Fe de Vida y Secreto Médico

Leo que unos supuestos venezolanos residentes en Miami “reclaman un certificado de fe de vida que acredite que el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, está vivo”. Como ellos forman parte de la clase pensante que se fue del país, nosotros (los ignorantes que no nos hemos ido) no sabemos a qué se refieren. Por eso, buscamos en la web de la embajada venezolana en Washington, precisamente para acercarnos más a ellos (a los pensantes que viven en USA), y podemos comprender que se trata de un documento cuyo trámite y obtención parecen sencillos: “Para tramitar una Fe de Vida el solicitante debe acudir a la Sección Consular y presentar los siguientes recaudos:

1. Cédula de identidad laminada (vigente o no) o pasaporte venezolano.

2. Documento donde se pueda corroborar su lugar de residencia: licencia de conducir y/o recibo de un servicio público (agua, luz, teléfono, cable).

3. El documento será entregado el mismo día en horario de atención al público.

En el caso de que el interesado no pueda presentarse ante esta Sección Consular el solicitante podrá descargar la planilla de Fe de Vida, completarla frente al notario (a) quien la autenticará. Una vez notariada debe ser APOSTILLADA por la Secretaría de Estado de su jurisdicción. (Link a la sección de las direcciones de las secretarias de estado). Si coloca la apostilla NO es necesario que envíe la Fe de Vida a esta oficina consular”.

Ya que la preocupación de estos ciudadanos nos ha conmovido, creo que debemos analizar su petición. Pero aclarémosles que, como este pueblo quiere que su presidente se recupere y que nada lo perturbe, les vamos a enviar, por ahora, mucho más de ocho millones de esos papelitos que dan fe de la vida de una inmensa mayoría de venezolanos residentes en Venezuela, ignorantes a carta cabal y a mucha honra.

Del secreto médico

Por cierto, nosotros, los ignorantes, necesitamos leer mucho más que “la clase pensante”. Seguramente, Nelson Bocaranda y el fulano doctor Marquina, jamás se han leído el capítulo “Del Secreto Médico” contenido en la Ley del Ejercicio de la Medicina. Pues, se trata de un principio universal y consiste en lo siguiente:

-Todo aquello que llegare a conocimiento del médico o médica con motivo o en razón de su ejercicio, no podrá darse a conocer y constituye el secreto médico.

-Es inherente al ejercicio de la medicina y se impone para la protección del paciente, el amparo y salvaguarda del honor del médico o médica y de la dignidad de la ciencia.

-Es inviolable y el profesional está en la obligación de guardarlo.

-Cuando lo considere necesario, el médico o médica podrá suministrar información sobre la salud del paciente a los familiares o representantes de éste o ésta.

-El pronóstico grave puede ser mantenido en reserva, pero si el médico o médica teme una evolución incapacitante o un desenlace fatal deberá notificarlo oportunamente, según su prudente arbitrio, a los familiares o a sus representantes.

-El médico o médica puede compartir el secreto con cualquier otro médico o médica que intervenga en el caso quien, a su vez, queda obligado u obligada a no revelarlo.

-El paciente tiene derecho a conocer la verdad de su padecimiento. El médico o médica tratante escogerá el momento oportuno para dicha revelación y la forma adecuada de hacerla.

-El médico o médica debe respetar los secretos que se le confíen o de que tenga conocimiento por su actuación profesional, aún después de la muerte del enfermo o enferma.

Ahora, para “la clase pensante” este principio no es aplicable al presidente Chávez. Dicen que, por el cargo que desempeña, su enfermedad debe divulgarse hasta en sus más mínimos detalles. Será porque como jamás han podido derrotarlo lo consideran invencible e inmortal y el morbo desesperado les hace clamar por ver las células multiplicarse sin piedad. Convénzanse, es invencible e inmortal (sus nietos lo constatarán); pero, por ahora, es un paciente que requiere protección y respeto.

Quienes tutelan este proceso deben ser los médicos tratantes y su buena fe debe presumirse. Lo que pasa con “los pensantes” es que para ellos la revolución no es de fiar, pero cuando son sus líderes antichavistas los que se autoproclaman, derrocan, sabotean, incendian, desabastecen, etc., siempre lo van a hacer “preñados de buenas intenciones”.

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@luissalvadorfeo



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