La bacteria hospitalaria...Carabobo

El ánimo que nos impulsa a escribir sobre este tema, en absoluto tiene que ver con apasionamientos políticos sectarios y ningún tipo de fobia por la actividad privada en este campo, simple y llanamente nos anima el amor y apego a una tierra que no nos vio nacer pero que en ella hemos pasado la mayor parte de nuestras páginas de vida, donde hemos procreado nuestros hijos y nietos, es una deuda como carabobeño asimilado para con este noble y privilegiado estado y con sus ciudadanos, sin apartarnos obviamente de la realidad política, económica y social del país del momento y tratar de hacer un análisis real de la situación con sus posibles soluciones.

Sumido el país en una actividad electoral los opositores al gobierno, como ha sido costumbre, toman cualquier tipo de cosas con olor a debilidad que puedan tener los responsables de llevar las riendas del país, y en algunos casos se dan a la tarea de fabricar o ubicar un problema común a todos como si fuere éste un problema exclusivamente del sector gubernamental, o simple y llanamente como si fueran ajenos a ello, valiéndose del poder mediático, arma letal de este siglo, sin importar el daño que pueda causar no solo al país, sino a sus habitantes. Ejemplo de ello lo constituye la promesa pre electoral que hiciere el actual Gobernador del Estado Carabobo, cuando manifestó que de resultar electo acabaría con la inseguridad del Estado ¿?.

Sería ridículo a la altura del juego tratar de desconocer que la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (Hospital Central de Valencia) carezca de problema alguno, los hay y son vos populi. Pero de allí a que el tema se trate de politizar a favor de una tendencia política para fines electorales es realmente canalla e imperdonable, este tema en absoluto pude utilizarse para escalar puntos en esta contienda electoral, y por los vientos que soplan, perfila extenderse a todo el país y no pueden decir que esta así por la inseguridad y por la carencia de insumos, ya que los problemas de esta Ciudad Hospitalaria son de muy vieja data, mucho antes de que apareciera este proyecto socialista.

En la vida existen armas que por muy ciertas que puedan ser no pueden ser utilizadas por rayar de inconvenientes, inoportunas, etc., y más aún cuando se trata de la vida de nuestros conciudadanos. En todo caso las críticas no solo deben ser constructivas, sino acompañadas de un planteamiento que conlleve a una solución real y efectiva del problema, no que forme parte de un planteamiento político que favorezca a quien la plantea, ajeno al beneficio colectivo.

Nuestro pase muy fugas, pero muy impactante por esta instalación hospitalaria nos ayuda a hacer más real este análisis que solo conocíamos de referencia y que a él aportamos la idea de incorporar la CONTRALORIA SOCIAL, como en efecto se ha comenzado a hacer señal ésta de avance y a nuestro juicio una parte de la solución del problema, la comunidad, principal afectado en este conflicto debe activarse con las herramientas de participación que nos brinda esta novísima Carta Magna y hacer valer sus derechos violentados.

Con 17 hectáreas, 5 hospitales en la práctica, con la bicoca de 700 habitaciones, 4 mil trabajadores y pare de contar el número de empleos indirectos, nos hacen entender que el problema que se presenta no es nada fácil de manejar y más aún cuando ha sido por años que ha venido formándose una cadena delictual en su entorno.

Es imposible entender que con más de 400 médicos, otro tanto de bioanalistas, odontólogos, dietistas, enfermeros, auxiliares, camilleros, camareros, etc., preparados para el servicio hospitalario, no puedan entre todos ponerse de acuerdo, dejar a un lado sus posiciones políticas, grupales, económicas o de cualquier índole ajena a la problemática hospitalaria, buscarle una solución al problema de la CHET.

Esto no es un problema de una nueva directiva, del gobierno, o de otro sector en particular, esto es un problema de todos los carabobeños que debemos solucionar de una vez por todas.

Nos consta el interés que han expresado tanto las máximas autoridades del sector salud locales como nacionales, al igual que sectores profesionales que allí laboran, de buscar una solución definitiva….entonces?, lo único que hace falta es la voluntad concertada de todos y cada uno de los factores para empujar en un solo sentido, con sinceridad, conciencia y sentido de pertenencia.

Mucho se habla de la contaminación bacteriana en los quirófanos de la CHET, sin querer excusar esta situación, nos alarma cuando días atrás pasamos por una funeraria de la zona norte de valencia y nos comentó una amiga que iba a un velorio en ella, que la persona había fallecido por una contaminación bacteriana obtenida en un pabellón de una clínica privada de la zona norte de esta ciudad y al parecer según el comentario de esta misma persona, con él se presentaron 7 casos más con el mismo problema, también fallecidos, así mismo es común ver en algunas clínicas privadas avisos en sus habitaciones alertando de la contaminación existente en ellas, en este caso traemos a colación la máxima jurídica “A confesión de parte, relevo de pruebas”.

Al parecer por estas afirmaciones y por estos elementos analizados, el problema de la salud no es algo exclusivo de la salud pública, es un problema general que debemos afrontar todos los sectores de la vida carabobeña, con responsabilidad y sin mayor dilación.

Por todas estas razones invito al pueblo carabobeño a unirse a este clamor, a dejar atrás las mezquindades humanas y contribuir de una manera decidida a buscarle una solución ya, a los problemas hospitalarios del Estado. Por sus hechos los conoceréis

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