o brasilera, luego seguirá otra tal vez del mismo corte, y luego otra y otra más. Así como para perder la tarde imbuidos en tremendos culebrones. ¿Y en la noche que nos espera?... taratataaaaaaann…. Novelas.

Y es así como se pierde un buen día al frente del televisor viendo un “buen” canal televisivo, digno de todos los premios que ellos mismos se inventan y se dan. Entonces pregunto yo: ¿es mejor esta programación a la que se da en TVES? Tal vez en ventas y rating sí, pero en altura y calidad, no lo creo. ¿Dónde queda la producción nacional? ¿Dónde queda la cultura, el folklore, la idiosincrasia venezolana? ¿Qué tan responsables son los canales de televisión del embarazo en la adolescente? ¿Qué cuota de responsabilidad tiene esta programación en los índices de violencia? ¿Qué aprende un niño viendo esto todos los días? Son cosas como para pensarlas. La verdad es que la inteligencia colectiva a veces se minimiza cuando por ignorantes tal vez salimos a defender estas “cosas”.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 745 veces.

.