En Mérida, Lester, el candidato pestilente dice y no dice

El candidato Lester (alias) Pester Basura sabrá perdonarme la omisión de la visita más importante que ha recibido desde que lisonjeó al embajador norteamericano, cuando era reptor de la ULA. Disculpe, pero voy a corregir con toda formalidad ese y otros deslices. Y es que el superhéroe de la unidad, el que le buscó tres patas a la mesa y le encontró cuatro, el rey de la cinta pegante y la saliva de loro, el usuario preferido de pega loca, el carismático Ramón Aveledo, estuvo de visita en Mérida. Los merideños no caben de contentos con tan importante visita; a pesar de no haber sido anunciada con suficiente antelación como para celebrar Te Deum y quemar pólvora, la visita va derecho pa´la crónica, por mucho descontento a posteriori porque no pronunció palabras tan relamidas como en el vecino estado, el reino de Masamorro, donde con prosa neogranadina (la vecindad da alas), declamó que venía a visitar al Táchira, para demostrar su admiración por esta tierra de progreso y libertad; y, hablando de los disidentes de la línea de la MUD, nos aclaró algo del equívoco camino de Capriles, diciendo que la gente que se dividió, se puso a buscar veredas cuando hay camino real, real. Una cosa tiene en común Ramón Aveledo y Pester Basura, y no es precisamente el discurso rimbombante (el de Pester es burda de cantinflesco), sino su cruzada contra el “Estado Comunal”. La de Aveledo ya es “disco rayado”, pero la de P. Basura, nos contenta, porque prometió ser “muro de contención del Estado Comunal” y para muro si le da su inteligencia.

No soy justo. Por repartir flores a los traidores a la Revolución, jinetes del percherón del 4 de febrero, también he descuidado un tanto a Lester (alias) Pester Basura y su combo y omití también una de sus proezas de campaña: “Gobernación y ULA se unirán para sacar a Mérida adelante”, declaró el candidato en su visita al núcleo la Liria (el bunker de sus paras de la 13, desde donde se ha herido más policías) el día del estudiante universitario. Otro día me dedicaré a demostrar por qué una universidad capada no puede sacar adelante nada; ahora sólo voy a reseñarles lo que Pester dijo y no dijo a los estudiantes, los veintipico que le dieron ese recibimiento “caluroso” (¿cómo sabe que la Guaira es lejos?).

Cito los tres mensajes fundamentales y su sentido verdadero:

Dijo: “El movimiento estudiantil tiene mucho que ver con las luchas democráticas, con el cambio del país, con la libertad y por eso estamos hoy en el núcleo Liria, conversando con los estudiantes. . .”

No dijo: que ese día fue decretado tal, porque hizo cuarenta y cinco años (¿me es fiel la memoria?) cayó asesinado Domingo Salazar, en tiempos de la gobernación de su maestro, mentor, compañero de partido, amigo predilecto y admirado bebedor de güisqui Germán Briceño Ferrigni, que enviaba contra los estudiantes a policías inexpertos, armados con Mauser de cerrojo, que se tendían para disparar en los entonces estacionamientos de medicina e ingeniería, y las balas pasaban silbando sobre nuestras cabezas, tendidos a su vez en la grama de las referidas facultades.

Dijo: “. . . “Vamos a llevar la universidad para la Panamericana y el Páramo. Yo he estado hablando con las autoridades, y estamos completamente seguros de que lo vamos a hacer.”

No dijo: que le dirán el descubridor del agua tibia, porque la Panamericana y el Páramo están minados de universidades: núcleos de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez y de la del Sur del Lago, aldeas universitarias de la UBV, Misión Cultura. Tampoco que cuando pudieron expandirse no les dio la gana (privaba la exclusión) y las extensiones históricas, la del Táchira y Trujillo, se deben al rector Pedro Rincón. Las más recientes, las de Tovar y El Vigía, que creo las perpetró él cuando reptor, son remedo de extensiones de una facultad, incompletas y sin la planificación necesaria, donde inscribieron a incautos para ponerlos a pasar el trabajo hereje. Menos se refirió a que la política de exclusión de la ULA, fue más rígida durante su reptorado.

Dijo: “respetemos las propiedades de la universidad, el campus Biomédico de la universidad, tenemos que rescatar ese terreno, yo les he dicho a los estudiantes que ganamos el 16 de diciembre. (¡!)”

No dijo: que en el terreno que quieren rescatar caben varios campus bio-médicos, que se trata de las tierras que sirvieron de “reguladores urbanos” según los terrófagos que han señoreado la ULA, promotores de que en la terraza de Mérida no hay terrenos vacíos y que los pobres tienen que irse bien lejos, a los cerros o las cuencas de los ríos, a construir sus ranchos.

Pero es que la vaina es contra Alexis, por su comportamiento “anti universitario” al defender a quienes despejaron la burda mentira de la falta de terrenos para construir en la terraza y pasaron a custodiar terrenos de la universidad o de particulares engordadores de tierras urbanas. Venezuela es el único país del mundo donde el engorde de terrenos urbanos es considerada una “inversión” y la ganancia obtenida es superior a los impuestos que deben pagar por poseerlas ociosas. Quieren seguir ignorando que Venezuela cambió para siempre.

Pero qué se espera de alguien que maneja para su campaña un perfil auto-construido para demostrar a la oligarquía merideña y afines que pueden votar “orgullosamente merideño” por él, que incluye los elementos que copio sin comentario, porque de hacerlo, me pasaría demasiado y ¡ay de mí! Lo más inocente sería establecer una relación entre este perfil y los “catecismos para indios” de la época colonial española, pero también lo dejaremos pa´después.

–¿En qué cree Lester Rodríguez? ¿Cree en Dios?

–Absolutamente. Dios y yo para lo que salga.

–¿Siente admiración por alguien?

–. . . Fuera del seno familiar he admirado el trabajo de Albert Einstein.

–¿A qué le teme Lester Rodríguez?

–A no tener la oportunidad de arrepentirme de mis pecados antes de que la hora final llegue. No basta con ser bueno para ir al cielo hay que arrepentirse si existe alguna falla.

–¿Se ha arrepentido alguna vez de haber incursionado en la política?

–No, a veces duele pero arrepentido nunca.

–¿Usted se considera un político?

–No lo creo, pero me siento a gusto como soy y no quisiera cambiar. Soy el mismo con o sin cargo, con lluvia o con sol, solo o acompañado. Creo en amar al prójimo como a ti mismo y por eso no odio a nadie.

–¿Qué lo hace distinto de los candidatos de izquierda?

–Que soy humano, generoso, incluyente, capacitado, con un buen programa de gobierno y que mi único jefe es Dios y el pueblo que me elegirá gobernador.
–¿Qué palabra resume su plan de gobierno?

–Progreso.

–¿Cómo gobernaría a Mérida con un Presidente en contra?

–Como lo hice en la universidad con mucha inteligencia, tolerancia y diálogo.


¡Dioses del Olimpo, Dioses del África subsahariana toda! ¡Piedad! ¡Socorredme!

261112/10:39

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