Siria y Gaza

La nueva y genocida agresión del ente sionista israelí en contra del territorio del Estado de Palestina en la Franja de Gaza, pone en evidencia las profundas contradicciones de las elites gobernantes en el Medio Oriente y la situación de confusión y desestabilización a que han sido sometido los pueblos árabes de la región por parte de las viejas potencias coloniales y el imperialismo norteamericano.

Las acciones militares de los sionistas israelíes contra la heroica población palestina de la Franja de Gaza no pudo estar motivada, en lo fundamental, por las legitimas operaciones de defensa y represalia que la modesta fuerza guerrillera palestina realiza contra sus territorio ocupados por los colonos israelíes sino por la profunda crisis política y social interna de ese estado portátil que ha generado, en el presente año, importantes movilizaciones de jóvenes y trabajadores afectados por la falta de empleos, acceso a la vivienda y oportunidades de estudios que se derivan de la crisis que afecta a sus socios comerciales europeos y los Estados Unidos y el agotamiento financiero de un Estado nacido y sostenido para mantener a toda una región en estado permanente de tensión y conflicto armado,con el fin de evitar que los pueblos árabes puedan construir una verdadera unidad de naciones y convertirse en un potencia geopolítica fundamental en el rediseño de fuerzas que se viene operando en el planeta.

Tal situación, unida al fraccionamiento de las antiguas formaciones partidistas del Likud y el Partido Laborista en grupos que impiden un acuerdo de estabilidad política y crecimiento económico, ha provocado la elección de gobiernos débiles que dependen de las concesiones a los votantes y partidos fundamentalistas sionistas, que obligan, con mayor frecuencia, a recomponer la distribución de los ministerios de gobierno y el adelanto de las elecciones, como lo decidió Netanhyau recientemente; todo lo cual profundiza la división de la sociedad judia, frenando la posibilidad de avanzar en un proceso de negociaciones serias y definitivas con los representantes legítimos del pueblo árabe-palestino, que conduzca a una solución definitiva al conflicto israelita-palestino; lo que deja como única opción, la aventura militar genocida contra la población del territorio palestino liberado de la Franja de Gaza como fórmula para cohesionar el sentimiento sionista y favorecer a los grupos más radicales de esa corriente racista dominante en el pueblo judío que habita la antigua Palestina.

Pero la decisión de atacar a Gaza no esta separada del involucramiento del sionismo internacional y, en particular, el gobierno israelí del conflicto político interno en la República Arabe Siria, convertido en cerco y guerra mercenaria internacional contra el gobierno y el pueblo sirio, por cuanto con ello se trata de abrir un nuevo frente de confrontación y división entre los gobiernos, partidos y movimientos árabes de la región medio-oriental sobre las acciones defensivas y de legítima defensa de la resistencia armada a la ocupación sionista adoptadas por el gobierno islámico de HAMAS y las organizaciones palestinas; lo que distraería la atención regional e internacional sobre las manipulaciones de los gobiernos de la realeza feudal árabe, la OTAN y los Estados Unidos de América, para construir un artificiosos "gobierno sirio en el exilio" o, en algún lugar de la región de Aleppo, con el fin de solicitar, como lo hicieron en la Bengazi libia, el reconocimiento internacional y desconocer el Estado gobernado por presidente Bachir al Assad.

Gaza y Libia pues, muestran las compleja situación internacional y las contradicciones internas en los pueblos de la región y las alianzas inestables y conflictivas entre diversos gobiernos y movimientos populares que se ven afectados por procesos sobre los cuales no tienen pleno control pero sí una importante influencia de potencias regionales y extrarregionales que tratan mantener sus actuales posiciones políticas y militares y participar, de manera decisiva, en el nuevo diseño del mapa geopolítico de la región del Medio Oriente, que cada vez más se aparta del control de las viejas potencias coloniales y los Estados Unidos de América.

Sin embargo; la estrategia sionista de guerra contra Gaza y alianza anti-siria tiene poco aliento y magros resultados en el largo plazo porque, cada vez sus ataques mortíferos contra la población civil del territorio palestino de Gaza se demuestran ineficaces para aplastar la resistencia armada palestina, que ahora cuenta con más potentes misiles de mejor direccionalidad, mayor alcance y superior potencia destructiva, aumentando con ello el descrédito moral y político del pueblo judío y su gobierno genocida mientras, la operación mercenaria-imperialista contra Siria ya esta generando una importante contradicción al interior de la llamada “oposición siria” y de sus aliados de los Hermanos Musulmanes egipcios, al verse agrediendo a un gobierno árabe anti-sionista como el de Bachir Al Assad, mientras el gobierno sionista de Tel Avi - su aliado en la aventura antisiria - masacra la población civil musulmana del territorio palestino de la Franja de Gaza.

Yoel Pérez Marcano
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