La vil actitud injerencista del Gobierno norteamericano

Ya lo dijo el Libertador Simón Bolívar en 1826 cuando caracterizó la conducta vil y canalla del gobierno norteamericano para con Venezuela y América y aquel sabio pensamiento lo resumió en la frase lapidaria: “Los Estados Unidos del Norte parecen enviados por la providencia para plagar a la América de mentiras en nombre de la libertad”.

Sin duda llevada la visión bolivariana que caracterizaba al gobierno que echaba las bases a finales del siglo XIX para darle inicio al imperialismo norteamericano, ese imperio rapaz y voraz, verdugo sangriento de pueblos y naciones, cruel hasta lo inimaginable, hoy se prepara para darle un zarpazo a la Revolución Bolivariana, asesinado como fue el comandante Hugo Chávez, creen llegado el momento para el asalto final y destruir el proceso de cambios que se opera en Venezuela desde 1999.

El presidente norteamericano Barak Obama asumió personalmente la dirección de la política injerencista de su gobierno contra Venezuela, pasando a la política intervencionista a través de sus lacayos y cipayos del fascismo criollo del grupo neonazi primero (in) justicia y de la colcha de retazos denominada mud. En su escuálida mini gira a México y Costa Rica el presidente asumió públicamente las mentiras del fascismo amarillo venezolano. Invirtió los hechos y dio una versión falsa de los mismos. Por ejemplo dijo que el gobierno perseguía a la oposición cuando fue la oposición la que escogió el camino de la violencia, del asesino de 10 chavistas, incendió sedes del Psuv, atacó CDI, desató una intolerable xenofobia y chovinismo contra los hermanos médicos cubanos y los emigrados colombianos.

¿Por qué el señor Obama mintió internacionalmente de manera tan descarada y grotesca?

El sabe que las elecciones del 14 de abril fueron un impecable ejercicio de democracia participativa por parte del pueblo venezolano y Nicolás Maduro ganó con 7 y medio millones de votos, cerca de 300 mil más votos que el candidato derechista. Que el CNE lo reconoció como candidato ganador, que fue investido como Presidente constitucional por la Asamblea Nacional y la mayoría de los gobiernos del mundo le dieron su reconocimiento. El único gobierno de la tierra que no ha reconocido al Presidente Maduro es el norteamericano, ¿por qué?

Porque el Pentágono, el Comando Sur, la CIA, el Departamento de Estado, los terroristas Negroponte, Reich, Noriega, el terrorismo cubano/mayamero, tienen un plan de largo aliento para derrocar o destruir la Revolución Bolivariana, donde hacen que sus marionetas venezolanos, desde los partidos de la derecha que pudieran considerarse más moderados hasta el fascismo intolerante más descarnado y cruel como el que blasona la banda amarilla, desarrollen todas las formas de lucha legales e ilegales, democráticas, terroristas, armadas.

¿Cuál es la fase actual?

Ir frontalmente contra las instituciones del Estado: CNE, Asamblea Nacional, viene el desconocimiento del Tribunal Supremo de Justicia, la Fiscalía General de la República, la Defensoría del Pueblo y no reconocer el resultado electoral. Presentarse no como un grupo al que le escamotearon su victoria electoral sino como el grupo ganador y su candidato presentarlo como el presidente ganador. ¿Qué se busca con eso?

La ultraderecha fascista se precipitó el 15 de abril con aquel llamado a la violencia, a la muerte, al enfrentamiento clasista contra la millonaria masa chavista y las políticas que ha venido desarrollando el presidente Hugo Chávez. Aquel llamado virtual a la guerra civil desató los demonios que estaban preparados para desconocer los resultados electorales y al propio rector. Esa violencia a la que llamó el petimetre de Capriles estaba calculada, su ira era calculada y fingida, aquel teatro formaba parte del plan golpista que fue develado, que se les frustró, con el agente de la CIA preso, con los terroristas y los paracos presos, con el vil ex general cazado en plena faena golpista y preso.

Sobre la marcha el plan golpista y subversivo lo fueron reacomodando, ajustándolo; momentáneamente retrocedieron, las fuerzas que sacaron a la calle fueron insuficientes, les faltaban brigadas de choque si no el daño que hubieses causado hubiese sido mayor. Porque hay que admitir que el Presidente Maduro es más astuto y hábil de lo que muchos suponían y el gobierno naciente demostró una unidad y una cohesión que sus enemigos y adversarios no esperaban pese a la ausencia del comandante eterno Hugo Chávez. Actuaron con eficacia todas las fuerzas militares y policías, igual la inteligencia y la fuerza popular y se conjuró la primera fase de la sedición.

Vino el ataque desesperado de la vanguardia ultra derechista en el parlamento. Necesitaban de urgencia aquella provocación, con los riesgos que para ellos eso implicaba, porque esa era la carta mediática para convencer a Obama de dar el irresponsable y peligroso paso político que dio y el grave compromiso en la que metió a los Estados Unidos del Norte, es decir, abrir las puertas de una agresión militar a una nación latinoamericana y volver a la política del “gran garrote”.

Como sabemos Obama declaró en México y en Costa Rica contra el gobierno de Venezuela, contra la pulcritud de las elecciones, contra la limpieza de la elección de Nicolás Maduro como Presidente de Venezuela, contra las soberanas instituciones que componen el Estado venezolano. Es decir, es una nueva fase del proceso sedicioso, golpista, una orden y un aliento a sus debilitados lacayos a crear las condiciones de desestabilización y violencia en el país para ir a un plan de agresión de grandes proporciones que pueda justificar mediáticamente alguna forma de intervención.

Ya hay síntomas internacionales que apuntan en ese sentido. Las declaraciones del señor Insulza cuestionando las elecciones, creando las condiciones para que ese Ministerio de Colonias que es la OEA se pronuncie llegado el momento. Pero las maniobras de la derecha en América Latina igualmente se han cohesionado en senadores y diputados derechistas de Perú y Uruguay que abiertamente intervinieron en los asuntos venezolanos, igual el ministro del exterior del Perú que fue manipulado para llevar “el caso venezolano” a la Unasur. Es decir creando las condiciones, con la ayuda mediática internacional y nacional para una intervención extranjera, más concretamente norteamericana, en Venezuela.

¿Con la situación tan volátil que tienen los imperialistas norteamericanos en Corea del Norte, en Siria a la cual parece van a invadir, hecho que comenzó el sionismo israelita, la tensión con Irán, buscarán un pleito con América Latina y el Caribe por una agresión a Venezuela?

No las tienen todas consigo, tampoco es fácil, además no saben lo que aquí los espera de osar a poner su bota vil en el suelo sagrado de nuestra Patria. Igual su partida de fascistas bates quebrados, cobardes, un millón de veces traidores que contratan mercenarios y paracos para que hagan el trabajo sucio como ocurrió el 15 y 16 de abril.

¿Vendrán bombardeos por las bases militares que tienen en Colombia?

¿Permitirá el señor Santos –que se desagarra las vestiduras por el criminal Uribe, que contra él conspira, por las denuncias de Maduro– una agresión a Venezuela desde suelo colombiano?

¿Habrán los gánsteres de PI y Leopoldo, Javu reconstruido sus fuerzas paramilitares para lanzar un ataque subversivo de envergadura?

La respuesta de la Revolución debe ser contundente: salir masivamente a la calle. Nacionalizar las empresas golpistas como la Polar y Rivas y Compañía. Las Milicias Populares alertas y armadas. Los movimientos sociales y los partidos de la revolución afinando la organización y los planes defensivos. Los organismos de masas: sindicatos, consejos comunales, comunas afinando la inteligencia popular y actuando estrechamente con el Gobierno.

Ya estamos avisados, no nos durmamos en los laureles que si vienen finalmente y el golpe no se les desbarata como el primero van a tratar de dar golpes rápidos, contundentes, arrasantes, con ríos de sangre, formarán un gobierno paralelo que reconocerán los Estados Unidos. Ojala me equivoque y todo esto parezca fantasía y literatura. Pero ya lo dijo Maduro y él tiene mil veces más información que nosotros. Debemos movilizarnos, prepararnos, organizarnos.

([email protected]) (@hgcaracola)


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