31 de mayo de 2012.- En el marco de realización de la 101ª. Conferencia Internacional del Trabajo que se desarrolla en Ginebra, donde por primera vez en 100 años acaba de ser electo como Director General de la Organización Internacional del Trabajo el candidato presentado por el Grupo de Trabajadores, pareciera que el sistema tripartito y de consenso está en grave riesgo de desaparecer.
Los representantes de la OIE, Organización Internacional de Empleadores, institución a la que esta afiliada la patronal venezolana FEDECAMARAS, pretenden flexibilizar y desconocer los convenios fundamentales entre ellos y principalmente el convenio 87 sobre el derecho a la libertad sindical y el 98 que garantiza la libertad de asociación y el derecho a la negociación colectiva.
En este momento hay una dura confrontación entre el sector de los trabajadores con el de los empleadores producto de la coacción que se pretende imponer cuando se condiciona la elaboración de la lista de casos a examinar a la exclusión en el debate del derecho a huelga, derecho fundamental expresado en el convenio 87.
De este chantaje participa activamente FEDECAMARAS cuyo vocero mintió al país en sus declaraciones a los medios de comunicación de Venezuela, ya que en este momento no hay debate alguno sino el del derecho a huelga.
Al respecto y en el marco de la discusión general denominada “el rostro humano de la globalización” Marcela Máspero, Coordinadora Nacional de UNETE e integrante del Buró de la Comisión de Normas, intervino en el debate para expresar lo siguiente:
Este año la discusión general corresponde al estudio sobre los convenios fundamentales relativo a los derechos en el trabajo a la luz de la declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa denominado “el rostro humano de la globalización”.
¿Y es que acaso después de mas de medio siglo de la acción capitalista en su inhumano intento de imponer las reglas de las multinacionales y la primacía del capital sobre los derechos fundamentales de los trabajadores y de los pueblos del mundo tenemos que colocar una mascara de bondad a este sistema para esconder su verdadero rostro y permitir que siga en su accionar?
Tanto la declaración de Filadelfia de 1944, la de 1998 relativa a los principios, derechos fundamentales en el trabajo y su seguimiento y la declaración de la OIT sobre la justicia social para una globalización equitativa del 10 de junio de 2008, se reconocen como grandes intentos de equilibrar las condiciones laborales a nivel mundial y procurar la justicia social tan necesaria para la paz universal.
Pero son sólo declaraciones y no son suficientes. Hace falta la voluntad de los gobiernos para que tal como lo dice el capitulo 2 numeral cinco del estudio general sobre los convenios fundamentales que se nos presenta para esta discusión, se dote al Estado de un sistema jurídico efectivo en la protección de los derechos y principios fundamentales en el trabajo y se den las garantías constitucionales que constituirán las bases solidas para su aplicación.
Este mismo informe reconoce los avances en materia laboral en países como Brasil, ecuador, Bolivia y Venezuela, en este ultimo, mi país, se acaba de aprobar una nueva y revolucionaria ley del trabajo que comienza por reconocer al trabajo como un hecho social generador de bienestar para el trabajador y su familia, otorgando a los convenios internacionales rango jurídico igual, o incluso superior que la propia constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela.
Esta ley surge precisamente como consecuencia de las contradicciones con la instauración del modelo neoliberal y su políticas económicas aplicadas en nuestro país por el FMI y que provoco la reacción del pueblo en el año 1989, pueblo que decidió soberanamente iniciar el camino a la liberación a partir de las elecciones presidenciales de 1998 y que hoy continua rechazando esas políticas, luchando por consolidar un nuevo modelo de producción con participación de los trabajadores y con justa distribución de la riqueza, lo que ha llevado a nuestro país a ser reconocido como uno de los países con menos desigualdad en nuestro continente por organismos internacionales como la CEPAL.
En Venezuela no maquillamos modelos. Estamos transformando con hechos reales nuestra realidad. Hagamos lo mismo en el resto del mundo.
En el capitulo 1 numeral 4 del Estudio General sobre los convenios fundamentales se señala que el respeto de los principios y derechos fundamentales en el trabajo produce beneficios innegables para el desarrollo del potencial humano y el crecimiento económico en general, entonces quien tendrá mayor rostro humano Cuba que ha ratificado y aplica 72 de los 88 convenios de la OIT y ha sido sometida a un brutal bloqueo económico o Estados Unidos que no ha ratificado los convenios y que se erige como juez implacable contra todos aquellos que osen desafiar su poderío imperialista?
Y con relación al derecho a huelga que la OIE y FEDECAMARAS pretenden restringir nuestra respuesta es que en la UNETE, en el movimiento sindical clasista venezolano no negociamos los principios, culminó diciendo la también integrante del Consejo Presidencial de la Federación Sindical Mundial.