Hacer realidad utopías no es tarea fácil, pues como dijo El cumanés Andrés, siendo inaccesibles tienen sensación de cercanía. Y es que desde hace mucho tiempo se ha tomado como un punto de llegada o el comienzo de un camino, como quiera considerarse por cada quien, La Comuna, la cual fue señalada por el Comandante Hugo Chávez como una idea definitoria e incuestionable y esencial de las ideas para un cambio revolucionario en nuestro país.
Muchos han sido los esfuerzos por materializarla pero hasta ahora no tenemos un planteamiento claro en todos los aspectos del funcionamiento de la Comuna, desde su concepción hasta los resultados que de ella se esperan, todo lo cual genera cierta inquietud entre todos los interesados, tanto pobladores, militantes y dirigentes. Porque una cosa es aprobar una ley sobre la Comuna y otra es crear una entidad socio política insertada en el sistema nacional con un sistema propio, no contradictorio con los ya existentes.
Creo que de todos los que han asumido la dirección ejecutiva comunal, el presente dispone de condiciones necesarias para emprender la tarea, pero crear comunas en un trabajo no solo de las comunidades sino que requiere un aporte científico social, urbanístico, multidisciplinario que al igual a lo planteado ante la situación de la delincuencia en el país, requiere planificación y un trabajo multi institucional, ya que si ello, a la mesa que se está creando le fallará alguna pata.
Un aspecto que considero importante a tomar en cuenta en esta iniciativa, que se cree será refrendada por la Reforma socio-política de la Constitución, es reconocer que no hay experiencias de este tipo en el país, por lo que pienso que esta es una transformación en la estructura social del país, inédita. Partiendo de este punto inicial, es necesario crear un equipo, de personas vinculadas al tema y que estén interesadas en participar a fin de crear un programa, si es posible un plan revisable y replanteable, para elaborar y pensar de una forma sistemática la creación de la comuna, generando documentos consultables, que impulse, que recoja, las grandes experiencias, expectativas y esperanzas puestas en ella.
No quiero atosigar con propuestas muy elaboradas, y corriendo que me llamen como siempre sucede en la televisión, un intelectual sin serlo, encuentro que se puede elaborar un esquema para orientar el pensamiento reflexivo que se debe realizar para llegar al plan concreto que servirá para darnos un itinerario orientador. Para ello parto de una secuencia teórica que nos oriente a configurar una propuesta de comuna donde haya la mayor participación posible y tenga un soporte técnico y profesional que permita establecer los distintos niveles de coherencia que exige.
Así que podemos considerar que existe una secuencia entre diseño, modelos y aplicación, especialmente en el contexto de políticas públicas, ingeniería, arquitectura y otros campos donde se crean y ejecutan proyectos y que puede perfectamente aplicarse para el caso de desarrollar una estructura sociopolítica. En esta secuencia se puede distinguir los siguientes pasos o momentos.
Diseño: En esta etapa inicial, se concibe y se discute la idea o solución a un problema o necesidad. Se definen los objetivos, se investigan las opciones disponibles, se establecen los requisitos, se analizan los diversos modelos de comuna que pueden aplicarse o que son conocidas y se elabora un plan general. El diseño es la base para las siguientes etapas.
Modelos: Una vez que se tiene el diseño, se crean modelos o representaciones de la solución propuesta. En el caso de la Comuna, se revisan los modelos identificables de comunas ya existentes o de experiencias, en otros países, como China, Francia, Chile, y se revisa sus características, evolución y se analiza que pueden aportar en sus éxitos y fracasos a la construcción del modelo venezolano.
Se puede revisar experiencias históricas como la Comuna de Paris, de la cual desde ya se puede plantear que esta funcionó como un gobierno general mientras que hasta ahora la Comuna en Venezuela se ve como un gobierno local. Pueden crearse modelos virtuales (simulaciones, modelos digitales) o conceptuales (diagramas, flujos). Los modelos permiten visualizar, analizar y probar la solución antes de su implementación real.
Aplicación: En esta etapa final, se lleva a la práctica la solución diseñada y modelada. Se construyen las estructuras, se implementan los sistemas, se ejecutan los planes y se ponen en marcha las acciones necesarias. La aplicación es la materialización del diseño y los modelos.
Agradecimientos a Belkis Hernandez por sus comentarios.