La historia de un Chamo malcriado

Quiero ser presidente

Estaban en plena campaña para las elecciones del Centro Estudiantil en el colegio donde Henriquito estudiaba. Él era uno de los candidatos para la presidencia del Centro; no era la primera vez que él aspiraba a ser presidente, en las pasadas elecciones se enfrentó y fue derrotado por otro muchacho llamado Chavito, muy pilas, muy inteligente pero sobre todo un muchacho muy querido por todos los compañeritos de colegio. Mientras que Henriquito era un muchacho odioso, presumido porque tenía más dinero, bueno su papá, y lo complacía en todo, con decirles que siempre iba con su Blackberry y se los restregaba en la cara al resto de sus compañeritos que apenas podían tener un Vergatario; Chavito al contrario era un muchacho muy humilde y lo poco que tenía lo compartía con todos, siempre estaba atento para ayudar a sus compañeros en los estudios pero también en sus penurias. Él era amigo en las buenas y en las malas. Por el contrario, Henriquito se rodeaba de niños de su misma estirpe, de su misma clase, siempre había un gesto burlón en él y miraba muy extraño a muchachos que no eran de su clase. Quizás, por eso fue que perdió las elecciones con Chavito.

Ahora se enfrentaba para la presidencia del Centro con otro muchacho mucho más humilde que el anterior presidente, carecía de ese carisma que tenía Chavito pero los muchachos del colegio sabían que iban a estar bien representados por él , pero además Chavito les había dicho a sus compañeros que cuando él se fuera del colegio, confiaran en Nicolasito (que así se llamaba el Chamo), que podía ser su representante, que aunque a muchos de ellos les parecía muy tímido, él sabía que era brillante, inteligente y muy solidario.

A todas estas los padres de Henriquito, estaban muy preocupados porque en las encuestas siempre aparecía como ganador Nicolasito, ellos querían que ganara Henriquito, porque tenían grandes planes para proyectarlo para grandes misiones que solo a pocos hombres les son dadas. Los padres se reunieron con otros padres y representantes de su misma clase e idearon un plan infalible para quitarle votos a Nicolasito y con esos votos estaban seguros que Henriquito ganaría las elecciones.

En qué consistía el macabro plan? Bueno, el plan fue concebido en varias fases: la primera era crear un ambiente negativo a Nicolasito, descalificarlo y echarle la culpa de todas las cosas malas que pudieran pasar en el colegio. Lo primero era aplicar un saboteo al comedor (por cierto, que Chavito había conseguido que se instalara un comedor escolar donde se proporcionaba comida gratis para los muchachos de familia pobre y a un bajo precio para los demás), el cual consistió en no abastecer de los productos necesarios para la elaboración de las comidas y esto lo lograron porque algunos padres eran muy amigos del dueño del abasto que suplía los alimentos al colegio ( este señor era un tal Lorenzo Mendoza), Cuando los muchachos llegaron al comedor les dijeron que no había comida porque no llegaban los abastecimientos, de paso se presentó Henriquito para echarle la culpa a Nicolasito, porque éste había quedado encargado de la presidencia del Centro y no previó con tiempo esta situación. En segundo lugar, idearon cortar la energía eléctrica en los salones donde se estaba dictando clases, y cuando salían para ver qué pasaba, se aparecía Henriquito para decir que había visto amigos de Nicolásito bajando las cuchillas y algunas otras maldades que hacían los amiguitos de Henriquito para echarle la culpa a Nicolasito.

No cabe duda que algunos muchachos del colegio desprevenidos comenzaron a dudar y a creer lo que decía Henriquito y cuando se encontraban con Nicolasito lo veían con malos ojos porque creían que él era el culpable de lo que pasaba en el colegio.

Sin embargo la buena imagen y la recomendación que dejó Chavito para que votaran por Nicolasito mantuvieron a muchos muchachos fieles a él.

Llegó el día de las elecciones y el colegio se engalanó de fiesta: música, cotufas, refrescos, la gritería de los muchachos expresando su alegría y apostando cada quién por su favorito. La concurrencia a las urnas fue alta y al cierre de la votación se comenzó el escrutinio de los votos con una pelea cerrada entre los dos candidatos, al final se impuso Nicolasito con un estrecho margen.

Del grupo que apoyaba a Nicolasito se dejó oír un gran estruendo, aplausos, vivas, cohetes todo era alegría, pero el grupo de Henriquito comenzó con las pitas, el tronar de ollas, maldiciones, insultos pero lo más insólito fue cuando Henriquito encaramado en una tarima comenzó a gritar que le habían robado las elecciones, que él había ganado pero que la comisión electoral estaba vendida, fue tanto su odio, que con el rostro transfigurado, los ojos encendidos y puyúos pidió a sus seguidores le dieran una lección a la comisión electoral y al mismísimo ilegitimo Nicolasito. La respuesta no se hizo esperar, las huestes de Henriquito avanzaron contra los muchachos que apoyaban a Nicolasito y el resultado fueron heridos y muchos destrozos del colegio. El director del colegio preocupado por lo que estaba ocurriendo, se comunicó con los padres de Henriquito y les contó lo estaba pasando. Los padres de Henriquito llegaron urgentemente al colegio y lograron a duras penas montarlo en su vehículo, no sin antes montar un drama de lloro y pataleo, pero se impuso la autoridad paterna, para consuelo de todos los presentes. En el trayecto a su hogar Henriquito repetía mecánicamente : “Quiero ser presidente”, “Quiero ser presidente”,…………………”Quiero ser presidente”.

En su hogar, los padres llamaron urgentemente al médico de la familia, quién no más llegar subió a su alcoba y lo encontró todavía pronunciando “Quiero ser presidente” en un ritornelo de nunca acabar. El médico le suministró fuertes sedantes nerviosos que hizo que inmediatamente se quedara dormido.

Ya reunido el médico con los padres de Henriquito, preocupados por su querubín, les comunicó la necesidad de ponerlo en manos de un psiquiatra pues para él el muchacho podía estar sufriendo “Delirio esquizoide fascistoide”.

Ah, se me olvidaba, las otras fases, aparte de desconocer el triunfo de Nicolasito, están en “pleno desarrollo” como suelo decir nuestro buen periodista Walter Martínez.

CHAVEZ VIVE LA LUCHA SIGUE



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