En las cercanías cada 29 de marzo, es un volver a una discusión que parece no agotarse sobre el nacimiento, creación de la Universidad de los Andes.
En ese sentido sugiero- a los interesados en el tema en cuestión-leer los aportes escritos que son un legado a la posteridad del escritor merideño Gonzalo Picón Febres, los cuales contienen una serie de elementos biográficos que nos permiten valorar su aporte al conocimiento y comprensión de la historia de la Universidad de Los Andes.
Gonzalo Picón Febres era bisnieto de Antonio Ignacio Rodriguez Picón quien fue primer firmante del acta de creación de la Real Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros en el año de 1810.
El referido Gonzalo Picón Febres pertenece a una genealogía ascendente y descendente y parentesco con destacados personajes del alma mater andina, lo cual le permitió conocer de manera directa el origen y desarrollo de esta institución que cumplirá CCXV el próximo 21 de septiembre.
Para emitir una opinión sobre una fecha que ha despertado dudas empecinadas acerca de su fundación y creación, es necesario consultar a las personas que han estudiado a profundidad, de manera honesta y sincera para con la historia, con más interés por el saber que por el poder, con respeto por el conocimiento colocándose por encima de las trincheras de la política partidista y de posiciones personalista, por encima del teatro de las especulaciones.
Al respecto se hace relevante destacar la clara y diáfana posición del reconocido y egregio profesor Alí Enrique López Bohórquez, docente por más de 45 años en la Universidad de los Andes, egresado de la misma como historiador, acucioso investigador, de investigación constante y tesonera, hacedor del cotejo paciente y laborioso, con la intención de mantener la verdad histórica de las instituciones y de los pueblos.
Decir la verdad fundamentada en documentos históricos tiene sus consecuencias y crea adversidades que se cierran al debate trasparente y se inclinan a favor de posiciones ajenas a la universidad.
El profesor Ali López Bohórquez es un distinguido catedrático historiador comprometido con la historia que se ha caracterizado por defender con la seriedad y responsabilidad de su trabajo de historiador y la búsqueda permanente de una mejor universidad.
Al sol de hoy, quien lo hubiese imaginado, la universidad es utilizada con un marcado sesgo político, convertida en apéndice de partidos y de intereses foráneos con deliberado desconocimiento de la historia, que la aleja de ser una comunidad de intereses espirituales "en la tarea de buscar la verdad y afianzar los valores trascendentales del hombre", como lo establece el artículo 1 de la Ley de Universidades.
Recordando, que la historia es emula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente y advertencia del porvenir, como testigo inigualable del pasado, que nos exige ser honestos reconociendo como son y han sido las realidades plenas de los orígenes de la Universidad como un hecho evidentemente republicano pues nadie nace dos veces.
Según el profesor López, la universidad fue creada como institución académica, el día 21 de septiembre de 1810, convirtiéndose así en la segunda universidad después de la Universidad de Caracas, es decir tuvo un origen eminentemente republicano, no monárquico así como tampoco clerical; La Real Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros se convierte en la primera universidad cuya génesis es claramente republicana, creación realizada por la Junta Superior Gubernativa de Mérida; Quedando demostrado que la casa de estudios y formación religiosa creada el 29 de marzo de 1785 por Fray Juan Ramos de Lora, luego transformada en seminario, según las investigaciones del profesor López (2001) son "dos instituciones educativas relacionadas históricamente pero que ocupan un tiempo y unas características diferentes: el seminario, instituto colonial y eclesiástico; la universidad, instituto republicano y laico.(pág. 158).
Existen momentos que han quedado registrados en la memoria histórica de los pueblos que constituyen las evidencias sobre los orígenes fundacionales, evidencias estas adelantadas por hombre eminentes, como don Tulio Febres Cordero (1860-1938), quien fuera vicerrector y redactor del primer tomo del anuario de la Universidad de los Andes, y tuvo bajo su responsabilidad organizar el centenario de la universidad en el año 1910 momento éste en el cual se ratifica la fecha del 21 de septiembre de 1810, y en consecuencia organiza los actos correspondientes para conmemorar tan magna fecha; en homenaje a su fundación manda a elaborar medallas diseñadas por él para evocar tan significativo momento, designándose a Gonzalo Picón Febres como orador de orden, quien en su discurso manifestó que " durante un siglo de combate por el triunfo de la flor sobre los légamos de la alegría del alba sobre el miedo de la sombra nació con los primeros resplandores de la mayoría revolución de independencia"(López,2011).
De igual forma, es obligante difundir, que, así como el creador del Lápiz, son muchos los intelectuales, historiadores y académicos que coinciden con don Tulio, entre otros Mariano Picón Salas, Julio César Salas, Carlos César Rodríguez, José Humberto Cardenal Quintero, Juan Nepomuceno Pagés Monsant, Ramón Parra Picón, entre otros.
No solo es la opinión coincidente de los nombrados, también el arte ha sido la expresión en variadas obras que registran tan magna fecha de manera indeleble; distintas autoridades de pensamiento político diverso, estudiantes y egresados ratifican que la Universidad de Los Andes fue establecida en 1810.
Según el profesor López Bohórquez (2011) "el primer decreto rectoral de la falsa historia fundacional de 1950 y su autor intelectual. El diario El Vigilante, medio de comunicación de la iglesia católica de entonces, su principal divulgador"; así como la celebración de las semanas de la universidad acentuarían la tergiversación de la historia fundacional de la Universidad andina.
Son distintos los documentos históricos y de diversas instituciones y de académicos que reflejan el origen republicano de la Universidad de Los Andes.
Así tenemos que en documento de la Academia Nacional de la Historia que data del año 1985 dice: "…. es plausible que la respetable e ilustre Universidad de Los Andes, continuadora de la recta tradición cultural iniciada en 1785, celebre dignamente el Bicentenario de la iniciación de los Estudios Superiores en la ciudad de Mérida, lo que no significa que sea el de la fundación de la actual Universidad".
El Dr. Carlos Cesar Rodriguez quien fuera decano de la Facultad de Humanidades y Educación, gran humanista, nos dice "el idioma español tiene su origen en el latín, pero el día de nuestro idioma es el de Cervantes, no el de Virgilio". "…ahora (1985) lo que viene es el bicentenario del seminario…el de la ULA es el 2010. Paciencia".
El rector de rectores, el rector magnífico, comprometido con las causas del pueblo, Pedro Ángel Rincón Gutiérrez, forjador de la universidad, autónoma, popular y democrática, quien fue rector por 22 años de la Universidad de los Andes, al comenzar su primer rectorado en 1958, estableció a través de un documento resolución académico, en el cual reconocía como fecha de creación de la universidad el 21 de septiembre de 1810, fijándose como de inicio de actividades tal fecha, en ese tiempo el régimen académico era por anualidades.
"La Universidad de Los Andes es, en realidad una creación republicana y laica, mientras que el seminario lo fue colonial y eclesiástica. Desde el punto de vista del forjamiento de la nacionalidad y de la rigurosidad histórica, hay que considerar al 21 de septiembre de 1810 como la fecha estelar y justa de la creación del ALMA MATER", palabras estas que corresponde a Leonel Vivas quien fuera vicerrector académico citado por por López Bohórquez (2011).
Un dato importante para considerar el momento de la creación de la Universidad de Los Andes viene a ser le decreto del 25 de mayo del año 1962, emitido por el Consejo Universitario, "donde se acordó crear en las Facultades de la Universidad de Los Andes los Premios Anuales
Sesquicentenario de la Universidad para los Trabajos Científicos y de Investigación que merezcan ser distinguidos por su gran calidad".
Según se puede interpretar este último dato histórico correspondiente al siglo XX, si la Universidad hubiese sido creada en el año 1785 su sesquicentenario hubiese sido en el año 1935; por el contrario, el Consejo Universitario emitió el decreto anteriormente citado en ocasión del sesquicentenario de la misma.
Hoy la universidad está en deuda con la sociedad, con su pueblo, enclaustrada en el medievalismo pues viene marcando un retroceso oponiéndose a las verdades históricas; hoy después de CCXV años, todavía en el imaginario colectivo universitario y merideño se insiste en falsear su historia y no ha resultado nada fácil revertir la fecha institucionalizada, pues las instituciones de poder ajenas a la universidad todavía en pleno siglo XXI conservan su peso en ella, persistiendo una historiografía
apegadas a la falsa tradición, y con la complacencia de alguna autoridad pareciera enmarañarse en una red de la cual se resisten a superar las falsedades. A pesar de ello, la verdad se asoma y nunca fue aderezada con jaleas ni mieles.
Referencias: López, A. Voz y Escritura. Revista de Estudios Literarios. N° 19. Gonzalo Picón Febres y La Historia de la Universidad de los Andes.2011.
_______________La Fundación de la Universidad de los Andes. 21 de septiembre de 1810. Rectorado ULA. Catedra Libre de Historia de la Universidad de Los Andes. Centro de Estudios Históricos "Carlos Emilio Muñoz Oraá". Mérida, 2011.