Miércoles, 02 de abril de 2025.- El pasado miércoles 26 de marzo un grupo de ciudadanos se concentraron en el sector norte de la plaza Candelaria, de Caracas, aledaña a la avenida Urdaneta, justo al lado de la Jefatura Civil, para protestar por la tala de dos hermosos árboles de caucho, que formaban parte de este paisaje urbano y que daban sombra a los usuarios de esa zona.
Este delito ecológico fue cometido en horas de la madrugada y de forma muy rápida‚ como que para que nadie se diera cuenta de este acto tan terrible‚ pero nadie se dio cuenta‚ ni en la Jefatura ni de la Iglesia Nuestra Señora de la Candelaria. Tal acción de talar dos grandes árboles que amerita un gran movimiento no fue percibido ni notado por ninguna persona.
Esta acción ha causado mucha indignación, pesar y dolor por la pérdida de estos dos gigantescos cuachos, sin estar muy claro, quién o qué organismo los mandó eliminar. Hasta ahora nadie se ha hecho responsable de tal acción‚ algunos apuntan hacia la Iglesia‚ pero se supo que el parroco desmintió tal sospecha y reaccionó igual con mucho descontento‚ aunque otras personas aseguran que es otro miembro de esta iglesia el responsable de mandar a talar estis dos hermosos árboles.
Estamos en un momento de alerta climática y hay una emergencia decretada por el gobierno nacional y es, por demás contradictorio, una situación como esta y que se talen hermosos árboles, aparentemente sanos y que no presentaban ningún peligro para la comunidad, en vez de sembrar nuevos ejemplares. Recordemos que la avenida Urdaneta ha sido sujeta a constantes talas de árboles‚ lo que ha empeorado el clima en esa zona de la ciudad‚ cada vez más caluroso y contaminado.
Cabe recordar que las instituciones gubernamentales con responsabilidad directa en esta materia están en la obligación de realizar una investigación exhaustiva y seria para dar una respuesta clara y precisa a la comunidad sobre este insólito caso. Además la comunidad pide que se resguarden lo que ha quedado de ellos que tal vez puedan retoñar‚ aunque se escucharon algunas opiniones de terminar de "cortarlos por un asunto de estética"‚ y la respuesta en conjunto‚ fue que la vida natural es más importante que la estética. Qué lo que quedó de ellos debe perdurar.
Las medidas a tomar‚ deben ir en las siguientes direcciones: identificar y sancionar, de acuerdo a la ley, a los responsables de esta irracional acción contra la madre Naturaleza y contra los habitantes de nuestra ciudad.
Y tomar las medidas adecuadas para que no se repitan, de nuevo, exabruptos de este tipo.
A los organismos del estado: que cumplan con su deber.
