¿La Constitución sólo es interpretable por “los bobos de la yuca”?

Viendo la Constitución como a la cándida Eréndira

    Todavía está muy bache, tiene teticas de perra.”

            Eso dijo el tendero, cuando la “abuela desalmada”, le ofreció la virginidad de la huérfana a cambio de trescientos pesos. No obstante, llegaron a un acuerdo y, de esa manera, se inició la vida de violaciones, en estricto sentido, en una adecuada interpretación, de la inocente muchacha.

            Un cínico, no recuerdo quién, dijo que la Constitución se hizo para violarla. Por supuesto, aquel personaje fue un “digno representante” de la derecha. Betancourt, contribuyó a violar la constitución cuando participó en el golpe contra el general Medina y, siendo presidente de la Junta de gobierno nacida de esa usurpación, la volvió a violar al permitir que sus secuaces practicasen la tortura en “El Trocadero”. Averigüen las tropelías del gobierno contra gente como Arturo Uslar Pietri y otros allegados al presidente derrocado.

            Pero luego cuando los venezolanos sacaron del poder a Pérez Jiménez, quien nunca le paró a ese libro, volvió Betancourt a darle patadas a diestra y siniestra a los principios constitucionales. Asesinaron, torturaron, desaparecieron, exiliaron gente y sobre todo, a los cinco minutos de darle “visto bueno” o el ejecútese a la constitución de 1961, Betancourt suspendió las garantías constitucionales durante todo su período y continuaron en ese estado de cosas en parte del de su sucesor, Raúl Leoni. Amparados en esa medida, violaron hasta un artículo sagrado, cuya suspensión no tiene cabida, como el derecho a la vida,  por aquello que en Venezuela “no hay pena de muerte y ninguna autoridad puede aplicarla.”

            ¡Coño! Pero Betancourt, como decían los cumaneses de mi tiempo juvenil, se la pasaba enjuagándose la boca con la “sagrada constitución”. Por cierto, “La sagrada”, llamaron la policía política de Betancourt en su primer gobierno, que como la DIGEPOL después, se lavaron los paltoses con los principios constitucionales.

             Para la derecha pues, la constitución es sólo un libro. Un conjunto de normas que se respetan si les conviene; para eso la elaboraban en cenáculo, como la del 61, la cual salió de una reunión final y privada entre Caldera y Gonzalo Barrios; los mismos del Pacto de Punto Fijo.

            También esa derecha, tiene la constitución como un libro sólo descifrable para la “gente talentosa” y ésta se encuentra entre ellos, porque fuera de ese corral, allá donde pululan los desdentados, no hay quién para entender lo que ella dice. La constitución es pues, un documento para que le interpreten sólo los escogidos, y entre éstos están Enrique Mendoza, Capriles, Leopoldo López y Cecilia Sosa.

            “¡Qué sabe burro de frenos de potencia!”, dice el muy talentoso dirigente de la MUD.

            Esta constitución bolivariana, elaborada por unos constituyentistas en mayoría chavistas y refrendada por el voto popular, contra el de la derecha, pues ella votó en contra, esto no podemos olvidarlo, “sólo la puede entender y lógicamente interpretar con pertinencia nuestra gente”, piensa y dice el núcleo de la MUD y la repiten en letanía los demás disociados.

          ¡Eso es una vaina muy difícil, no propia para mal vestidos y orilleros! Dice Julio Borges con cara grave, quien se asume como “El Pensador” de Rodín, mientras Capriles y López menean la cabeza de arriba abajo en gesto de aprobación. Que uno se le antojan “los bobos de la yuca.”

          Toda esa trampa está destinada a sentar las bases para violar la constitución y justificar guarimbas e intentos de golpe. Lo que es lo mismo, intentar de nueva violar la Constitución.

          Recordemos como ellos, tras Carmona, se echaron la Magna Carta al pico completica en menos del tiempo que canta un gallo.

          Ellos en el fondo, “para mí”, como dijese Joselo, por querer pasarse de vivos terminan siendo pendejos. Pasan por alto que este pueblo ya no es aquel “que tenía quien le leyese” y se lo hacía al revés, sino es lector y conoce bien la Ley. Apenas se inicia un debate pela por ella y, como eso no es sólo para sabios, como “los lechuguinos” arriba mencionados, y la interpreta tal como dice la letra y quiso el espíritu del legislador.

         En fin y en concreto, Chávez es presidente electo por el soberano, tiene permiso de la AN y hay que esperar se reponga, como va suceder, para que retorne a sus funciones, porque ni un segundo ha dejado de ser el PRESIDENTE. Mientras tanto, Nicolás el Vicepresidente, con todo el apoyo popular. Lo demás está en la Constitución misma; lo sabe la derecha y más y mejor el pueblo.


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