Salen gazapos en la LOTTT contra el derecho a huelga

“Intriga entre patronos, burocracia y gobierno victimiza a la clase obrera”.

Alguien de quienes hacen seguimiento a mis escritos se ha preguntado alguna vez:

¿Por qué el gobierno se empeña en presentar a PETROCASA-GUACARA como una empresa emblemática de la Revolución Bolivariana, cuando allí existe un gerencia y un tren administrativo, para cuyos funcionarios no existe Constitución, L0TTT, Ministerio del Trabajo, Inpsasel ni orden del Presidente de la República Cdte. Chávez que valga. Qué poder omnipotente incorporó allí la Revolución Bolivariana, para el cual los y las trabajadoras no cuentan como persona humana y son, como en la CUARTA, una pieza más del engranaje de explotación salvaje que “novedosamente” se realiza en PETROCASA-GUACARA?

¿Cuál es el poder que hace posible que a más de 15 años de Revolución Bolivariana, existan empresarios cavernícolas, como los de Galletera Carabobo, Even Esponja y Flaplast, entre muchos otros, que se dan el lujo de burlarse del gobierno revolucionario, poner a los funcionarios de la revolución a su servicio, durar más de 2000 (dos mil) horas vacilándose impunemente a los sindicatos y a su dirigencia en las discusiones de las convenciones colectivas de trabajo, hasta hacerlos víctimas indefensas de sus vejámenes y atropellos, criminalizando y penalizando sus luchas?

Si ocurre que en Helados Carabobo, que tiene años en Valencia, y es ahora cuando por fin los trabajadores, gracias a la revolución, superaron el complejo de inferioridad, elevaron su autoestima y se dispusieron a formar su sindicato; entonces la empresa, amparada en la sociedad de cómplices que aun persiste en Min Trabajo, arremete con una ofensiva de despidos, para intimidar al obrero e impedirle que constituya su sindicato; nuevamente nos preguntamos, ¿Qué pasa en Venezuela con la autoridad para hacer cumplir la Constitución y las leyes laborales; que los funcionarios involucrados en garantizar el cumplimiento de las mismas ni siquiera hacen que se respete el DERECHO A LA SINDICALIZACIÓN; y por el contrario, con sus miserias personales, apoyan y avalan cualquier ilícito laboral que cometen los patronos, hasta contra la propia revolución?

Esta cruda realidad que encierran las interrogantes planteadas, define dos escenarios en los cuales el trabajador es la víctima de los principales actores que por vía directa intervienen en dichos escenarios. Los patronos, la burocracia y el gobierno, en un primer escenario, ponen en juego los intereses que les son comunes: escamotear los intereses del trabajador, lograr dinero fácil y el chantaje leguleyo de funcionarios del alto gobierno para ganar prebendas políticas; esos elementos que es lo que los mueve a los tres, les mete en un mundo de intrigas en función del mejor postor, donde el patrón que es quién maneja los recursos financieros, tiene la mejor tajada; mientras someten al obrero a las perversas consecuencias del “negocio” logrado de la intriga.

En un segundo escenario, donde el trabajador impunemente sigue siendo la víctima; es el institucional. El Estado, por encima del proceso revolucionario en marcha, estructural y jurídicamente es capitalista y de acción burguesa en la gestión, fundamentalmente en lo referido a las relaciones de producción, derechos y libertades sindicales. Por ejemplo, la LOTTT que en principio tiene un conjunto de importantes logros en lo social, las corrientes retrógradas que se infiltraron en su elaboración, introdujeron gazapos que desmejoran el ejercicio del DERECHO A HUELGA. Que de paso, es parte de lo planteado en las interrogantes anteriores: Los sindicatos de Galletera y Even Esponja, por ejemplo, no pueden ir a huelga hasta que no lo autorice la ministra María Cristina Iglesias. Ni en la cuarta se dieron los burócratas de min trabajo ese privilegio. Gran tarea que tiene el movimiento obrero clasista y revolucionario, en cuanto a lograr que el TSJ y/o la AN, más temprano que tarde corrijan tremendo contrabando ideológico en la LOTTT.

Es decir, en el aspecto institucional, amparándose en la Constitución, la LOTTT, la Soberanía, la revolución y el Socialismo; se confabulan patronos, burócratas y altos funcionarios del gobierno, para manipular a su antojo estas premisas, y bajo chantaje actúan contra el obrero y su dirigencia sindical, sobre todo en el mundo laboral institucional y de las empresas del Estado. El caso PETROCASA también aquí levanta su bandera emblemática de lo que no debe ser una EMPRESA SOCIALISTA.

En este aspecto, es preocupante la embarazosa situación en que ponen al Presidente las gerencias de la revolución, con el desacato y desconocimiento de los intensos llamados y persistentes reclamos que hace nuestro Comandante para dar respuesta a las insistentes denuncias de las y los trabajadores y del movimiento sindical clasista, revolucionario y bolivariano en las diversas áreas laborales del país; y muy particularmente, de Carabobo.

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@DIAZCASIANO


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