El año legislativo venezolano inició con la convocatoria a la ceremonia de juramentación presidencial, la cual fue ratificada por el Poder Electoral y el Tribunal Supremo de Justicia venezolano, mientras que se espera una masiva manifestación de respaldo en los alrededores de la Plaza Bolívar, centro cívico de la capital, Caracas.
A su vez países como México, Colombia y Brasil confirmaron que se harán presentes a través de delegaciones diplomáticas a la juramentación; mientras que bloques multilaterales entre los que se destacan la ALBA - TCP, la CELAC y la Caricom también enviarán delegaciones al acto de toma de posesión.
Sin embargo, Estados Unidos y otros países alineados intentan deslegitimar desde su inicio al Gobierno electo y han reconocido al candidato derrotado, Edmundo González Urrutia, como presidente electo pese a que todas las instituciones del Estado afirman lo contrario.
González Urrutia, quien afirmó haber ganado las elecciones del 28 de julio, dejó Venezuela para exiliarse en España y desde el exterior ha asegurado que se hará presente en mencionada fecha para mencionada juramentación paralela, carente de legitimidad al interior del país.
La renovación del mandato de Maduro esperanza a la población con la consolidación de un conjunto de políticas que permitieron al gobierno enfrentar de manera exitosa la política de sanciones impulsadas por Estados Unidos, poner fin a la escasez y la inflación descontrolada provocada por la guerra económica y con la cual se intentó boicotear la Revolución Bolivariana.
En su nuevo mandato, Maduro objetivo dar curso a las profundas reformas impulsadas a partir de numerosas convocatorias a la población y empoderar las construcción comunal, legado de la Constitución de 1999 instaurada tras un proceso constituyente impulsado por el entonces presidente Hugo Chávez Frias.
Al cierre de 2024, el Producto Interno Bruto (PIB) del país sudamericano habría crecido un 6,2 %, una cifra que contrasta con las proyecciones más modestas para otras economías de la región, como Brasil (3,2 %), México (1,4 %) y Colombia (1,8 %). Fuente: CEPAL
En lo político, se espera que el gobierno profundice los mecanismos de diálogo con sectores de oposición moderados, en línea con los acuerdos de Barbados, lo que podría contribuir a una mayor legitimidad institucional. Además, el Ejecutivo priorizará la cohesión interna y la ampliación de las políticas de participación y consulta popular junto con un mayor protagonismo de las comunas.
En lo económico, el gobierno proyecta continuar fortaleciendo sectores estratégicos como el petróleo, la producción industrial y el comercio, aprovechando los avances registrados el año pasado. La política de estabilización cambiaria y control inflacionario seguirá siendo clave, con la intención de reducir aún más las distorsiones económicas que han afectado el poder adquisitivo de la población.
Mientras que en el ámbito internacional, el presidente Maduro ha señalado que su prioridad será consolidar alianzas multilaterales para enfrentar las sanciones y promover la integración regional. En este sentido, el fortalecimiento de mecanismos como el ALBA - TCP y la participación activa en bloques como los BRICS ofrecen una plataforma para diversificar las relaciones geopolíticas y económicas.