Aristóbulo: ¿Crees en el Poder Popular y los Trabajadores?

Sigo con cuidado el paso de Aristóbulo Istúriz en el proceso de precampaña electoral en Anzoátegui. Es corto, pero nos ofrece argumentos para comprender y verla la intención al camarada Aristóbulo. Este momento que va, desde que se oficializó su candidatura hasta la apertura de la campaña, es tiempo suficiente para extraer de este corto tiempo una visión que nos permita a los electores entender lo que realmente ha dicho el camarada y de lo es capaz de realizar y demostrar antes de ser gobernador, como un elemento convincente para no dejar ninguna duda de lo que hará, cuando efectivamente se instale en el cuarto piso del edificio que tiene por nombre “General José Antonio Anzoátegui” y donde se encuentra la sede de la Gbernación.

De ese paso, observo dos situaciones muy interesantes que nos colocan efectivamente ante una posible y segura respuesta anticipada al esquema de gestión que adoptará como gobernador. Si lo que ha dicho Aristóbulo es verdad –y no dudo de eso- debe ofrecer una contundente demostración ahora.

Hace apenas unos días, tuvo un encuentro con varias organizaciones sindicales y por ahora, este no es un elemento sustantivo, pero si una señal importante. Si este encuentro es un puente para ir más allá de la cúpula sindical, que a decir verdad, tiene su deuda con el proceso de participación protagónica. Es una primera señal, en tanto, el movimiento sindical es o debería ser una expresión de un pueblo movilizado.

En este sector están depositadas un conjunto de aspiraciones y aportes fundamentales para el desarrollo de una gestión a nivel de un gobierno estadal. Los trabajadores tienen la posibilidad de un doble o triple papel en este proceso revolucionario. En primer lugar, son sujetos por cuanto se asumen como una fuerza política que movilizada o puede imponer un ritmo a una gestión, son a su vez un punto de referencias para el diseño de políticas públicas y como fuerza en movimiento, son esenciales en una posible función contralora, que no acaba de concretarse pero es de vital importancia para el avance del proyecto.

Estoy seguro, que Aristóbulo cree en esta fuerza y si no me equivoco, como no espero equivocarme; Aristóbulo debe darles una destacada participación a los trabajadores en su respectivo comando de campaña. No para que en este corto tiempo, sirvan y aparezcan en los actos de masas como jarrones chinos o floreros, sino para que se construya un espacio y se cohesione parte del programa de gobierno. Decir que deben estar los trabajadores y trabajadoras, no significa que estén los sindicalistas. Esto es otra cosa. Sería muy bueno, que por lo menos, haya un par de de trabajadores o trabajadoras que sus bragas estén sudadas por el esfuerzo laboral que realizan. Ya los sindicalistas “revolucionarios” tienen sus espacios que no han podido utilizar.

En diversos escenarios, Aristóbulo ha reconocido –y le creemos- que el movimiento comunitario será un importante y estratégico aliado de su gobierno. Creo firmemente en esa posición de Aristóbulo, pero para enviar una señal contundente sobre la importancia que este punto adquirirá en su gestión y que responderá a una visión revolucionaria de la descentralización; el camarada Aristóbulo debería incorporar como piezas claves de su comando de campaña a por lo menos cuatro personas que sean representantes de esas comunidades organizadas. Sobran argumentos para justificar esta incorporación directa al comando.

En esto, no hay que inventar mucho porque ya existe una representación formal de estas comunidades que pueden ser incorporadas efectivamente al comando de campaña. Están los voceros que fueron seleccionados por el Consejo Federal de Gobierno (CFG) en el estado Anzoátegui. Este proceso de selección que determinó dos vocerías, dejó una estructura de otros miembros más abajo y esto puede servir para regar al comando con Poder Popular.

Estas dos medidas, desburocratizarían el comando que suele estar recargado burocráticamente. Le quitaría al comando un exceso de gel para el pelo y crema para suavizar las manos y desde el principio; Aristóbulo cerraría un compromiso de alianza estratégica con el Poder Popular y los trabajadores para conducir una gestión con el sentido y el concepto antineoliberal de descentralización. Sé que Aristóbulo está apostando por un proceso de descentralización revolucionario. Si es así; Aristóbulo debe llenar de sudor de pueblo el comando y sacarle un poco de crema para las manos y perfume de marca a este CC-Anzoátegui

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Claudio Dominguez


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