Postrecitos de Huevos Chimbos
1.- Maduro-Putin … Más allá de la importancia que revisten los temas analizados en la videoconferencia entre el presidente ruso y el dignatario venezolano, en el marco de los 80 años de las fructíferas relaciones entre ambos países; quisiera detenerme en lo que significó una conversación de altura en la que privó la amistad, la solidaridad, la complementariedad y el respeto mutuo. Allí no hubo gritos, amenazas, fanfarronerías, sino dos jefes de Estado, dos líderes de verdad, dialogando con un trato afable recíproco. Y eso marca la diferencia con respecto a patanes que se creen dueños del mundo.
2.-Las amenazas de Trump… Siempre he advertido que a los gringos no les funciona intentar asustar al presidente Nicolás Maduro. El ministro para las Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, dice que los revolucionarios están vacunados contra el miedo, mientras el presidente Maduro expresa que él ni se raja ni es chantajeable. Y lo volvió a confirmar durante la reactivación del Motor Agroalimentario, Pesquero y Acuícola: «El imperialismo dijo si le sancionamos el petróleo se rinden, se arrodillan, vienen a mis pies. ¿Venezuela arrodillada al imperio? ¡Eso no se ha visto ni se verá jamás!
3.-Se le revirtió la ley de 1798 a «La Zelenski venezolana» … No hay justificación para el gozo y la complacencia de esta criminal con el uso de esta antigua disposición gringa, que declara a nuestros migrantes enemigos extranjeros y miembros del «Tren de Aragua».
Algunos influencers y periodistas prepagos intentan excusarla, pero otros la cuestionan, por supuesto, tampoco lo hacen porque sean buenos, sino porque ellos, residenciados en el exterior, saben el peligro que corren. Están a discreción de esa ley, y de algún funcionario gubernamental arrastrado a los yanquis en cualquier otro país del planeta, que le dé la gana de aplicárselas.
4.- El hampón Edmundo González Urrutia … Este viejo sinvergüenza fue el primero que habló de enviar a los migrantes a un tercer país, lo que indica que tenían todo cuidadosamente orquestado en contra de los compatriotas. Con la posición de este anciano malandro, abonaban el terreno buscando el apoyo de esa ley que declara enemigo a los connacionales en el exterior, pero se equivocaron, como se equivocan siempre los facinerosos y cobardes como Juan Guaidó, «La Zelenski venezolana», Leopoldo López, Julio Borges, Carlos Paparoni, Antonio Ledezma, Lester Toledo, David Smolansky, Carlos Vecchio, Miguel Pizarro, Freddy Guevara, Iván Simonovis, Lilian Tintori, Fabiana Rosales, Antonieta Mendoza, Leopoldo López Gil, Roberto Marrero, Alberto Ravell, entre otros.
5.- Indira Urbaneja contra la guerra cognitiva … Vi a la polémica analista política con el verbo picante que la caracteriza, desmontando una mentira que los fascistas quisieron imponer ante la opinión pública: «si se va el presidente Nicolás Maduro, se acaba la revolución y las sanciones».
A propósito, les recuerdo, que «El Gigante» una vez dijo: «Chávez ya no soy yo, Chávez es un pueblo». Y lo mismo ocurre con Maduro. Ya no es Maduro, es todo un pueblo. Maduro como Chávez se hizo doctrina, principio, amor patrio, y si algún día ya no estuviese, tengan la seguridad de que saldrían millones a continuar el proceso revolucionario.
Urbaneja, en una interesante entrevista con el periodista Julio Riobó, les desarticuló esa falacia con argumentos irrebatibles: «Hoy la OFAC es la que dice a quien se le vende y cómo se vende petróleo, ¿por qué EEUU va a perder la oportunidad de decidir sobre el hidrocarburo venezolano?».
«Nosotros hemos retrocedido 200 años gracias a esos apátridas; después de ser un país soberano, después de hacer con nuestro petróleo lo que nos da la gana, le tenemos que pedir permiso a un tercer país».
«Yo respeto que a usted no le guste Nicolás Maduro, que no le guste el Gobierno, pero, ¡¿que seamos colonizados nuevamente a través de las sanciones, después de lo que nos ha costado nuestra lucha, nuestra independencia?! Yo creo que hay que desligar las peras de las manzanas…». Perfectamente de acuerdo.
6.- Las agresiones en Argentina … Muy poco que decir que ya no se haya dicho sobre el hampón Javier Milei. Asumió el poder con la orden de entregarles ese noble país a los gringos y, obviamente, si eso contempla golpear a los viejitos y a los argentinos descontentos reclamando sus derechos, sepan que a un perro faldero como ese no le tiembla ni le temblará el pulso. Y lo está demostrando.
La oposición terrorista venezolana también quiso entregarle Venezuela a los yanquis, sólo que fracasaron; en consecuencia, respirando por la herida pretenden comparar las agresiones a los ancianos argentinos, con la revuelta del 28J, cuando unos asesinos, por órdenes de «La Zelenski venezolana», trataron de tumbar al presidente Nicolás Maduro, pero la fusión popular-militar-policial los derrotó en 48 horas.
7.- Tesla … Observamos al presidente Donald Trump en un costoso vehículo de esta marca propiedad de Elon Musk, intentando paralizar la caída de las acciones de esa empresa que se han desplomado 45%.
Trump no sólo se pavoneaba frente a la Casa Blanca en un Cybertruck, que dijo regalará a su nieta, sino que animó a los ricos a comprar esos autos, para que no se le abollen al pobrecito Musk.
Ahora, ¿cuántas veces se ha visto al magnate de la Casa Blanca en alguna fotografía, video, junto a esa gente desprotegida en las calles que sucumbe al fentanilo y otras drogas que se consumen en EEUU? Le importa el dinero, no los seres humanos.
8.- Irfaan Ali … Esta marioneta de la ExxonMobil tuvo la desfachatez de ir a la Corte Penal Internacional, para pedir que Venezuela no elija gobernador en Guayana. Busca ocultar el verdadero fondo del asunto: la extracción ilegal de petróleo que él le secunda a esa empresa en aguas por delimitar.
Irfaan es un cobarde que tiene pavor de sentarse con el presidente Nicolás Maduro, para dialogar sobre ese robo que le hace a Venezuela al ser cómplice de esa genocida corporación petrolera. ¿Qué se sentirá ser presidente sin serlo?, porque ese degenerado devino en un empleado de baja categoría de la ExxonMobil. Ese es el trato que le dan y el que merece por su condición reptil.
9.- La criminalización contra los migrantes ... Los terroristas criollos intentaron reflotar a «La Zelenski venezolana» a raíz de la aplicación de la antigua ley gringa de 1798, y que el presidente Nicolás Maduro, por fin, se asuste cuando habla su homólogo, Donald Trump.
Y ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario. Pienso que se dieron un tiro en el otro pie. Sin embargo, con respecto a los yanquis, sólo se puede especular, tienen tanta maldad en la cabeza que de ellos no extrañan las acciones más increíbles e inverosímiles.
En mi criterio, la invocación de ese instrumento jurídico del siglo antepasado, que declara a los migrantes enemigos extranjeros, tiene mucho que ver con la exitosa reunión del presidente Nicolás Maduro y su par Vladimir Putin, así como las asambleas de la elección de candidatos del Psuv, en función del estado comunal enmarcado en las Siete Transformaciones (7T).
Hay un proyecto de país, una reconfiguración de las relaciones internacionales, de acuerdo con el nuevo mundo multipolar, pluripolar y multicéntrico al que se opone Trump, mientras Maduro sigue firme de frente. Y eso, estoy seguro, que llena de ira al «propietario» del globo terráqueo.
De allí que, fracasadas las amenazas contra nuestro máximo líder revolucionario, creo que Trump se lanzó con esa criminal disposición del siglo XVIII, intentando inútilmente atarlo de manos, postrarlo ante él. No veo otra explicación, por lo demás, esa es otra agresión más que sumamos a las tantas que han ejecutado los enemigos en contra nuestra. Recordemos.
Hicieron un escándalo con el concierto de Cúcuta en el que participaron un puñado de cantantes golpistas. Cuando le lanzaron varios drones al presidente Nicolás Maduro y a un grupo de chavistas de su gabinete en un acto de la GNB.
Lo mismo con el golpe de los plátanos del ladrón Juan Guaidó y el fugitivo Leopoldo López; cuando el imperio perseguía y se robaba los barcos con medicinas y alimentos que iban para Venezuela.
Iguales alharacas formaron la vez que le pusieron precio a la cabeza de Maduro, Diosdado Cabello y Padrino López. Después, con la «Operación Brazalete Blanco» de "La Zelenski venezolana", que comenzaba por el estado Táchira, en fin, la misma cantaleta.
Según ellos, Maduro ha puesto en peligro al continente con el «Tren de Aragua», algo así como si Súper Bigotes, con extrema meticulosidad, cortara los cablecitos de los botones detonadores de las bombas atómicas y nucleares de EEUU.
Tamaña ridiculez. Me cuajara de la risa sino fuera por el peligro que representa ese criminal precepto, el cual deja a discreción de un perverso como Trump el destino de los compatriotas en Norteamérica y el planeta entero.
¿Quién dice que cuando el magnate amanezca de mal humor, no ordene armarle un sucio expediente a cualquier migrante, para enviarlo a los campos de concentración de El Salvador o a Guantánamo?, aunque los estudiosos dicen que solo basta con una simple acusación.
Los gringos son expertos en eso. Y el juez que se pronunció lo hizo contra la ley, no a favor de nuestros hermanos. No piensen que ese magistrado está pendiente de los connacionales en EEUU. Gringo a favor de venezolano, eso no existe.
10.- Nayib Bukele, el «coyote» mayor... El presidente nazifascista de El Salvador, sabe muy bien que los migrantes venezolanos no son delincuentes. No puedo negar que uno u otro esté incurso en algún delito, pero no son miembros del Tren de Aragua.
Y Bukele sin mucho esfuerzo lo puede corroborar, es pana de uno de los líderes internacionales de esa banda delictiva: Lester Toledo. Ahora, en el caso que quiero analizar, debemos tener presente un detalle: la adulancia, dado que, ese es un arte que el mandatario salvadoreño maneja con excelente maestría y profesionalismo.
El tipo es un vulgar chupamedias de los gringos, pero lo hace con tal elegancia y «decencia» que la gente no lo percibe, a diferencia de Javier Milei, que lleva a cabo las lisonjas con una monumental torpeza, reflejando de él una imagen diabólica, satánica, repugnante.
De cualquier modo, la pregunta es: ¿qué tiene entre manos Nayib Bukele? Nada es gratis en este concierto criminal que lidera en el mundo el imperio más genocida del planeta. Y el lacayo de Bukele recibe órdenes de Donald Trump y le gustan los dólares.
El presidente de la Asamblea Nacional Jorge Rodríguez dijo que, con el traslado de nuestros hermanos a El Salvador sin el debido proceso, se violan todas las convenciones internacionales y la proclama se asemeja a las leyes del Tercer Reich.
Rodríguez, añadió: «los migrantes ni siquiera saben a dónde son llevados ¿En qué se diferencian de los judíos que por millones fueron metidos en trenes, sin ni siquiera tener idea de que iban camino a la muerte?».
Dijo que el Gobierno Bolivariano recurrirá a todos los organismos multilaterales, y contratará los bufetes que sean necesarios para devolver los migrantes venezolanos a sus hogares, aunque el ministro Diosdado Cabello cuestionó que la ONU al principio hiciera silencio ante esa aberración.
Tanto Rodríguez como Cabello informaron que Bukele recibe por cada venezolano, de parte de EEUU, seis mil dólares, además de utilizarlos como esclavos y mano de obra barata, lo que, a mi juicio, lo convierte en el «coyote» mayor, el mafioso de mafiosos, con la ventaja de que Trump a los «coyotes» venezolanos ni los atiende, en cambio, a él sí por su condición de arrastrado de Estado ¡perdón! Jefe de Estado.
No obstante, me da la impresión de que en ese perverso negocio de Bukele de tráfico de seres humanos, existe algo más o quiere algo más, que se irá develando, porque Maduro removerá cielo y tierra y no descansará hasta rescatar a todos los hermanos de esos campos de concentración salvadoreños. Esa es la orden que impartió.
11.- ¿Es Donald Trump un tigre de papel? … Ya sobre el multimillonario de la Oficina Oval uno no halla qué pensar. Aludo a su carácter supremacista, colonialista, aunque así son todos los gringos, principalmente los que llegan a la presidencia bajo la doctrina Monroe: La tierra, y quizás cuántos otros planetas del universo, para los americanos.
En el caso de Trump, apenas le colocan un micrófono en la boca y comienza un arsenal de amenazas contra quien sea, queriendo demostrar que es guapo, bravo, pero los hampones que dirigen la ExxonMobil lo están haciendo quedar muy mal.
Pareciera que esa empresa es la que dirige la política exterior de los Estados Unidos. Una cosa es que compartan la misma visión, los mismos intereses como empresarios y políticos con respecto a EEUU, y otra que se vea como un lamebotas de los altos directivos de esa compañía.
Alejandro Terán, director de la Asociación Latinoamericana de Empresarios del Petróleo, sostiene que la revocación de la licencia 41 de Chevron, forma parte de la estrategia del presidente Trump, para acabar con todo lo que tenga que ver con Biden y establecer nuevos acuerdos con Venezuela.
Terán cree que Washington trabaja en un operativo de grandes transacciones, que busca definir claramente la política petrolera, petroquímica y gasífera en nuestro país, como la emisión de licencias separadas.
El planteamiento del experto tiene mucho asidero, pero, en otro sentido, quiero decir, desde el punto de vista mediático, viendo y escuchando lo que dicen los medios de comunicación en torno al caso de ExxonMobil pretendiendo robarse el petróleo de nuestro Esequibo, Trump queda como un traste inservible relegado a un segundo plano.
Analicemos. Primero, aceptó la renovación automática de la licencia de Chevron, segundo, permitió por aparentes presiones que la revocaran casi inmediatamente después y, tercero, la ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, explicando el entramado expoliador de la ExxonMobil contra Venezuela, revela que esta empresa fue la que sacó a Chevron de nuestro país.
¿Y el hombre supuestamente recio dónde estaba? ¿Por qué aceptó entonces la renovación de tal licencia? ¿Lo convirtieron en un tigre de papel los conglomerados energéticos? Debió ser él quien tomara esa decisión como presidente de EEUU. ¿O no?
Resulta difícil creer que Trump, un político que retornó a la Casa Blanca venciendo cualquier obstáculo, sucesos que pasaron desde escandalosos líos judiciales hasta el incendio al Capitolio, lo someta una empresa por muy poderosa que sea, sin embargo, es lo que están mostrando. Y él debería saberlo o lo sabe y se hace el desentendido. De todas maneras, ahí está la duda subyacente, latente.