¿Con qué viene el laboratorio de la maldad?

     Desde hace tiempo lo hemos venido diciendo. Esta gente está “loca, enferma y mal recetada”. Tal era la respuesta de un personaje que cada año  visitaba las fiestas patronales de El Tejero, Monagas, para aquellos  despistados, burlones y mamadores de gallo.  ¿Y qué pensar de una oposición que todos los días nos sale con un cuento nuevo para pescar en un rio que ellos creen está revuelto? ¿Qué pensar de una gente que delira en su desesperación por volver al poder por el medio que sea? ¿Y qué creer de una dirigencia que a falta de pueblo tiene en los medios privados su única arma para convalidar permanente campaña de mentiras? ¿Qué se puede esperar de quienes viven del odio, deseando a cada instante que el cáncer acabe de una vez con nuestro Presidente?

      Por el momento ellos como nosotros tenemos una apreciación de quiénes son y qué quieren. Hicieron sus primarias y sacaron tres millones de votos. Ese es su piso y su votación dura. Sueñan con una multiplicación que, al parecer, cada día se le ve cuesta arriba. Eligieron un candidato que a lo interno de las organizaciones que conforman la fulana mesa, no luce. No cuaja. Es un bacalao. No da pie con bola.

    Le toca a quienes están en función de gobierno hacer las cosas bien. La oposición se ha propuesto hacer su campaña en base a los errores que el gobierno pudiera cometer.  Es tal su desesperada mala intención y falta de propuestas serias que hasta  a los desastres naturales  le han pretendido sacar provecho. Y para no descuidarse con sus planes  criminales y antinacionales, aplican  el mismo recetario desestabilizador de otras partes del planeta. Especialmente el saboteo a la electricidad, por tratarse de un servicio de uso masivo y de sensible repercusión. Monopolización, acaparamiento y especulación con los alimentos. Ni hablar de la delincuencia y  su afán amarillista. Victimizar y exagerar con una libertad de expresión que goza de una excelente salud. ¿Qué más quieren?

      Aunque, por lo visto, ellos no reconocerán la obra ni los logros del gobierno, el remedio  para tanto desequilibrio y maldad desatada está en seguir trabajando al lado del pueblo. Profundizando la inclusión social que tan buenos resultados ha dado hasta ahora. Seguir dándole fuerza a un gobierno y de manera especial a un Presidente que todos los días predica y practica el bienestar de todos los venezolanos. Ellos no podrán con su odio y su  maldad. La muerte, la oscuridad y la tristeza serán derrotadas por la vida, la claridad y la alegría de nuestro pueblo. ¡No volverán!

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