No pretendo ser y menos compararme con los grandes estudiosos y seguidores de la ciencia que estudia el “cómo pienso”, es decir, la Lógica Formal. Simplemente que he tenido la oportunidad de estudiarla un poco cuando en mi época de estudiante me encontré frente a esa materia “rompe coco” y muy difícil de asimilar sobre todo por el poco tiempo que tuve de estudiarla a fondo, ya que tenía que dedicarme a otras materias que sin querer queriendo me quitaban tiempo para su exclusividad.
Y es aquí donde entra el señor Majunche alias El Flaquito y sus peroratas extrañas con fallas estructurales, gramaticales y sintácticas con el fin de convencer a sus seguidores para que voten por él en las próximas elecciones presidenciales del 07 de octubre de 2012.
Basta con escucharlo tratando de convencer a sus pocas…poquísimas personas seguidoras de sus mensajes mentirosos y carentes de fuerza, conocimiento político y de persuasión; es decir, no convencen a nadie. Y es que con mentiras y contradicciones sus juicios son falsos, no son verdaderos ambos. “Dos juicios contradictorios entre sí no pueden ser verdaderos los dos” así reza el principio de contradicción. Prueba de ello cuando dice amar a Venezuela y al mismo tiempo su intención es entregarle el país a sus amigos incondicionales: los EEUU; ¿Es eso amor a Venezuela? ¿Cómo es eso cuando asegura que el narco-Uribe es su aliado incondicional para luego refutar ante su tremenda metida de pata que él no lo dijo? O cuando afirma estar de acuerdo con las Misiones para inmediatamente ante sus pocos seguidores decir lo contrario e incluso asegurar privatizarlas cuando, en un supuesto negado, llegara a ser presidente de la “República de Venezuela”. Y que decir de acusar a las Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) de prohibirles a sus integrantes en un documento forjado ver por televisión su “apoteósica” marcha y su delirante discurso, para luego alegremente desmentirlo.
Pero las contradicciones no solamente aparecen entre dos juicios, también hay contradicciones en sí mismas; decir, “Seré el presidente de Venezuela” es ya una contradicción porque él jamás llegará a serlo por su condición de perdedor en las encuestas y porque el verdadero pueblo venezolano lo conoce; él odia a ese pueblo, el pueblo sabe de dónde proviene, está al tanto de su trayectoria familiar burguesa, está al corriente de su intervención en el golpe de Estado, de la matanza en Puente LLaguno perpetrada por sus sicarios a venezolanos y venezolanas de ambas condiciones políticas; del asedio y arremetida a la Embajada de Cuba y de la persecución y arresto de Ministros Bolivarianos.
Capriles, eres, como dice el Comandante Chávez, la ausencia del ser, eres la Nada.
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