Respuesta a un tal Espartaco

Como lo sugiere el título de esta nota, hemos venido sosteniendo en la página digital de Últimas Noticias una controversia con un infeliz que firma sus comentarios con el seudónimo de Espartaco. Lo cual no deja de ser hasta cierto punto desagradable, porque es como discutir con un huidizo fantasma o pelear con una sombra.  La causa de ese diferendo se debió a que en una nota publicada en la mencionada página, denuncié por enésima vez el grave problema del agua que desde hace años vienen padeciendo los habitantes esta ciudad, y particularmente, los sectores de menores recursos, que son, inexplicable paradoja, los que más caro pagan este precioso líquido.

   Sin embargo, este sujeto, carente por completo de escrúpulos y con el mayor cinismo, negó, utilizando para eso una jerga muy parecida al lunfardo, es decir, un lenguaje soez e insultante, característico de los individuos de los bajos fondos, que es al parecer su hábitat natural, negó, repito, la existencia de ese problema. Y como era de esperarse, debido a que le respondí más o menos en los mismos términos, se inició entonces un toma y dame que ha llegado a una situación en la que este despreciable individuo, carente por completo de ideas y de imaginación y a falta, además, de mejores argumentos, ha empezado a meterse con la familia. Como se comprenderá, esto ya se salió del cauce normal para tomar un cariz personal, pero como el degenerado incurre en estas infamias amparándose en un seudónimo, uno no sabe a quien dirigirse para exigirle una explicación y reparar, como hombre, la afrenta inferida. No obstante, yo le respondí y lo hice sin caer en la bajeza en que esta piltrafa seudo-humana incurrió. No le menté la madre ni a él ni a toda su familia,  como con toda razón podía  hacerlo,  porque no quisiera chapotear en el lodazal en el que esta marrano parece revolcarse permanentemente. Pero, además, y por sobre todas las cosas, por dos consideraciones esenciales: primero, porque que las norma éticas por la que siempre me he regido me lo prohíben categóricamente, y segundo, sencillamente porque no soy como él, sino que por el contrario, soy de los que piensan que la familia es sagrada. Sin embargo, y pese a lo dicho, no deja de ser sospechoso la forma como este provocador trata desesperadamente de mantener su nombre y apellido en el más estricto anonimato. Y no sería extraño que esa curiosa conducta se deba a que tanto él como sus parientes, actuales y lejanos, estuvieran vinculados con hechos en relación con los cuales nadie podría sentirse orgulloso, en ese caso, por lo menos se explicaría. De manera que sólo me limité en contestarle en los términos en que creí conveniente hacerlo, pero Últimas Noticias, lamentablemente, me censuró. Y es por eso que apelo a este medio para desenmascarar a este sucio y asquerosa escoria. Y creo que la mejor manera de hacerlo es dando a conocer tanto la nota en la que menciona a mis antepasados como mi respuesta a la misma, es decir, la censurada por el mencionado periódico.

   Pero antes de hacerlo, es necesario decir lo siguiente: este carajo no me conoce, no sabe quien soy ni qué hago, y si viene a tener noticias mías y de mi nombre es ahora, a propósito de algunos comentarios que escribí en la página digital del citado periódico. Por lo que antes de esto siempre había sido para él un perfecto desconocido. Ahora bien, si yo soy un perfecto desconocido para esta basura, ¿qué podría decirse de mis ancestros, que por supuesto lo son pare él mucho más desconocidos? Entonces, por qué este follón dice de mis antepasados lo que dijo. Simplemente  porque es un acomplejado y porque detesta todo lo extranjero. Pero, además, porque su pervertida y enclenque alma de gusano le hace ver que todos los alemanes son iguales. Que si Hitler fue un lombrosiano, es decir, un criminal patológico  y un ladrón, todos sus compatriotas tienen necesariamente que ser así. Lo mismo podría extenderse a los italianos y españoles que, según él, deberían padecer las mismas tendencias asesinas de Mussolini y Franco, respectivamente. Que se podría deducir de un sujeto así. No se podría deducir otra cosa que es un racista y un xenófobo de uña en el rabo. Y esto es bueno tenerlo en cuenta, porque para fundamentar los argumentos que contra mí dirigió este jetón, en el texto en el que menciona a mis ancestros, y a falta de otros más inteligentes, me tilda de racista. Pues bien, este es mi texto. Juzgue quien lo lea si yo digo algo en él que me haga acreedor de ese calificativo. De manera que así más o menos empezó todo: 

   " Carajo, te quedó el casco echando humo, ¿oíste? Este sujeto, que pretende hacerse pasar por un genio, por un genio que sostiene que el que no comulgue con sus dislates seudo-teóricos, carentes por completo de sentido y abundantes, eso sí, de mentiras, falsedades y calumnias -al fin y al cabo es un embustero compulsivo-, es como mínimo una bacteria. Y lo peor es que al parecer en el fondo es él el que siente envidia de estos gérmenes, que por ser unicelulares carecen totalmente de cerebro. Y es precisamente por eso, por carecer de cerebro como las amibas, es por lo que esta piltrafa moral trata de hacer creer que para ser revolucionario como él hay que carecer de escrúpulos y estar siempre dispuesto a avalar cuanto atropello se pueda cometer contra los principios y valores que definen, precisamente, a un buen revolucionario. Para él, por ejemplo, revolucionario no es ser, en primer lugar, una persona honesta, íntegra, un individuo dispuesto en todo momento a sacrificarse en aras de los mejores ideales, como patria, libertad, soberanía y decencia. Un revolucionario no miente jamás, ni aun estando en peligro su propia vida. Y yo pregunto, ¿un sujeto tan embustero e inescrupuloso como Espartaco, qué podría tener en común con esta definición de revolucionario? Qué haría esta sabandija asquerosa si la mentira y la medacidad no se hubieran inventado. Nada, que se quedarían callado la jeta. Porque depravados como éste rufián no pueden pronunciar una sola palabra ni escribir tampoco una sola letra sin faltar a la verdad, es decir, sin mentir. Por ejemplo, él dice que yo miento cuando denuncio el incalificable e injustificable problema de agua que desde hace mucho tiempo viene padeciendo la ciudad de Maracaibo. Bueno, en ese caso, al que también está llamando embustero es al propio presidente Chávez, quien en el mitin que realizó en esta ciudad con motivo de la campaña electoral pasada, se refirió al problema. Pero no para anunciar su solución ni para decir cuando estaría resuelta esta insoportable calamidad, sino para que después de 14 años en el gobierno echarle la culpa a los gobiernos anteriores. También está llamando embustero a Panorama, que se ha cansado de reseñar las airadas protestas de la población, la que ha recurrido  a todas las formas posibles de lucha, tratando de que se vuelva a restituir este vital servicio. Incluso ha llegado a apelar, además de  los cierre de calles, de quemas de cauchos, etc., a incendiar las propias oficinas de Hidrolago. Sin embargo, ahora viene este pillo, un verdadero advenedizo, a decir alegremente, o para ser más exacto, a afirmar, porque le sale de las entretelas del que te conté, que todo eso de la grave crisis del agua en Maracaibo es mentira. ¿Quién podría tomar en serio a esta inmunda sabandija? Otra sabandija tan inmunda como él. 

   Esta es la respuesta del malandro al texto anterior. Es copia fiel y exacta del original:

 "Sabía q,en cualquier momento,te iba a salir el complejo racista y la "superioridad" aria;tus propias palabras, ofensivas al pueblo q te dio de comer  (¡!), dejan dibujada la esvástica q tienes gravada en tu diabólica alma de fascista (fascista o nazista, en qué quedamos);sin embargo te sientes orgulloso de tu apellido q lo q da es lástima y vergüenza (porque no lo tienes tú) por la increíble histori de latrocinios que pesa sobre tus espaldas,como tus ladrones ancestros, nacistes (nacistes o naciste) para arrastrarte en las cloacas del crimen, violar el honor a la verdad;vivir en la obscuridad de la manipulación, asfixiando la hombría al escudarte cobardemente en instituciones mediáticas que nunca nombré (¡!) ni nombraría porque sencillamente no tengo porque (por qué) hacerle propaganda a nadie. Apartando el reconocimiento,q malintencinadamente no mencionas,de los organismos internacionales al cumplimiento,por parte de LA REPÚBLICA BOLIVARIANA, del suministro de agua potable a TODOS los venezolanos (será acaso que los maeracuchos no somos venezolanos, porque no importa lo que digan quienes lo digan aquí no hay agua) , está el testimonio de mi pueblo y el mio (mío) propio de disfrutar del agua del chorro TODOS LOS DIAS. Tu (tú) no disfrutas porq no eres pueblo,lo q eres es un cobardón (jajaja) que no es capaz de enfrentar las mafias adecas q te venden el agua.

El innominado Espartaco

Nota: Insisto, este texto, con excepción de los paréntesis, es copia fiel y exacta del original.          Como se podrá comprobar, con sólo leer el texto anterior, nada de lo que esta pestilente piltrafa dice tiene que ver conmigo. Este sujeto es tan ignorante que no sabe que  el servicio del agua potable es responsabilidad exclusiva del gobierno nacional, no de las gobernaciones. Por ultimo, este no es el único tipo que con estas mismas características chovinistas militan en el partido del gobierno: Hace poco a Mario Silva también se le salió la clase y refiriéndose a unos apellidos de origen extranjero expresó en términos despectivos: criollito, criollito el apellido.

La siguiente es la repuesta censurada por Últimas Noticias, o sea, a los comentarios anteriores, que permite que cualquier inmundo jetón lo llame a uno ladrón, que le mientan la familia, y que sin embargo le niega al ofendido el derecho a la defensa.

   "No, a quien se le salió la clase nazifascista, xenofóbica y racista es ti, gargajo. Yo lo que he hecho es tratarte como merecen ser tratados los embusteros y rufianes como tú, que envidioso como son no dudan en enlodar con sus falsedades, calumnias y mentiras, el prestigio y la reputación de quienes están muy por encima de ti, y lo haces con la peregrina idea, con la esperanza inútil de rebajarlos a tu propio e insignificante nivel. Porque la mía y la de mi familia, maldito, ha sido una vida tan limpia e inmaculada, que incluso podría servirte de ejemplo para el caso de que algún día, cansado de tu vida inútil de malviviente y arrastrado, quisieras regenerarte y corregir tus malas mañas y peores inclinaciones, hampón. Es decir, una vida y una trayectoria radicalmente distinta a la tuya, que si por algo te has distinguido es por haber sido siempre un cobarde y un desvergonzado alcahueta; un mantenido que vive viendo a qué gobierno se le pega como una inmunda sanguijuela para vivir parasitariamente de él. ¿Mi apellido? claro que estoy orgulloso de él, por eso no lo oculto ni lo escondo cobardemente, como haces tú con el tuyo, bajo un seudónimo, que de hecho y en la práctica es un anónimo que sólo los periódico lo conocen. Pero, además, tan orgulloso como seguramente lo están los militantes del Proceso que también llevan apellidos de origen extranjero. Como Eva Golinger, Vanessa Davies o el ministro Giodani, que por ser éste de origen italiano, según tu xenofóbica teoría debe ser también culpable de las atrocidades cometidas por Mussolini y llevar también grabada en el alma y la conciencia el símbolo del fascismo, es decir, "las faces". Porque según tú, repito, el hecho de que el Duce haya cometido los horrendos crímenes que cometió indica que todos los italianos, desde Miguel Ángel y Bernine pa' abajo , con todos sus descendiente, sean unos delincuentes. Esta es la sana lógica de un sujeto que no lo parieron sino que lo evacuaron, por lo que todo lo que vomita es mierda. Pero regresando a lo que a mí concierne, como no sentirme orgulloso del origen de mi apellido si es el mismo que el de Carlos Marx, Federico Engels, que le legaron a la posteridad un portentoso tratado teórico, que hoy le sirve de guía a los revolucionarios auténticos en sus luchas contra el capitalismo explotador. Imbécil".

   Por último, una reflexión final, muy oportuna en estos momentos, por cierto. En efecto no hay nada más pernicioso para cualquier gobierno que los aduladores y alcahuetas tipo Espartaco, que dentro del actual Proceso existen como arroz. ¿Por qué? Bueno, porque este gobierno, pese a sus innegables virtudes, que los tiene, está lleno también de vicios y defectos que si no se denuncian tampoco se corregiran. Y si no se corrigen, pasa lo que acaba de suceder en las recientes elecciones  presidenciales; es decir, que mientras la votación de Chávez registró una tendencia a la baja, la a favor de la oposición se incrementó, al punto de que sólo le faltaron 7 puntos para llevarse la victoria.

   De allí que este gobierno necesite urgentemente una oposición, que inspirada en los mejores intereses del país, le haga ver sus fallas, defectos y errores; que le impida que, en un momento determinado, pueda desviarse y dejar de cumplir con los objetivo que se ha trazado la revolución. Después de todo, ¿no fue acaso José Vicente Rangel quien, faltando pocos días para las elecciones presidenciales del 6 de diciembre dijo, a través de su programa en Televen, que "el poder corrompe"?

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Alfredo Schmilinsky Ochoa


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