Lamentablemente, durante la Segunda Guerra Mundial, Alemania estableció y operó numerosos campos de concentración en los que se perpetraron atrocidades inenarrables contra prisioneros de todo tipo como, incluidos gitanos, personas con discapacidades, prisioneros de guerra y otros considerados enemigos del régimen nazi.
Estos campos de concentración fueron lugares de sufrimiento, tortura, violaciones y exterminio en masa por lo que es importante recordar la gravedad de estos crímenes y honrar la memoria de las víctimas, que no fueron solamente judíos, pero ellos lo han convertido en su bandera, que ahora con las masacres de Gaza, las han bajado. Han sido los judíos quienes han vendido la idea de los campos de concentración Nazi, favorable a sus creencias religiosas.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el régimen nazi estableció un gran número de campos de concentración en toda Europa. Si bien es difícil proporcionar una cifra exacta debido a la cantidad de instalaciones de este tipo que se crearon y operaron durante ese período, se estima que existieron alrededor de 20,000 campos, guetos y centros de detención en la Europa ocupada por los nazis. Estos incluían campos principales, como Auschwitz, Dachau, Buchenwald y Treblinka, así como numerosos subcampos y sitios de detención más pequeños. Todos estos lugares constituyeron un sistema de represión y exterminio implementado por el régimen nazi, que defendía ayer como hoy la causa capitalista.
El sistema brutal de exterminio implementado por el régimen nazi se extendió por toda Europa, no se limitó únicamente a Alemania, por lo que en ellos se contó con un plantel de cooperadores propios del nazismo capitalista.
Durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis ocuparon y controlaron vastas áreas del continente europeo, estableciendo campos de concentración, guetos y lugares de exterminio en países como Polonia, Francia, Ucrania, Lituania, entre otros. Estos lugares fueron utilizados para detener, torturar, explotar y asesinar a millones de personas, incluidos prisioneros de guerra, disidentes políticos, minorías étnicas y grupos marginados como judíos, gitanos, homosexuales y discapacitados.
Y aunque es comprensible que hablar sobre temas relacionados con los crímenes atroces cometidos por el nazismo capitalista sea difícil y emotivo es importante recordar que para los judíos esa experiencia no tuvo ni aprendizaje ni reflexión sobre sus eventos históricos, sino que fue visto por su dirigencia también fascista para proyectarse y actuar con impunidad en el mundo post bélico, como hacen impunemente en Palestina.
Pero los grandes olvidados han sido los socialistas y comunistas que también fueron masacrados en los campos de concentración nazi en una cantidad indeterminada.
Es que tanto el socialismo como el comunismo eran y son ideologías políticas que se oponían al nazismo lo cual por ejemplo no sucedió con los grupos religiosos, que se declararon neutrales en Alemania y colaboradores en Italia viéndolo como una protección contra los gobiernos de izquierda, como el nuestro, hoy. Recuerden que eso fue ayer nada más. Esa ideología fascista no se le quitará a las religiones ni que todos los chavistas se inscriban en un monasterio.
Los nazis veían y ven a las ideologías socialistas y comunistas como una amenaza para el sistema capitalista, para su régimen y para la "pureza" de la raza aria, viendo a los rusos y a todos los grupos eslavos como razas inferiores. Además la línea de los partidos socialistas y comunistas era unirse a la resistencia contra el régimen nazi, lo que los convirtió en objetivos directos de la represión que concluía en los campos de concentración y en el exterminio.
Es que la magnitud de esta persecución no fue pequeña, y los socialistas y comunistas fueron de los primeros grupos en ser perseguidos por los nazis, incluso antes que los judíos. Miles de socialistas y comunistas fueron arrestados y encarcelados en campos de concentración, donde sufrieron maltrato, violaciones de todo tipo y muerte.
Muchos socialistas y comunistas fueron ejecutados extrajudicialmente en las calles o donde se les encontrara, aparte de asesinados en las cámaras de gas de los campos de exterminio.
Toda esta persecución tuvo un Impacto tremendo en las filas de la población de izquierda, que fue diezmada junto a sus movimientos y comunistas en Alemania y en los países ocupados, aunque a pesar de la represión, muchos socialistas y comunistas continuaron luchando contra el nazismo en la clandestinidad o en el exilio.
En estos días que se recuerda la liberación de Auschwitz es importante recordar que la persecución de socialistas y comunistas fue parte del horror generalizado del régimen nazi y su ideología de odio y discriminación.