Crónicas de la autonomía universitaria: siglos XVIII-XIX-XX-XXI

  1. El 22 de diciembre de 1721 el monarca español Felipe V en Real Cédula decretó la creación de la Universidad de Caracas y el papa Inocencio XIII le otorgó en Bula Apostólica el carácter de pontificia, siendo inaugurada el 9 de agosto de 1725. Así se creó la Universidad Real y Pontificia donde el cancelario, que representaba al poder papal en la Universidad y tenía un rango equivalente al del Rector, “velaba por la pureza de la doctrina cristiana difundida por la institución y ejercía el poder disciplinario institucional” (Parra León, 1930, en Autonomía Universitaria y Reforma Constitucional, Fuenmayor Toro (educere Número 40, Ene-Mar/2008, p. 118).

  2. En Real Cédula del 4 de octubre de 1784 emitida por el rey español Carlos III separó el Rectorado de la Universidad del Colegio Seminario Tridentino Santa Rosa de Lima (fundado el 29 de agosto de 1696) y fue autorizada la elección del Rector por el cuerpo profesoral de la Universidad de Caracas.

  3. El 24 de junio de 1827 el Libertador Simón Bolívar Presidente de Colombia en su visita a la ciudad de Caracas en decreto emitido en esa fecha dictó los Estatutos Republicanos de la Universidad Central de Venezuela, dirigidos a reformar la vieja universidad colonial, elitista y eclesiástica con el propósito de crear una nueva institución republicana, abierta y tolerante y científica que acompañara el proceso emancipador republicano. Se estableció en estos Estatutos la elección del Rector por el Claustro Pleno, por dos tercios de los votos presentes o por mayoría absoluta fuese o no catedrático el candidato (Boletín del Archivo Histórico de la UCV, 1988, Tomo II, p. 40). Con estos Estatutos el Libertador no sólo le otorgó autonomía a la UCV para elegir sus autoridades sino también le dio autonomía financiera: “que determinaba las rentas propias que debían servir de sustento económico a la institución, consistente en propiedades territoriales como las haciendas de Chuao, Cata y Tácata” (Fundación Polar, 1997, Tomo 4, p.125).

  4. El presidente de la Junta de Gobierno de Venezuela, Dr. Edgar Sanabria (profesor de la UCV), dictó el 5 de diciembre de 1958 el Decreto Ley de Universidades que le otorgaba a la UCV y demás universidades del país autonomía plena en los términos legales y universitarios contenidos en ese decreto Ley de Universidades.

  5. El 2 de septiembre de 1970 los partidos Acción democrática y Copei (gobernante) mayoritarios en el antiguo Congreso de la República de Venezuela bajo la primera presidencia de Rafael Caldera aprueban la Reforma Parcial a la Ley de Universidades de 1958 y crean el Consejo Nacional de Universidades (CNU) como máxima autoridad de las Universidades, con lo cual la autonomía universitaria deja de ser autonomía plena y adquiere el carácter de autonomía restringida.

  6. En Referéndum Nacional celebrado el 15 de diciembre de 1999 el pueblo venezolano aprueba la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV) que en su artículo 109 consagra la autonomía universitaria como un derecho, principio y jerarquía para las universidades nacionales.

  7. En 2008 se celebraron lo que son hasta el presente las últimas elecciones para elegir autoridades rectorales y miembros del cogobierno universitario en todas las universidades autónomas, incluida la Universidad de Los Andes (ULA). Desde esta fecha 2008 y estando en 2025 por múltiples razones estas autoridades han permanecido en sus cargos indefinidamente, violándose de esta forma la autonomía universitaria al no haberse realizado ninguna elección y renovación de autoridades universitarias; a pesar de los esfuerzos puestos por la comunidad universitaria dirigidos a tal fin. Suspensiones tomadas por decisiones dictadas por la Sala Electoral del TSJ ante impugnaciones llevadas por distintas personas ante ese máximo tribunal. 

  8. En la actualidad en la ULA la autoridad rectoral de Mario Bonucci en su deslegitimado ejercicio ha destruido la autonomía universitaria y se asemeja fielmente al cancelario representante ya no del papa, y mucho menos del papa Francisco, sino tanto de una autoridad religiosa católica residente en Mérida bajo el título de Cardenal como de alguien denominada la sayona (muy parecida a Mussolini en sus ideales). Ambos personajes dan protección, seguridad y orientaciones al cancelario rector de la ULA para encaminar (como lo ha venido haciendo) esta institución a una universidad semejante a la Real y Pontificia que dio origen a la Universidad de Caracas en 1725.

  9. Por los vientos que soplan en Mérida habrá que esperar que esta situación de un rector y autoridades eternas cambie radicalmente y sea tomada en función de ello una decisión similar a como lo hizo el monarca español Carlos III en 1784 que dictó por Real Cédula la elección del Rector en la Universidad de Caracas; o  como lo decidió el Libertador Presidente de Colombia Simón Bolívar en 1827 cuando decretó la autonomía universitaria republicana; como también lo hizo el Presidente de la Junta de Gobierno de Venezuela, Dr. Edgar Sanabria, el 5 de diciembre de 1958 que en Decreto Ley de Universidades de 1958 decretó la autonomía plena de la Universidad Central de Venezuela y demás universidades; y como fue consagrada la autonomía universitaria como derecho, principio y jerarquía en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 que el Presidente Hugo Chávez impulsó, proclamó y firmó. Sin embargo, este proceso histórico afirmativo de la autonomía universitaria pareciera no existir en la voluntad o disposición del actual Presidente de la República al no haber mostrado desde hace varios años actitud e interés alguno para promover y estimular a que se realicen los respectivos comicios de elección de nuevas autoridades universitarias y representantes de la comunidad universitaria ante órganos del cogobierno universitario. 

10.En la actualidad se celebra con toda la bomba propagandística mediática un falso aniversario de supuesta fundación de la ULA en 1785 con lo cual se quiere mostrar que esta institución cumplió 240 años el 29 de marzo de este año y borrar de esta forma el hecho patriótico que fue el 21 de 1810 cuando la Junta Superior Gubernativa de Mérida creó la Real Universidad de San Buenaventura de Mérida de los Caballeros. En este supuesto aniversario se colocó y designó como orador de orden y figura simbólica principal de una universidad pontificia a un Cardenal que recuerde al obispo Fray Ramos de Lora en la creación de su Seminario. 

11. Con esta crónica queremos representar y decir que manos peludas que existen al interior de la ULA como también autoridades gubernamentales locales y nacionales frente a esta triste y lamentable situación de tener al infinito a un cancelario rector son quienes de manera determinante lo han sostenido y apoyado soterradamente; o son funcionarios que miran complacidos para otro lado, tal vez al cielo o hacia la Sierra Nevada para ver si logran observar las cinco águilas que don Tulio Febres Cordero figuró en su poema las Cinco Águilas Blancas y así tomar una decisión al respecto. 

12. Si continúan las manos peludas (ocultas) e identificadas personas que sostienen al cancelario rector que lo amparan, estimulan y protegen política e ideológicamente para convertir a la ULA en una Universidad colonial y pontificia en lugar de la Universidad democrática y popular esta perversa realidad no será definitivamente eliminada; al menos que ocurra y se repita lo que históricamente ocurrió en 1784 cuando el rey Carlos III le otorgó autonomía a la Universidad de Caracas para elegir el Rector; lo que hizo el Libertador Simón Bolívar, Presidente de Colombia, en 1827 de dar autonomía universitaria republicana a la Universidad Central de Venezuela para elegir sus autoridades así como también tener autonomía económica; o bien con la proclamación de autonomía plena que por decreto Ley de Universidades firmado en 1958 por Presidente de la Junta de Gobierno de Venezuela, Dr. Edgar Sanabria, le concedió a la Universidad Central de Venezuela y demás Universidades del país; y finalmente al establecerse como derecho, principio y jerarquía en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela de 1999 promovida, impulsada, firmada y proclamada por el presidente Hugo Chávez. Mientras estos trascendentes hechos históricos no sirvan de ejemplo y acicate al Presidente de la República para romper con esta  lamentable y destructiva realidad y continúe existiendo en la ULA y demás Universidades autónomas seguirán activos los sepultureros y enterraderos de la autonomía universitaria; como ya lo han hecho muchas veces en la historia de Venezuela gobernantes del siglo XIX y el siglo XX.

13. En esta realidad el cancelario rector de la ULA aprovecha para seguir su orientación y afán para convertir a esta Universidad en una universidad pontificia y empresarial, propósito demostrado continuamente en los actos de conmemoración con relación de la supuesta creación de la ULA en 1785 con Fray Ramos de Lora. En estos actos ha  designado oradores de orden a personajes identificados con tal fin, como lo hizo cuando fue Orador de Orden el conspirador sacerdote Luís Ugalde el 29 de marzo de 2017, el empresario dueño de Empresas Polar Lorenzo Mendoza el 5 de abril de 2018 acto en que además el Rector Mario Bonucci le concedió la Distinción Pedro Rincón Gutiérrez y le dio una Placa Honoris Causa, y ahora en este 29 de marzo con el Cardenal Baltazar Porras como Orador de Orden.  

14. Mientras tanto funcionarios públicos que tienen que ver y defender a la educación universitaria pública y  autonomía universitaria como un derecho, principio y jerarquía continúan (como lo dije antes) impávidamente mirando hacia la Sierra Nevada, para si luego que logren ver a las cinco águilas posadas sobre los cinco picos de este Sierra sea cuando tomen las decisiones correspondiente para rescate institucional en todos sus ámbitos de nuestra hoy postrada Universidad de Los Andes.

En todo caso, estas Crónicas universitarias sirven para mostrar en Venezuela, América Latina y el Caribe como se ha sostenido y mantenido ilegal e inconstitucionalmente por largo tiempo (desde el 2012) a rectores y sectores anti Bolivarianos y colonialistas que claramente han actuado en contra de la educación universitaria. Y como un gobierno que se dice defensor e impulsor de la educación Bolivariana cuya expresión “Moral y luces son nuestras primeras necesidades” que en todo momento proclama en el caso concreto de la destrucción de la autonomía universitaria republicana decretada en 1827 por el Libertador Simón Bolívar con el Decreto de los Estatutos Republicanos de la Universidad Central de Venezuela mira plácidamente para otro lado. Con esta inhibida actitud de manera displicente e irresponsable elude enfrentar y atender con la urgencia del caso tan destructiva situación que va contra principios fundamentales en la construcción de una República soberana, independiente y un pueblo emancipado y de pleno bienestar social, principios esenciales del proyecto revolucionario del Presidente Hugo Chávez Frías.

El autor es Sociólogo (UCV). Profesor Titular activo de la Universidad de Los Andes. Dr. En Ciencias Humanas (ULA).

 


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Amado Moreno Pérez

Sociólogo (UCV). Profesor Titular activo de la Universidad de Los Andes. Dr. En Ciencias Humanas.

 amadoula@hotmail.com

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